La levantada que afecta desde hace horas, sobre todo, a las comarcas de Girona está dejando una situación hidrológica muy delicada, con ríos y arroyos creciendo de manera rápida y sostenida. El caso más preocupante es el del río Daró, que a su paso por La Bisbal d’Empordà ha superado este lunes por la mañana los 434 metros cúbicos por segundo, una cifra que ya bate el máximo registrado durante el temporal Gloria de enero de 2020, cuando se situó en 430 m³/s. El Daró (en la foto, en una imagen de archivo), que ayer prácticamente bajaba seco, ha experimentado una crecida exponencial en pocas horas hasta llevar más agua que el río Ebro en Tortosa, un hecho excepcional que evidencia la virulencia y la peligrosidad del temporal. Los expertos alertan de que el caudal continúa aumentando y que todavía pueden caer entre 50 y 100 litros por metro cuadrado, o más, en muchas zonas del Empordà, el Gironès y el Pla de l’Estany, lo que hace prever que la situación todavía se pueda complicar más a lo largo del día.
El Onyar, al límite en Girona
En la ciudad de Girona, el Onyar también se encuentra en una situación muy comprometida, con un caudal que se acerca a los valores críticos y que ya es comparable a los del Glòria, cuando alcanzó los 535 m³/s. La persistencia de la lluvia hace temer que el río pueda superar estos registros si el temporal no amaina en las próximas horas. El Ayuntamiento ha pedido no acercarse al río y evitar transitar por la zona cercana a la ribera por si acaba desbordándose en las zonas consideradas peligrosas. Otros grandes ríos del norte del país también están bajo vigilancia. Durante el Glòria, el Ter en Colomers alcanzó, en 2020, los 2.137 m³/s y la Tordera en Fogars de la Selva los 376 m³/s, cifras que ahora vuelven a planear como una amenaza real si la levantada mantiene su intensidad, tal como marcan los modelos de las últimas horas para las comarcas de Girona.
Riesgo de inundaciones y carreteras cortadas
El Servei Meteorològic de Catalunya mantiene los avisos por lluvia intensa y acumulaciones muy importantes, sobre todo en el noreste del país, donde las precipitaciones son extensas pero especialmente persistentes. Este escenario está provocando una respuesta muy rápida de las cuencas fluviales, con rieras desbordadas, campos inundados y puntos bajos que ya empiezan a quedar anegados. Protección Civil y los ayuntamientos de la zona piden máxima precaución, evitar desplazamientos innecesarios y no acercarse a los ríos ni a las rieras. La situación puede complicarse, los ríos continuarán creciendo y las próximas horas pueden ser determinantes para saber si el temporal acaba dejando un episodio comparable —o incluso superior— al del Glòria en las comarcas de Girona. Ayer, Protección Civil lanzó una alerta a los móviles para evitar aproximaciones a la costa, por el riesgo de mal mar y oleaje. Esta mañana, se ha vuelto a enviar una alerta por riesgo de inundaciones por desbordamiento de ríos en el Alt y Baix Empordà, Selva i Gironès, con la que se ha pedido evitar desplazamientos hasta las 15.00, no acercarse a los cauces de los ríos, no bajar a subterráneos y subir a pisos superiores si entra agua. También se han suspendido las actividades escolares, deportivas y centros de día.
Las fuertes lluvias de este lunes ya han provocado inundaciones en varios puntos de las comarcas gerundenses y han obligado a cortar varias carreteras por seguridad. Según ha informado el Servei Català de Trànsit, a estas horas están completamente cortadas la C-252 entre Vilabertran y Peralada, la GI-644 en el término de Forallac y la GIV-6546 en Palafrugell, donde la acumulación de agua en la calzada hace imposible la circulación. Los servicios de emergencia trabajan para retirar el agua y evaluar los daños, mientras se pide a los conductores que eviten desplazamientos innecesarios y utilicen rutas alternativas.