Vall d'Hebron prueba la eficacia de un fármaco contra un tipo de cáncer infantil

El Hospital Vall d'Hebron ha demostrado en modelos animales la eficacia de un fármaco contra el neuroblastoma, un tipo de tumor que representa entre el 8 y el 10% de todos los cánceres infantiles y el 15% de todas las muertes. Este fármaco reduce en más de un 90% el crecimiento del neuroblastoma.

El estudio ha ido a cargo de miembros del grupo de Recerca Translacional en Cáncer en la Infancia y la Adolescencia, en colaboración con el grupo de Investigación Biomédica en Urología, y han analizado el efecto terapéutico de este nuevo fármaco, denominado 4SC-205, que tiene efecto inhibidor de la proteína KIF11. Esta proteína actúa como reguladora de la división de las células y se encuentra alterada frecuentemente en tumores, tanto del adulto como del cáncer infantil.

Reducción del 90%

En los modelos animales, concretamente en ratones, el tratamiento con 4SC-205 fue muy efectivo, reduciendo el crecimiento de los tumores en más de un 90%. A diferencia de otros inhibidores de KIF11, este fármaco se puede administrar de forma oral, lo cual permite administraciones más seguidas pero con dosis más bajas, mejorando así su tolerabilidad y manteniendo su efecto antitumoral.

El estudio, los resultados del cual han sido publicados la revista Clinical and Translational Medicine, analizó el efecto del fármaco 4SC-205 en combinación con otros que se utilizan contra enfrente del neuroblastoma. Los investigadores comprobaron que potencia el efecto antitumoral de los otros medicamentos,así que ofrece la posibilidad a los oncólogos pediátricos de utilizarlo en diferentes combinaciones. Los resultados de este estudio permitirán diseñar un ensayo clínico combinando el 4SC-205 con otros fármacos.

Los tumores infantiles son raros, pero son la primera causa de muerte en niños por enfermedad. Particularmente, el neuroblastoma representa entre el 8 y el 10% de todos los cánceres infantiles y el 15% de todas las muertes por cáncer en los niños. El estudio ha sido financiado por el programa LAB AECC, unas ayudas de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) destinadas a grupos emergentes para que consoliden sus líneas de investigación.