El arroz de secano

Excavar en el origen de las palabras es a menudo también excavar en su historia. Paludismo proviene del griego palus, "laguna", mientras que malaria lo hace del italiano malaria, "aire malo". Hace trescientos años, en el siglo XVIII, siguiendo la "teoría miasmática", los estudiosos creían que la malaria se propagaba por los miasmas, una especie de "aires pestilentes" que, desde zonas con aguas estancadas y putrefactas, traían las "fiebres intermitentes", en la nomenclatura de la época. El único remedio para evitarlas era protegerse, especialmente al atardecer, cuando se creía que estos aires eran más abundantes. Los mosquitos no eran considerados transmisores, pero sí indicadores de la presencia de un aire contaminado.

En diversas zonas de Catalunya, como el delta del Llobregat, el Empordà o el Urgell, el paludismo era endémico o provocaba duras pandemias. Eran zonas donde, además de los humedales naturales, el estancamiento de aguas se incentivaba por el cultivo del arroz. Se desecaron muchos estanques naturales y el cultivo de arroz se restringió e, incluso prohibió, hecho que llevaba a la miseria a muchas familias.

Para evitarlo se propuso el llamado "arroz de secano", que no quería decir del todo sin agua, sino que en lugar de estar permanentemente inundado, el campo de arroz solo recibiría riegos periódicos que evitarían el estancamiento de las aguas y, por lo tanto, la creación de efluvios insalubres. A pesar de reducir la malaria y ahorrar agua, la menor productividad de esta técnica, así como el progresivo conocimiento del patógeno y del transmisor, hicieron que el arroz de secano no se implantara nunca definitivamente.

Dr. Miquel Carandell, historiador de la ciencia