Un total de 66 del balance provisional de 69 víctimas mortales del accidente ferroviario de Urda, en Toledo, ya han sido identificadas. El trabajo se ha realizado en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real. Las tres denuncias por desaparición restantes corresponden a personas de nacionalidad extranjera, de manera que sus familiares están siendo localizados y viajarán a España para realizar de manera presencial los trámites necesarios para identificar a sus allegados. De acuerdo con el último informe del Centro Integrado de Datos (CID), se trata de dos personas de origen australiano y de una de nacionalidad japonesa.
Los equipos de forenses trabajan contra reloj desde el pasado miércoles, cuando se produjo el accidente mortal en la línea de alta velocidad que conecta Madrid y Andalucía, cuando un tren AVE embistió por detrás a un tren de Iryo parado en la vía. Los vagones traseros del Iryo, que quedaron destrozados y caídos en el lateral de la vía, fueron los que se llevaron la peor parte del accidente mortal. La mayoría de las identificaciones, unas 53, se han realizado mediante huella dactilar, gracias al equipo de criminalística de la Guardia Civil. El resto se ha hecho mediante análisis de su ADN, con la intervención del Instituto Nacional de Toxicología.
Una decena de nacionalidades entre los fallecidos
Unas 54 víctimas son de nacionalidad española y una docena son de origen extranjero. Hay víctimas argentinas, canadienses, checas, estadounidenses, francesas, japonesas, mexicanas, portuguesas y tunecinas. En ambos trenes viajaban más de 500 pasajeros. Las víctimas identificadas son unos 36 hombres y 24 mujeres. Se ha identificado a la persona; luego se ha notificado a la familia de manera presencial. Los cuerpos de 47 víctimas ya están en disposición de las familias para su entierro o incineración.