El accidente del tren de Rodalies de la línea R4 que ayer chocó contra un muro a la altura de Gelida, mientras hacía el trayecto entre Sant Vicenç de Calders y Manresa, sigue generando problemas y ahora, según los análisis hechos por los Bombers, podría también haber dejado tocada la estabilidad de la carretera AP-7, que pasa por allí cerca. El muro de contención que, por causas que todavía no se han aclarado, cedió y cayó sobre la vía en el momento en que pasó el tren, forma parte de la estructura de la AP-7, una vía rápida, en su paso por este punto del Alt Penedès. Los Bombers, con varios especialistas desplegados en la zona, y tal como ha explicado el subinspector de los Bombers de la Generalitat, Guillem Amorós, desde el centro de mando, no ven claro que, si se retira el vagón accidentado —que ahora está aguantando el muro que todavía no ha acabado de caer—, se pueda garantizar la estabilidad de la autopista.
Para confirmarlo, se ha pedido mantener uno de los carriles cortados y que los gestores de la infraestructura, ya sea el Ministerio de Transportes o Adif, por la carretera o la vía, hagan un estudio para confirmar que el derribo del muro no ha comprometido la seguridad y la estabilidad de esta autopista que, como es sabido, cada día atraviesan miles de vehículos, muchos de ellos de gran tonelaje. Este estudio, que los Bombers han pedido al detectar indicios de una posible debilidad de la estructura, deberá permitir abrir, o no, el carril que sigue cortado desde ayer por la tarde, en el momento del accidente.
Amorós sí ha explicado que los otros carriles de la autopista, que están abiertos, son seguros y aptos para la circulación. La retirada de los vagones accidentados, que no pueden salir por la vía y para la que será necesaria maquinaria pesada para hacer la extracción con seguridad, también quedará pendiente de este informe para aclarar si tiene afectación a la vía y también a los otros muros que forman parte de este conjunto estructural que, supuestamente, debe servir para evitar desprendimientos. Por ahora no hay ninguna previsión de cuándo se podrá reabrir el tráfico de trenes en esta línea R4, que conecta, pasando por Barcelona, el Penedès con el Bages.
Seguirá el carril cortado
Desde el primer momento del accidente —que dejó un muerto, de 28 años, y varios heridos graves—, los Bombers, junto con el Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM), trabajaron para extraer a los heridos y, al mismo tiempo, y no menos importante, asegurar la zona para evitar que tanto el muro como el tren, que estaban en una situación muy precaria, cayeran sobre los heridos o los equipos de emergencia que se desplegaron en la zona. Esta mañana, con la luz del día, se ha podido asegurar la zona ya al 100% y es cuando se ha permitido la entrada a la zona caliente de los agentes de investigación de los Mossos d'Esquadra, que tendrán que aclarar ahora las causas de este desprendimiento y hundimiento del muro de contención que ha provocado un nuevo accidente ferroviario. Con el fin de confirmar que todo el sistema de Rodalies y otros servicios de Renfe en Catalunya eran seguros, este miércoles, 21 de enero, los trenes no han circulado y se han realizado pases sin pasajeros para asegurar que las vías son seguras.