Un enlace trampa enviado desde su WhatsApp personal, el rastro digital de los canales de Telegram que administraba y un vídeo grabado y editado con su propio teléfono móvil. Son algunos de los indicios que el Servicio de Información de la Guardia Civil ha logrado reunir contra Ayeez A.A., de 20 años, de nacionalidad española y origen pakistaní, detenido el pasado 30 de octubre en la zona de l'Horta de València, donde ha vivido toda la vida, acusado de ser uno de los principales agitadores de Blocus, el fenómeno que ha hecho llamamientos a provocar saqueos y graves disturbios en Barcelona y otras ciudades del Estado español. La investigación policial, que ha permitido reconstruir buena parte de su actividad en las redes sociales, también ha revelado que el joven había viajado a París, donde se originaron los incidentes que después se replicaron en Barcelona, y que había utilizado un número de teléfono de Turquía, un país donde había estado en varias ocasiones.
La jueza de la plaza 2 de la sección de instrucción del Tribunal de Instancia de Torrent, Lucía Mayordomo Luján, ordenó el pasado 31 de octubre su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, acusado de un delito de organización criminal por promover desórdenes públicos graves, robos con fuerza en establecimientos comerciales y daños. En el auto, al que ha tenido acceso ElNacional.cat, la magistrada recoge los indicios que los especialistas en investigación digital de la Guardia Civil han logrado contra el joven, a quien consideran el cabecilla visible de una estructura que, al menos, todavía no han podido acabar de dibujar. Los investigadores le atribuyen un papel en la incitación de los graves disturbios del 24 de octubre en Barcelona y en la preparación de nuevas acciones violentas para el sábado siguiente, 31 de octubre, que no llegaron a materializarse: el joven fue detenido antes de esta segunda convocatoria, para la que los Mossos d'Esquadra también habían desplegado un dispositivo policial de gran envergadura en el centro de la capital catalana.
Un error digital que permitió identificarlo
La investigación del Grupo Forense Digital de la Jefatura de Información de la Guardia Civil permitió seguir el rastro de los diversos grupos de Telegram que se habían creado para convocar las acciones de Blocus. Los investigadores detectaron que, a pesar de que los canales iban cambiando de nombre, se cerraban —algunos por orden de los Mossos, coordinadamente con el CITCO— y se abrían nuevos, algunos de los perfiles que los administraban mantenían una misma identidad digital. Uno de los elementos decisivos fue el identificador único que Telegram asigna a los usuarios, que no cambia aunque se modifique el nombre visible o el alias de la cuenta.
Los agentes relacionaron los perfiles que utilizaban los nombres «V» y «FUCK A.E.A.T.» con los administradores de los grupos BLOCUS-BCN, BLOCUS-BCN-2 y BLOCKUS4BCN, que habían llegado a reunir a miles de personas. También detectaron coincidencias con perfiles de Instagram y TikTok vinculados al nombre del sospechoso. Pero una de las pruebas que, según la Guardia Civil, acabó de acreditar esta relación fue un enlace trampa que incorporaba el identificador de su cuenta de Telegram y que el mismo investigado había enviado desde su WhatsApp personal.
Con estos indicios, el 29 de octubre los agentes solicitaron autorización judicial para entrar en el domicilio del joven. Al día siguiente, 30 de octubre, practicaron el registro, durante el cual intervinieron dos teléfonos móviles y dos ordenadores. El análisis preliminar de un iPhone 18 Pro permitió confirmar, según el atestado, que el dispositivo contenía sesiones abiertas de las cuentas de Telegram y Signal que los investigadores relacionaban con Blocus. También encontraron una aplicación de números virtuales que permitía crear nuevas identidades digitales. La Guardia Civil considera que estas pruebas vinculan directamente al detenido con los canales utilizados para difundir las convocatorias violentas.
Grabó el vídeo-manifiesto de Blocus en su casa
La investigación también ha permitido reconstruir cómo se elaboraron algunos de los materiales de propaganda de Blocus. Según el auto, los agentes han acreditado que el joven utilizó herramientas de inteligencia artificial para diseñar los carteles de las convocatorias "BLOCUS 3 BCN" y "BLOCUS 4 BARCELONA · 31 DE OCTUBRE". El 27 de octubre hizo los diseños desde su teléfono, incorporó los códigos QR que daban acceso a los grupos y corrigió los resultados antes de hacerlos públicos. De todo esto, según información de la Guardia Civil, ha dejado rastro. También buscó mecanismos para publicar los carteles de manera automática y repetida, con el objetivo de amplificar su difusión.
Pero el indicio más contundente es la reconstrucción de la grabación del vídeo que se difundió el 28 de octubre, en el que aparecía un hombre con el rostro cubierto, gafas de sol y la voz distorsionada que se erigía en líder de Blocus en el Estado y anunciaba un movimiento más radical, tal como avanzó ElNacional.cat. La Guardia Civil atribuye directamente la autoría de esta grabación al joven detenido en Picanya. Según el análisis forense del móvil, las imágenes se grabaron en València el 28 de octubre, entre las 20:10 y las 20:27 horas. A las 20:38, el joven consultó cómo distorsionar la voz y posteriormente editó la grabación con la aplicación CapCut. El vídeo se exportó a las 20:54 y se publicó cinco minutos después en el canal de Telegram que él mismo administraba.
Esta secuencia, reconstruida a partir de los archivos del teléfono, ha permitido a los investigadores atribuirle la grabación, la edición y la difusión del vídeo. En las imágenes, el hombre se presentaba bajo el alias "FUCK A.E.A.T." y hablaba en nombre de Blocus. El auto también recoge que su apariencia coincidía con las fotografías que constaban en las bases de datos policiales.
Un plan para saquear tiendas de lujo y evitar a la policía
Los investigadores no solo le atribuyen la creación de los canales y de los materiales de propaganda. Según el atestado incorporado al auto, desde estos grupos el joven difundió instrucciones para organizar asaltos a establecimientos comerciales de lujo, buscando ubicaciones donde no hubiera presencia policial y recomendando a los participantes que ocultaran su identidad. También promovió que las convocatorias se compartieran masivamente entre grupos de estudiantes y canales de WhatsApp.
La Guardia Civil sostiene que el investigado había creado un grupo privado en Signal, llamado BLOCUS-BCN-PRIVADO, al que no podía acceder cualquier persona. Según las conclusiones policiales, él mismo seleccionaba a los integrantes de este núcleo restringido, en el que llegó a admitir al menos a un menor de 17 años —se desconoce si es el detenido en Sant Sadurní, que ha ingresado en un centro de menores, también relacionado con los incidentes de Blocus. También aplicaba medidas para evitar la vigilancia policial, mantener el anonimato de los participantes y eliminar rastros digitales.
Es precisamente este grupo privado el que alimenta una de las principales líneas de investigación todavía abiertas. Los agentes creen que el detenido era la cabeza visible de una estructura con reparto de funciones, pero no han podido identificar a todos sus integrantes. En el atestado aparece la figura de un supuesto asesor de seguridad y también se hace referencia a un comité que asumió el control de los canales después de la detención. La posible existencia de este núcleo de coordinación lleva a los investigadores a plantear que Blocus podría tener una estructura más organizada de lo que aparentaba en las redes sociales.
Por ahora, sin embargo, no se ha acreditado el alcance de esta estructura ni si los diversos detenidos vinculados al fenómeno actuaban de manera concertada. Los Mossos d'Esquadra y los analistas de Información mantienen que Blocus no tiene una ideología ni es una organización extremista, y que, por ahora, todo parece indicar que este fenómeno solo tenía como misión cometer saqueos, si bien la investigación deberá acabar de aclarar estos extremos y saber si, con este objetivo, el detenido en Picanya y otros jóvenes se habían empezado a organizar.
Viajes a París y un teléfono de Turquía
Otro de los elementos que han llamado la atención de los investigadores son los movimientos internacionales del joven. Según el auto judicial, el análisis de los dispositivos electrónicos y la propia declaración del detenido han permitido constatar que había viajado a París, la ciudad francesa donde se iniciaron los disturbios que posteriormente tuvieron réplicas en otros puntos de Europa. El documento judicial también señala que una de las primeras cuentas de Telegram investigadas se había registrado con un número de teléfono de Turquía, un país al que el joven había viajado en numerosas ocasiones.
Estos elementos fueron utilizados por la jueza para justificar el riesgo de fuga y ordenar el ingreso en prisión. Según la magistrada, los desplazamientos demuestran que el joven tiene facilidad para viajar y una capacidad económica, propia o familiar, para hacerlo —sus padres tienen una empresa que se dedica a la importación y exportación. Ahora bien, la investigación no ha acreditado ninguna conexión internacional de Blocus, ni que los viajes a París o Turquía tuvieran ninguna relación con los disturbios. Tampoco consta que el joven recibiera instrucciones de otras personas o grupos en el extranjero, como algunas fuentes de la inteligencia estatal apuntan, para acreditar posibles injerencias extranjeras. Los Mossos, por ahora, tampoco han encontrado ningún vínculo internacional o injerencias de países terceros. Los servicios de inteligencia de los Mossos, a la vez, sin embargo, alertan de que, de igual manera, sería muy complicado poder demostrarlo.
La presunta radicalización del detenido abre más interrogantes. A pesar de la violencia de los mensajes y de las acciones que promovía, los investigadores tampoco han podido vincular a Blocus con ninguna ideología política concreta ni con ninguna organización extremista. Lo que recoge la investigación es una actividad orientada a movilizar personas, especialmente jóvenes, para cometer saqueos, robos y desórdenes públicos. La misma jueza señala que el objetivo de los grupos era promover este tipo de acciones y que las convocatorias detectadas por los agentes dibujaban un calendario que se podía alargar hasta finales de noviembre —fecha, por cierto, de cuando están convocadas las elecciones españolas.
Cuatro encarcelados por Blocus y una investigación abierta
La magistrada ordenó el sábado que Ayeez A.A. fuera ingresado en el centro penitenciario de Picassent y le ha prohibido acceder a ordenadores u otros dispositivos que le permitan conectarse a las redes sociales desde la prisión. La decisión responde al riesgo de que pueda destruir pruebas, contactar con otros integrantes de los grupos o continuar promoviendo nuevas acciones violentas. La Guardia Civil todavía tiene que analizar con profundidad el resto de los dispositivos intervenidos e identificar a las personas que, según los indicios policiales, participaban en la organización y administración de los canales.
En total, son cuatro las personas vinculadas a Blocus Barcelona que han ingresado en centros penitenciarios o de menores. Además del joven detenido en el País Valencià, también han ingresado en prisión un chico de 18 años arrestado en Barcelona —a quien los Mossos encontraron dos katanas y un arma de fuego en casa, tal como avanzó ayer ElNacional.cat— y otro de 21 años detenido en Cabrera d'Anoia. Un cuarto implicado, menor de 17 años, detenido en Sant Sadurní d'Anoia, ha ingresado en un centro de menores. La policía catalana apunta que las redadas no han terminado y se prevén más detenidos. La Prefectura, por orden de la Dirección General de la Policía, ha ordenado "tolerancia cero" con los alborotadores y los instigadores, y la Comisaría General de Información sigue identificando a todas las personas que animaron a cometer los graves asaltos que terminaron con una noche de caos en el centro de la capital de nuestro país.
