Desahucian a una familia con una persona con discapacidad y tres menores en Mataró

Una familia con una persona con discapacidad y tres menores en el barrio de Cerdanyola de Mataró ha sido desahuciada este martes por orden judicial. La familia llevaba once años viviendo de alquiler en el piso, propiedad de un gran tenedor, según informa la ACN. En concreto, vivían Jordi, con una enfermedad rara que le provoca problemas de salud mental, y su hermana, madre de tres hijos. Pilar Sánchez, del Sindicat d'Habitatge de Mataró, ha afirmado que el decreto que este martes debería aprobar el Gobierno, "aunque sea ridículo", sí que detendría este desahucio concreto. "Es gravísimo", ha manifestado, al mismo tiempo que ha declarado que se debe hacer presión "hasta el último momento". Sánchez ha asegurado que la familia no tiene alternativa habitacional. Precisamente, el presidente del Gobierno ha retrasado el Consejo de Ministros para llegar a un acuerdo con Sumar y aprobar el decreto de vivienda, bautizado con el nombre de Maricarmen, una mujer mayor desahuciada en Madrid, que ahora puede volver al piso de alquiler por un acuerdo con los propietarios.

Un grupo reducido de vecinos, convocados por el Sindicat de l'Habitatge, ha protestado contra el desahucio de la familia mataronina, que se ha ejecutado sin demasiadas complicaciones. Los Mossos d'Esquadra han hecho un despliegue exagerado y han blindado la zona desde las seis y media de la mañana y ni afectados ni manifestantes han mostrado resistencia.

Tres días de hostal

La comitiva judicial ha llegado puntualmente a las ocho de la mañana y en pocos minutos se han hecho todos los trámites. La familia, de un total de siete miembros, ha salido con sus pertenencias, a excepción de los menores de edad, que esta noche la han pasado en casa de unos familiares para evitar que vivieran el desahucio en directo.

Alicia, la responsable de la familia, ha explicado que los tres días de hostal que ofrecen los servicios sociales "no es una alternativa" y reclama que "se agilice" su caso en la mesa de emergencia municipal para intentar encontrar un alquiler social para ella y sus familiares. "He estado buscando, pero es todo muy caro y no puedo pagar un alquiler normal", se ha lamentado.

La mujer ha detallado que a través del Ayuntamiento de Mataró ha intentado negociar con la propiedad, un gran tenedor, para que se le hiciera un alquiler social o bien para poder pagar la deuda acumulada en diferentes plazos. Ninguna de las opciones, asegura, ha sido aceptada por Investmar, la empresa que gestiona el inmueble.

También ha explicado que durante meses ha pagado solo una parte del alquiler porque no podía asumir todo el coste y que esta deuda acumulada es lo que ahora la ha dejado en la calle. "Pagaba menos porque no me llegaba para comprar comida o los gastos de la escuela", ha relatado la mujer poco después de ser desahuciada.

Aparte de las siete personas, en el piso también vivían perros, que la protectora de animales se ha llevado hasta que no puedan tener un piso donde vivir. La familia, que se ha marchado con muy pocas pertenencias, también asegura que se les ha prometido volver al piso para recuperar más cosas en los próximos días. De momento, las puertas se han tapiado para evitar ocupaciones.

"Es un desahucio como el de Maricarmen o el de Olga, ya que con el decreto de vivienda sí lo pararíamos", se lamentan desde el Sindicato de la Vivienda, que quiere poner en evidencia la "contradicción" que se vive este martes en la capital del Maresme con el desahucio de Alicia y su familia.

Família desnonada a Mataró. Foto: ACN
Dispositivo policial para asegurar el desahucio de la familia de Mataró, este martes. / Foto: ACN