"Erasippe de Kaphy durmió en el templo y soñó que el dios le hacía un masaje en el estómago, la besaba y le ofrecía una copa que contenía un fármaco. El dios le ordenó que se la bebiera y ella después vomitó. Cuando al día siguiente se despertó, vio que había vomitado y entonces se recuperó". Esta es la traducción de una inscripción encontrada en un templo del dios griego de la medicina, Asclepio, Esculapio para los romanos. Para algunos considerado un médico real, para otros, legendario, Asclepio se convirtió en dios de la medicina a partir del siglo quinto antes de Cristo, cuando en toda la zona de influencia helénica se erigieron templos dedicados a su figura.
Los templos de Asclepio eran un espacio de acogida de enfermos y, en cierto modo, de tratamiento y curación
En general, se tenía en aquel momento una concepción religiosa de la enfermedad. Si alguien estaba enfermo era porque los dioses lo querían así, fuera porque los había hecho enfadar o porque este era simplemente su destino. A partir de aquí, como es lógico, para curarse había que recurrir también a los dioses. Ahora bien, los templos de Asclepio eran mucho más que espacios de adoración al dios: eran también espacio de acogida de enfermos y, en cierto modo, de tratamiento y curación. Construidos en zonas fuera de la ciudad, consideradas más saludables, como se haría con los hospitales medievales, y cerca de fuentes, también consideradas beneficiosas, los templos proporcionaban diversos servicios de salud.
De entrada, servían para que, mediante el culto a Asclepio, los pacientes durmieran una o varias noches, lo que solo por sí mismo suponía cama caliente y comida, algo que para muchos de los enfermos, que eran también pobres, ya suponía una ganancia.
Además, como hemos visto en la cita anterior, durante el sueño los sacerdotes del templo eran los encargados de suministrar los remedios que supuestamente revelaba Asclepio, aunque el beso suponemos que debía ser un extra, fruto de la concepción de la mujer como inferior de la cultura helénica. Los sacerdotes, además, anotaban los nombres de los enfermos, las enfermedades y las curas realizadas en inscripciones en los templos, muchas de las cuales se conservan y dan mucha información sobre las maneras de prescribir y aplicar las curas de los templos de Asclepio. Estas fuentes históricas nos muestran cómo, a partir de una concepción religiosa de la enfermedad y la cura, aparentemente no científica, en los templos de Asclepio se utilizaban remedios que tenían como base los conocimientos tradicionales como las plantas y otros productos naturales que tenían poderes curativos.
Dr. Miquel CarandellBaruzzi,historiador de la ciencia