Las ciberestafas ya son el segundo delito más denunciado en Catalunya, solo por detrás de los hurtos. Un fenómeno masivo que obliga a los Mossos d’Esquadra a reforzar la investigación especializada y a adaptar las herramientas policiales para perseguir a unos delincuentes que también evolucionan, con nuevas técnicas de ingeniería social y un uso intensivo de la tecnología, incluso yendo un paso por delante de las capacidades policiales. Entre enero y agosto de 2026, la policía catalana ha registrado 53.577 estafas digitales, una media de 220 denuncias cada día, con un perjuicio económico de 103 millones de euros. Si se amplía el foco hasta principios de 2024, las pérdidas acumuladas rozan los 490 millones de euros y las víctimas superan las 200.000, según los datos de los Mossos.
Ante este escenario y de la necesidad de hacer las cosas de manera diferente, con más especialización, para evitar que el número de estafas no pare de crecer, los Mossos y la Agencia de Ciberseguridad de Catalunya han diseñado un plan de choque que este próximo martes el Govern aprobará bajo el nombre de Plan estratégico para la lucha contra las estafas virtuales 2026-2028, tal como se ha podido saber hoy.
La estrategia pasa por reforzar la coordinación para investigar los fraudes, detectar nuevas modalidades y prevenir que los ciudadanos y las empresas acaben cayendo en las trampas. El reto también es hacer aflorar las estafas que no se denuncian, la llamada "cifra oculta", que deja una parte del fenómeno fuera de los registros policiales. Las investigaciones son complicadas, sobre todo también teniendo en cuenta que los delincuentes pueden, incluso, no estar en nuestro país y actuar en remoto, en espacios fuera del control incluso de las leyes europeas. La prevención y la anticipación, parece, por ahora, la clave para hacerle frente, además de atacar también las estructuras económicas de las organizaciones criminales que se hacen de oro con estas estafas.
Todo tipo de estafas digitales
De media, en Catalunya se denuncian cerca de 80.000 ciberestafas cada año. Bajo esta categoría se agrupan desde compras y alquileres fraudulentos por internet hasta falsas inversiones, cargos bancarios desconocidos, suplantaciones de familiares o directivos de empresas y mensajes que buscan obtener contraseñas o credenciales de acceso. Los estafadores adaptan los engaños a los intereses de las víctimas: conciertos multitudinarios, vacaciones, alojamientos turísticos y plataformas de compraventa se convierten en la excusa para captar potenciales víctimas. Hay estafas de todo tipo, que superan incluso la imaginación de los investigadores de los Mossos. Entre otros, por ejemplo, el Bizum inverso, que los ciberladrones utilizan para mover dinero entre personas y evitar dejar rastro de sus operaciones fraudulentas.
Una unidad especializada con 28 investigaciones abiertas
Una de las piezas policiales de esta estrategia es la Unitat Central de Ciberestafes i Investigació Tecnològica (UCCIT), que entró en funcionamiento el 1 de enero de 2026. Integrada en la Comissaria General de Tecnologies de la Informació i la Comunicació, que comanda el comisario Miquel Àngel Garcia Alvira, centraliza el conocimiento y la investigación de estas estafas y asume los casos en que la tecnología es un elemento determinante para cometer el delito.
La unidad mantiene 28 investigaciones abiertas, con casi 2,8 millones de euros bloqueados, de los que se han recuperado 1,25 millones, según ha explicado hoy el comisario. La nueva estructura busca reforzar la capacidad de los investigadores ante un delito que combina un gran volumen de víctimas con una complejidad tecnológica creciente. El plan también prevé el uso de inteligencia artificial con la plataforma VIGILIA para mejorar las capacidades de investigación. Bajo el paraguas de esta misma comisaría general, los Mossos también han creado el Grupo de Ciberinteligencia, orientado a anticipar las amenazas. Su trabajo consiste en recopilar y relacionar información sobre los actores de la ciberdelincuencia, las técnicas que utilizan y los objetivos que seleccionan. Este conocimiento debe permitir detectar nuevos riesgos y orientar la respuesta policial a medida que los grupos criminales vayan cambiando la forma de actuar. Los Mossos aceptan que estas organizaciones criminales, que generan un gran rendimiento, superan la capacidad que tienen para hacerles frente y, por ello, necesitan anticiparse y realizar trabajo de prevención entre las potenciales víctimas.
Denunciar una estafa sin ir a comisaría
Los Mossos también ultiman la creación de la Comisaría Virtual, con la puesta en marcha prevista a partir de noviembre de 2026. Esta sede electrónica permitirá presentar denuncias por estafas virtuales y fraudes con medios de pago. Facilitar este trámite es una de las medidas con las que la policía quiere reducir el número de delitos que quedan sin denunciar. La nueva estrategia también incluye un asistente basado en inteligencia artificial, accesible desde la web de la Agencia de Ciberseguridad y a través de WhatsApp. La herramienta ayudará a los ciudadanos a identificar posibles estafas, a determinar si pueden haber sido víctimas de un fraude y a resolver dudas sobre seguridad digital.
Más información de bancos, operadoras y plataformas
La rapidez con la que circula la información es otro de los puntos centrales del plan. Los Mossos y la Agencia de Ciberseguridad dispondrán de un mecanismo de intercambio para comunicar nuevas modalidades de estafa y trasladar casos que requieran la intervención de ambas organizaciones. El objetivo es conectar la detección tecnológica con la respuesta policial, según ha explicado la directora general de la Agencia de Ciberseguridad de Catalunya, Laura Caballero.
El plan también prevé ampliar la coordinación con entidades bancarias, operadoras de telefonía móvil y plataformas de compraventa, una actuación programada para el segundo semestre de 2027. Con las entidades bancarias se constituirá una comisión transversal para detectar nuevos fraudes y estudiar cómo actúan los estafadores. Con las operadoras se creará un grupo de trabajo, ante el peso de las líneas móviles en estas estafas, y con las plataformas digitales se planificarán reuniones periódicas para compartir información que permita mejorar la protección de los usuarios.
Las falsas inversiones provocan las pérdidas más elevadas
Aunque no son las más numerosas, las falsas inversiones son las estafas que generan un perjuicio económico mayor por la elevada cantidad de dinero que pueden llegar a mover en una sola operación fraudulenta. Solo durante el segundo trimestre de 2026 han ocasionado más de 14 millones de euros en pérdidas, según los Mossos. Los fraudes vinculados a inversiones y criptomonedas concentran buena parte de la actividad policial y continúan provocando casos especialmente graves. La franja de edad con más incidencia se sitúa entre los 31 y los 64 años, pero las personas de más de 65 años son especialmente vulnerables a determinados engaños, como las falsas inversiones, las suplantaciones bancarias y la estafa del falso familiar, según los análisis realizados por los Mossos.
