Optimismo dentro de la desgracia. La Junta de Andalucía ha informado este sábado por la mañana que la Guardia Civil ha recibido siete denuncias formales por personas no localizadas en relación con el incendio de Los Gallardos y Bédar (Almería), lejos de la cifra de 23 desaparecidos que se informó inicialmente. Con todo, las autoridades piden precaución sobre el número definitivo de las personas de las que no se tienen noticias.
El fuego, que se inició el jueves por la tarde por la caída de un poste eléctrico, ya ha quemado 6.600 hectáreas. El consejero andaluz de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha confirmado este sábado por la mañana que las condiciones meteorológicas, con vientos débiles de dos kilómetros por hora y una humedad del 50 %, abren por primera vez una "ventana de oportunidad" para que los efectivos pasen de las tareas de contención al ataque directo contra las llamas.
Prudencia con los desaparecidos
El balance de víctimas mortales se mantiene en doce personas muertas, después de que las autoridades hayan precisado que el resto de alertas de búsqueda corresponden a una veintena de ciudadanos "no localizados" temporalmente por sus familias y que las denuncias formales por desaparición se mantienen en siete. Muchas de las llamadas de familiares corresponden a ciudadanos extranjeros con los que podrían llevar tiempo sin mantener contacto, motivo por el cual Antonio Sanz ha reclamado prudencia para no trasladar una cifra de desaparecidos que, a su parecer, "no es real". Por ahora, la Guardia Civil ha recibido siete denuncias por personas no localizadas. El alcalde de Bédar, Ángel Francisco Collado, ha explicado esta mañana que a lo largo del día de ayer se inspeccionaron todas las casas que habían sido afectadas por el fuego y no encontraron a nadie.
Con todo, agentes de la Guardia Civil continúan realizando batidas en la zona de Bédar, donde el avance de las llamas fue "más inesperado", con el fin de localizar posibles víctimas. Las autoridades no descartan esta posibilidad, motivo por el cual los rastreos continúan. Los registros se hacen vivienda por vivienda, con equipos distribuidos por zonas previamente delimitadas. Los agentes comprueban que no haya personas en el interior de las casas y, una vez inspeccionadas, las marcan para evitar revisiones duplicadas antes de continuar con el siguiente inmueble.
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores está en contacto con el Reino Unido y Bélgica para compartir información sobre las personas de estos países afectadas por el incendio. Fuentes de Exteriores han indicado que el ministro José Manuel Albares se encuentra en contacto con sus homólogos del Reino Unido, Bélgica, Canadá y los Países Bajos, quienes le han trasladado su solidaridad y apoyo ante el grave incendio. Todo apunta a que buena parte de las víctimas mortales son ciudadanos europeos que residían desde hace muchos años en Los Gallardos y Bédar.
En cuanto a la afectación a la población, la cifra oficial de personas evacuadas a causa del incendio se sitúa en 1.448, de las cuales 164 se encuentran realojadas en los dispositivos habilitados por las autoridades, sin que tampoco se hayan producido nuevos desalojos nocturnos.
Polémica por la ES-Alert
En cuanto a la polémica desatada entre la Junta de Andalucía y el ministro de Transportes, Óscar Puente, sobre la conveniencia de haber lanzado un ES-Alert, el consejero andaluz de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha replicado que el ministro "no tiene ni idea" de qué es esta alerta. Sanz ha insistido en que el envío masivo de mensajes "hubiera provocado aún más daño" a la población, ante la imposibilidad de segregar las alertas por zonas y diferenciar las órdenes de confinamiento de las de evacuación.