El temporal de este fin de semana en Catalunya, que todavía ha dejado los últimos coletazos de lluvia e inundaciones este lunes en localidades como Granollers, ha dejado imágenes impactantes por todo el país. Calles inundadas en muchas localidades del litoral y el prelitoral desde el viernes por la noche, cuando empezó a llover en grandes cantidades, riadas y ríos llenos o desbordados, avenidas de barro, coches arrastrados por el agua, etcétera. También se ha visto afectado por la lluvia el transporte público, con incidencias en todos los servicios ferroviarios, pero también en los autobuses y en el metro.

En L'Hospitalet de Llobregat, por ejemplo, un autobús quedó atrapado entre las inundaciones provocadas por el temporal la noche del sábado. Ante los gritos de los pasajeros, el agua de la calle inundada empieza a entrar con fuerza en el autobús, llegando a la altura de las rodillas de los pasajeros. Entre las calles inundadas, la gente que había dentro del transporte público se resigna a esperar que pase la tromba de agua con los pantalones y las bolsas mojadas y el agua sucia, que para de entrar una vez que se cierran las puertas y el agua del autobús queda al nivel de la de la calle. 

L'Hospitalet de Llobregat fue una de las localidades más afectadas por las inundaciones durante la noche del viernes al sábado, con los viejos cursos de agua bajando llenos de agua y provocando estragos en los barrios de la parte baja de la ciudad. Entre ellas, las afectaciones en calles, garajes y convoyes de transporte fueron notables. A lo largo del fin de semana, los aguaceros y las afectaciones barrieron el litoral y prelitoral de la Catalunya central y norte de forma progresiva, dejando imágenes parecidas a esta por todo el país.