El comisario Ferran López llega a la Dirección General de la Policía con un encargo claro: revertir la imagen de los Mossos, mantener lo que funciona y cambiar a fondo aquello que ha chirriado durante el mandato de Trapero. No es tarea fácil pilotar la era post-Trapero. El hasta ahora director general de la Policía tiene ascendencia sobre la organización y su relevo, aunque sea con un hombre de consenso como López, puede no ser fácil. Si el trabajo que asumirá el día 15 ya no es nunca fácil, hacerlo en esta situación, con quien fue el jefe del cuerpo apartado —dimitido, según la versión oficial—, todavía le puede hacer la tarea más complicada.
Pero esto López lo sabe. De situaciones más complejas ha salido. Cuando era operador del Grupo Especial de Intervención (GEI) o cuando el Estado lo nombró jefe de los Mossos durante la aplicación del artículo 155, después del referéndum del 1 de Octubre. Aunque hizo equipo con Trapero, se habían distanciado los últimos años, sobre todo durante su paso por el FC Barcelona. Deberá volver a poner en práctica la diplomacia y el arte conciliador afilado en Madrid para llegar a acuerdos, ahora como jefe político de los Mossos. Un escenario que él mismo no había imaginado, pero que ha acabado aceptando.
La consellera le ofreció, a finales de la semana pasada, el cargo. Él se lo pensó y aceptó. Hasta ahora era el hombre de los Mossos en Madrid. El encargado de mantener una línea de cooperación, entendimiento e, incluso, coordinación, no solo con los cuerpos estatales, sino también con el Ministerio del Interior. Este papel diplomático y de buena sintonía con el aparato del PSC y del PSOE, aquí y allá, hizo pensar a la consellera en su nombre. Llegar a acuerdos es una de las misiones, y López, aseguran los que han trabajado con él, lo tiene como objetivo.
Hoy la titular de Interior lo ha presentado ante los altos mandos del cuerpo, en la sede de Interior, a las nueve de la mañana; después lo ha presentado al president Salvador Illa, en el Palau de la Generalitat, y, finalmente, acompañada de la nueva comisaria jefa, ha hecho la presentación oficial ante la prensa. Si bien la consellera ha hablado de "continuidad", el perfil de Ferran López, que ahora deberá gestionar la era post-Trapero, seguro que desemboca en cambios, en la Prefectura, a la espera de que la nueva comisaria jefa, Sílvia Catà, diseñe su equipo, y también en el seno de la Dirección General, con cambios que se prevén en las semanas que vienen de personas que había nombrado el mismo Josep Lluís Trapero, como uno de sus generales, Amadeu Domingo.
No matará a nadie, pero no olvida
No es un killer, aseguran. No hará cambios por hacer. Pero también alertan los que le han tratado y que defienden su nombramiento que es un hombre que no olvida. Diseñará un plan para recuperar el control de la Dirección General de la Policía y lo aplicará. Buscará acuerdos y evitará estragos, pero avanzará con el encargo recibido por parte de la consellera. Mantiene buena relación con los mandos que hacen funcionar el cuerpo, día a día, como los jefes de las comisarías territoriales y generales; la mayoría han celebrado este relevo. Habrá que ver qué papel reserva a los otros miembros de la Prefectura, como Alícia Moriana, Josep Maria Estela y Toni Rodríguez, con quienes no tiene una relación tan buena.

Como Trapero, López es un policía que da el paso del uniforme a hacer política, un hecho que le genera un hándicap de inicio, que deberá superar, pero ahora ya sabe cómo le ha ido al hasta ahora director general, que nunca llegó a encontrar su papel como político a pesar de ser uno de los policías con más supporters. Fuentes de los Mossos aseguran que el de Granollers es más discreto y tiene mucha más capacidad de trabajo en equipo y que su paso por Madrid le ha forjado en este papel que, desde el próximo día 15, después de ser nombrado por el Consejo Ejecutivo, asumirá. Conoce la organización y también la política.
El hombre que activó el 'Cronos'
Con más de tres décadas de trayectoria en los Mossos d’Esquadra, Ferran López es uno de los mandos con más experiencia de la policía catalana y un viejo conocido de la cúpula del cuerpo. Ingresó en 1989 y, desde entonces, ha pasado por buena parte de las estructuras operativas y de mando de los Mossos. Formó parte del Grupo Especial de Intervención (GEI), fue jefe de la comisaría de l'Hospitalet de Llobregat, jefe de la Región Policial Metropolitana Sur y coordinador operativo de la Policía. También ha estado al frente de la Comisaría Superior de Coordinación Central y de la Comisaría Superior de Coordinación Territorial.
López ya sabe qué significa asumir las máximas responsabilidades del cuerpo en momentos especialmente delicados. Quedó al frente de los Mossos después de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, cuando el gobierno español intervino la Generalitat y el Departamento de Interior quedó sin sus competencias ordinarias. Con la recuperación del autogobierno, dejó el cargo y se apartó durante un tiempo de la primera línea policial.
Entre los años 2021 y 2022 ejerció como director de Operaciones y Seguridad del FC Barcelona, pero en 2023 regresó a los Mossos d'Esquadra. Lo hizo para asumir la dirección de la delegación del cuerpo en Madrid y reincorporarse también a la estructura de Jefatura y reforzar el liderazgo de Eduard Sallent, entonces comisario jefe. Aunque no tiene personaje en la nueva película Cronos, sobre el operativo policial del 17A de 2017 en Barcelona y Cambrils, fue él quien ordenó, por emisora, activar aquel dispositivo para cazar a los terroristas y que permitió, en Cambrils, abatir a los yihadistas.