La administración de Donald Trump ha solicitado una investigación sobre la muerte de Noelia Castillo, la joven catalana de 25 años que recibió la eutanasia en el marco de la legislación española sobre el derecho a morir dignamente, aprobada en 2021, y ha exigido a España explicaciones, según publica en exclusiva The New York Post. Un cable diplomático filtrado, al que ha tenido acceso The Post, revela que el Departamento de Estado instruyó el martes a la embajada de Estados Unidos en Madrid para que abriera una investigación “sobre la actuación de las fuerzas de seguridad españolas en relación con los repetidos ataques sexuales contra Castillo —incluidas violaciones en grupo que vincula a jóvenes migrantes no acompañados—, que culminaron en su trágica muerte”. También se indicó a altos cargos de la embajada estadounidense que trasladaran al gobierno español la “seria preocupación” de la administración Trump por los “numerosos fallos sistémicos en materia de derechos humanos” que habrían llevado a Castillo a recurrir al suicidio asistido y que habrían permitido que se llevara a cabo el procedimiento incluso después de que, según afirma el rotativo, “expresara dudas” en sus últimas horas. Una interpretación completamente sesgada de la realidad: Noelia Castillo puso fin a su vida y también a un calvario de dos años desde que presentó formalmente la solicitud de eutanasia ante la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña (CGAC). Dos años de periplo judicial, en que médicos y tribunales apoyaron su voluntad, a pesar de la oposición de su padre y el colectivo ultracatólico de Abogados Cristianos, que intentaron detener el proceso por diferentes vías legales y hasta el último momento

“Nos preocupan profundamente las acusaciones de que la Sra. Castillo fue agredida sexualmente en repetidas ocasiones mientras estaba bajo la tutela del Estado y que ningún culpable ha sido llevado ante la justicia”, reza el cable diplomático, un mensaje oficial y confidencial que se intercambia entre un ministerio de relaciones exteriores del país y una misión diplomática, en este caso, entre el Departamento de Estado de EE. UU. y la embajada de este país en Madrid. “También tenemos conocimiento de informes que indican que la Sra. Castillo expresó reticencia a someterse a la eutanasia en sus últimas horas, pero que estas señales fueron ignoradas”, continúa el comunicado. “Este caso suscita serias preocupaciones sobre la aplicación de la ley española de eutanasia, en particular en casos que implican trastornos psiquiátricos y sufrimiento no terminal”.

Según informa el rotativo, el Departamento de Estado cree que la “laxa legislación migratoria de España podría ser la causa de las agresiones sexuales” que “sufrió antes de cumplir los 21 años”.  Según aseguran desde el gobierno de Trump, estas agresiones “múltiples” y “grupales” causaron que “quedara traumatizada” y que motivaran su deseo de morir y que instigara sus intentos de suicidio, uno de los cuales la dejó parapléjica. “Estamos investigando las denuncias de que la agresión sexual contra la Sra. Castillo fue perpetrada por personas con antecedentes migratorios”, señala el cable. “La migración masiva e ilegal es una preocupación en materia de derechos humanos, y la facilitación de la migración masiva e ilegal por parte de España representa una grave amenaza para los derechos y libertades de los ciudadanos españoles, así como para la seguridad regional y global en general”.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos, incluso, va más allá y vincula estas violaciones a los menores migrantes no acompañados. La administración Trump ha pedido a la Embajada de los Estados Unidos que colabore con las autoridades españolas para obtener información sobre los agresores de Castillo, incluyendo su estatus migratorio y si podrían haber sido menores migrantes no acompañados, así como los obstáculos legales que han impedido a la policía presentar cargos contra los posibles sospechosos. La afirmación de que los autores de estas agresiones pueden ser menores migrantes no acompañados proviene de Abogados Cristianos y difundida por sectores ultras vinculados a Vox. 

Según la Fundación Maldita.es contra la desinformación, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la verificación de hechos, la educación mediática, la investigación y la innovación tecnológica para combatir la desinformación, diversos contenidos procedentes de estos sectores propagaron que Noelia Castillo sufrió una violación múltiple en un centro tutelado por parte de menores extranjeros no acompañados. Desde la Dirección General de Prevención y Protección a la Infancia y la Adolescencia de la Generalitat de Catalunya afirmaron a Maldita.es que Noelia Castillo estuvo en dos centros de menores entre 2015 y 2019 y que no tienen constancia de ninguna agresión sexual sufrida por la joven durante su estancia en los centros. También aseguran que, al cumplir los 18 años, salió voluntariamente del sistema de protección. En una entrevista en el programa Y ahora Sonsoles, la joven aseguró haber sufrido diversas agresiones sexuales antes de intentar suicidarse. La primera fue por parte de su exnovio. También explicó que dos chicos, en una discoteca, “intentaron abusar sexualmente” de ella. Finalmente, aseguró que “tres chicos a la vez” abusaron sexualmente de ella “tres o cuatro días antes” del intento de suicidio, e indicó que no denunció los hechos ante la policía. En la entrevista no se menciona el nombre ni la nacionalidad de los agresores.