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El escopetero de la policía española que disparó una bala de goma que impactó en el ojo derecho de Roger Español el 1-O del 2017 actuó de forma peligrosa. Así lo han concluido Neil Corney y Matthew Mcevoy, expertos de la entidad Omega Research Foundation —que asesora a la ONU y cuerpos policiales sobre el uso de armas y en contexto de manifestaciones— este miércoles en el juicio contra cuatro agentes de la policía española, acusados de herir al activista en la Audiencia de Barcelona. Ambos peritos han sido citados por la acusación de Español, con el abogado Benet Salellas, y han asegurado que las balas de goma deben ser disparadas a "una distancia de unos 25 metros" para reducir riesgos y graves lesiones, según fijan las guías internacionales. Una afirmación muy importante porque el escopetero imputado disparó a una distancia de 14,12 metros, tal como han confirmado en el juicio tres agentes de los Mossos d'Esquadra, que analizaron las imágenes de aquellos hechos en la calle Sardenya de Barcelona.

Por orden del juez instructor, y después de un gran trabajo, los Mossos identificaron al escopetero que hirió a Español del total de once que había en aquel tramo, cuando el grupo policial retrocedía hacia las furgonetas. En la vista, uno de los dos peritos ingleses también ha asegurado que el escopetero imputado no hizo el disparo correctamente, si se compara con los otros escopeteros de la zona. Ha precisado que el resto de policías bajan el arma y miran por el visor para que, al disparar el proyectil al suelo, su rebote no se eleve en exceso y no pueda lesionar la parte superior del cuerpo de las personas concentradas. Esta actuación deficiente hirió gravemente a Español.

Es lo mismo que le pasó en 2014 a Ester Quintana, que perdió el ojo izquierdo de un disparo de los Mossos. El caso de Quintana demostró que las balas de goma no son precisas, ya que no se sabe dónde impactarán,y  se prohibió su uso en Catalunya por parte de la policía catalana, no por los cuerpos españoles.

Dolo eventual

La acusación particular de Español y las entidades Irídia, Òmnium Cultural y la ANC, como acusación popular, sostienen que el escopetero y sus superiores actuaron de forma intencionada o sabiendo que podría herir gravemente a una persona, el llamado dolo eventual. Por ello piden para cada uno hasta 13 años de prisión por los delitos de lesiones y torturas.

La fiscal saca a España de la ONU

La fiscal Alejandra García Tabernero, que no acusa a los agentes, ha hecho una defensa directa del escopetero imputado en todos sus interrogatorios, preguntando si la distancia a la que disparó fue contrastada, y si disparó sin tener una visión clara.

La fiscal también ha querido desacreditar a los expertos internacionales e incluso ha preguntado si están capacitados para declarar como péritos. El presidente del tribunal de la sección segunda de la Audiencia no se lo ha permitido y se lo ha retirado. García sí que ha preguntado a los expertos si las guías sobre el uso recomendado de las armas son vinculantes en el Estado español, puesto que fueron hechas en 2020 y el 2024, posteriormente al 1-O de 2017. Uno de los peritos le ha respondido que son principios de hace años, suscritos por organismos internacionales, como la ONU, donde España es Estado miembro desde 1955.

Deterioro muy importante

En la tercera sesión del juicio también han declarado los médicos forenses. Roger Español "tiene un deterioro físico y psicológico muy importante años después" de haber perdido el ojo derecho por el impacto de una bala de goma el 1-O. Es la conclusión expresada por el doctor Pau Pérez-Sales, psiquiatra y director clínico del centro Sira que analiza víctimas de maltratos y torturas.

En concreto, han intervenido cinco médicos forenses, y a preguntas del abogado del activista, Benet Salellas, los doctores que atendieron a Español el día del Referéndum han confirmado que la gravedad de las heridas, en el ojo, la mejilla y el labio, es "un impacto directo en el ojo" y compatible con una pelota de goma.

La exploración de Español se hizo aquel año y cinco años después. Pérez-Sales ha detallado que Español mantiene un cuadro depresivo moderado, y que la angustia, la tristeza y lo alerta y dificultades de calcular distancias iniciales han evolucionado y sus expectativas personales y laborales, como ser saxofonista profesional, las ha visto truncadas y "el impacto global" es elevado.

Por estas secuelas permanentes físicas y psicológicas, Roger Español reclama a los policías que lo indemnicen con 320.632 euros, y que el Ministerio del Interior sea responsable civil subsidiario.

Intérprete de inglés, perfecto

El juicio del caso Español también ha sido noticia porque dos intérpretes de catalán a castellano no se vieron capacitadas para hacer su trabajo, hecho que provocó que los abogados, primero se tradujeran a sí mismos y después interrogaran directamente en castellano. Las quejas de los abogados provocaron que el Departament de Justícia haya abierto un expediente sancionador a la empresa contratada, Seprotec, pendiente de resolución. En la sesión de este miércoles, había tres intérpretes: las dos de lengua catalana no han tenido mucho trabajo porque los testigos hablaban y entendían el catalán. El intérprete de inglés no ha tenido ningún problema en traducir, a pesar de que lo ha hecho al castellano.

La declaración de los acusados

El juicio se acabará este jueves con la declaración de los cuatro policías acusados, coincidiendo con el 9.º aniversario del 1-O. Precisamente, las entidades que apoyan a Español han convocado una concentración ante el Palacio de Justicia, antes del inicio de la vista, a las nueve menos cuarto de la mañana. Así se hizo el primer día, el 16 de septiembre, para acompañar a Español, que ha asegurado que representa a los 1.066 heridos vejados por la policía en Catalunya 1-O.

Representantes de las entidades catalanas con Roger Español, el primer día del juicio. / Foto: Montse Giralt