La alta velocidad entre Barcelona y Madrid continuará con afectaciones este miércoles, 14 de octubre, después del incendio de un tren AVE en Ricla (Zaragoza) el lunes por la tarde. Aunque la circulación se ha ido recuperando progresivamente, el convoy afectado continúa inmovilizado y obliga a mantener el tráfico por una sola vía entre Ricla y Plasencia de Jalón. Esta limitación ha llevado a Renfe, Iryo y Ouigo a reorganizar los servicios, con cancelaciones, modificaciones de horarios y posibles retrasos. La retirada del tren todavía no tiene una fecha concreta y los trabajos podrían prolongar las alteraciones durante los próximos días.
El incidente se produjo el lunes, 12 de octubre, sobre las 16:05 horas, cuando se declaró un fuego en la motriz de cola de un AVE que había salido de Madrid-Puerta de Atocha a las 14:27 horas con destino a Figueres. Renfe cifra en 283 los pasajeros evacuados, sin que se registraran heridos. El incendio obligó a interrumpir la circulación durante más de cuatro horas, en plena operación de retorno del puente del Pilar. Según el balance de la operadora, la parada afectó a 33 trenes de Renfe y 12.979 viajeros, a los que hay que añadir las afectaciones de los servicios de Iryo y Ouigo. La circulación se reanudó parcialmente el lunes por la noche, pero las restricciones han continuado durante toda la jornada del martes.
Iryo cancela cuatro trenes y Ouigo reubica pasajeros
Las consecuencias del incendio también se harán notar este miércoles en la programación de las operadoras privadas. Iryo ha anunciado la cancelación de cuatro servicios, dos en cada sentido. Los trenes suprimidos son el 6081, con salida de Madrid a las 8:22 horas, y el 6161, previsto a las 16:37 horas, así como los servicios Barcelona-Madrid 6320, de las 12:14 horas, y 6190, de las 18:53 horas. La compañía reubicará a los pasajeros en otras circulaciones y ofrecerá la posibilidad de modificar los billetes o recuperar íntegramente el importe.
Ouigo también ha introducido cambios en dos salidas desde Barcelona-Sants. Los viajeros del tren 6500, inicialmente previsto a las 10:40 horas, serán trasladados al servicio de las 13:50 horas, mientras que los del tren 6570, programado a las 17:40 horas, viajarán en el de las 20:20 horas. Por su parte, Renfe mantendrá un dispositivo especial con trenes de doble composición para concentrar más pasajeros en menos circulaciones. Aun así, prevé recuperar el funcionamiento habitual de los AVE 3180 Barcelona-Madrid y 3190 al final de la jornada del miércoles. La compañía continuará comunicando individualmente los cambios a los afectados y mantiene la opción de modificar o devolver los billetes sin coste.
La retirada del tren podría alargar las afectaciones
Una de las principales dificultades para recuperar la normalidad es retirar el convoy incendiado, una operación que Renfe espera poder ejecutar durante los próximos días, pero para la cual todavía no ha fijado ninguna fecha. Los trabajos requieren trasladar equipos auxiliares especializados hasta el punto del incidente y compatibilizar las maniobras con la circulación de los trenes comerciales. Esta situación reduce los periodos disponibles para intervenir. Mientras tanto, continúan las reparaciones de los elementos de la infraestructura afectados por el fuego. Durante este martes se ha incrementado gradualmente la velocidad autorizada en el tramo, que inicialmente tenía una limitación de 80 km/h, lo que ha permitido reducir progresivamente los tiempos de viaje.
Las causas del incendio continúan bajo investigación. Renfe ha abierto un análisis interno en coordinación con los equipos técnicos implicados y asegura que el tren tenía todas las revisiones de mantenimiento al día. Según los registros de la compañía, desde la última revisión general, efectuada el 27 de mayo de 2026, la unidad había pasado 24 actuaciones programadas de mantenimiento preventivo. Paralelamente, la gestión de la emergencia ha generado quejas entre algunos pasajeros evacuados, que han denunciado largas esperas y falta de información. El Ayuntamiento de Calatayud también ha reclamado a Renfe y Adif un protocolo de coordinación para estas situaciones, después de haber intervenido para conseguir cinco autobuses destinados a trasladar viajeros afectados.
