Copérnico: el cambio que movió la Tierra

A finales del siglo XV, Johannes Müller von Königsberg, más conocido como Regiomontanus, publicó Epytoma in Almagesti Ptolemei, una obra que continuaba el trabajo iniciado por su maestro Georg von Peuerbach. En este libro, Regiomontanus sintetizaba el sistema astronómico de Ptolomeo, exponía sus aciertos y destacaba sus limitaciones. Este análisis crítico resultó fundamental para la elaboración de la teoría heliocéntrica de Nicolás Copérnico.

Como hemos visto, la astronomía de Ptolomeo, heredera de la tradición griega y datos babilónicos, fue transmitida y enriquecida por el mundo árabe y sus comentadores, antes de ser traducida por Gerardo de Cremona. Gracias a la imprenta "de bolsillo", un tipo de imprenta de la época de tipo móvil, esta sabiduría se difundió por toda Europa en versiones accesibles. Tal como observamos en el caso de Nicolás de Oresme, los grandes avances científicos no son fruto exclusivo del talento individual, sino el resultado de un largo proceso de maduración colectiva que implica la contribución de diversas personas y culturas.

Copérnico dijo que todas las esferas celestes giran alrededor del Sol, que es inmóvil y es el centro del universo

Vamos ahora con Copérnico. Nicolás Copérnico nació en Toruń en la actual Polonia en una familia adinerada. Destinado a convertirse en un alto cargo eclesiástico, Copérnico estudió primero en Cracovia y luego en Bolonia y Padua, donde más directamente entra en contacto con todo este conocimiento astronómico. A pesar de que llegó a ostentar este cargo en Polonia, Copérnico decidió alargar al máximo su estancia en Italia para seguir estudiando las estrellas. La razón es que Copérnico fue sobre todo un astrónomo teórico, que se basaba más en los conocimientos acumulados y en las observaciones de otros, que en las suyas propias. También hay que decir que, todavía en esta época, las observaciones astronómicas se hacían a ojo desnudo, con aparatos para medir su posición pero sin nada parecido a un telescopio.

Después de años de estudio, Copérnico desarrolla su teoría primero en un breve tratado y luego en un libro más largo que no verá la luz hasta después de su muerte en el año 1543, De Revolutionibus Orbium Coelestium, "De las revoluciones de las orbes celestes". La revolución del título no hace referencia a una revolución en la ciencia, sino a las vueltas de las órbitas de los cuerpos celestes.

En resumen, Copérnico dijo que todas las esferas celestes, es decir, todos los planetas, incluida la Tierra, giran alrededor del Sol, que es inmóvil y es el centro del universo. Bueno, todas excepto la Luna, que gira alrededor de la Tierra. Las estrellas son fijas, y es la rotación diaria de la Tierra lo que causa su movimiento aparente. El movimiento de la Tierra alrededor del Sol causa el movimiento retrógrado de algunos planetas, que tantos quebraderos de cabeza había causado a los astrónomos anteriores a Copérnico.

Este nuevo modelo de Copérnico tenía unas ventajas claras, básicamente explicaba de forma mucho más simple, con unas matemáticas más simples, el movimiento de los planetas. Además, también era mejor para hacer predicciones de los movimientos futuros de los planetas. Copérnico mantuvo, sin embargo, un concepto clásico que aún tardaría un tiempo en ser sustituido, la esfera.

Dr. Miquel CarandellBaruzzi,historiador de la ciencia