La AP-7 vuelve a estar completamente cerrada al tráfico a la altura de Martorell, en sentido sur, para poder efectuar las tareas de reparación de la autopista después del accidente mortal de tren en Gelida del pasado 20 de enero, según ha informado el director del Servei Català de Trànsit (SCT), Ramon Lamiel. El corte lo ha pedido el Ministerio de Transportes, una vez ha comprobado que la excavación que se está haciendo hasta llegar a terreno estable afecta también a parte del carril de la derecha, y el director del SCT ha marcado un "horizonte de quince días" para completar la obra, o sea, una semana más. Todo esto, por eso, sujeto a las condiciones meteorológicas. Debido a este corte, se ha desviado el tráfico hacia la A-2, pero hay 3 kilómetros de cola. Precisamente, en el enlace de la AP-7 con la A-2 también hay retenciones entre Martorell y Abrera en sentido norte.
⚫ La AP-7 está cortada desde Martorell hasta pasado Gelida en sentido Tarragona por #obras. Se desvía por la A-2 pero hay 3,5 km de retención en sentido sur. pic.twitter.com/qaJXyXeBOz
— Trànsit (@transit) enero 28, 2026
La AP-7 quedó cortada en sentido sur entre Martorell y Sant Sadurní d’Anoia por motivos de seguridad tras el accidente ferroviario, en el que un muro de contención de la autopista cayó sobre un tren y provocó la muerte de un maquinista en prácticas y varios heridos. El corte se hizo al día siguiente del trágico suceso a petición del Ministerio de Transportes para prevenir riesgos ante la posible inestabilidad del terreno y de la infraestructura y duró hasta el sábado al mediodía, momento en el que se abrió un carril para poder circular en sentido sur.
La apertura de este carril se hizo después de que los técnicos del Ministerio de Transportes, que estaban evaluando el talud que cedió, aseguraran que hacerlo era "perfectamente seguro" porque el desprendimiento fue en la parte exterior y no en el suelo de la autopista. De esta forma, se pudo recuperar una circulación limitada mientras continuaban los trabajos de reparación de las estructuras dañadas. "No somos especialistas en la materia, pero creemos que esta es una manera segura de trabajar y, por lo tanto, hacemos lo que nos ha pedido el Ministerio, compartimos el criterio de seguridad", ha dicho Lamiel. El director de Tráfico también ha negado que la reapertura de un carril este sábado haya sido insegura, ya que la vía ha sido monitorizada por unos sensores de los operarios para detectar algún movimiento anormal, y también ha descartado que las actuaciones obliguen a cortar el sentido norte.
El peaje de la C-32 sigue siendo gratuito
Mientras dure el corte, Lamiel ha recordado que la autopista C-32 en el Garraf continúa siendo gratis y puede funcionar como alternativa para descongestionar el tráfico en la entrada y la salida de la capital catalana, un factor que ha provocado un incremento del 100% de los vehículos en ambos sentidos, pasando de 60.000 a 120.000. Además, ha añadido que otra alternativa a la circulación prelitoral para evitar colapsar la C-32 es la B-24 y la N-340, así como la A-2 hasta Igualada y bajar por la C-15 hasta Vilafranca del Penedès.