El Ministerio de Sanidad prevé flexibilizar la cuarentena de los pasajeros del Hondius que aún continúan aislados en el Hospital Gómez Ulla de Madrid, cinco catalanes y 9 españoles. Si las próximas pruebas PCR continúan dando negativo y no aparecen síntomas, el Gobierno contempla que puedan relajar las condiciones de internamiento después de la primera semana, e incluso abre la puerta a que puedan completar el confinamiento en sus domicilios. La Comisión de Salud Pública ha fijado el 10 de mayo de 2026 como "día cero" de la cuarentena oficial, coincidiendo con el inicio del aislamiento en habitaciones individuales de las personas evacuadas del barco MV Hondius. Durante este período, las personas que el séptimo día de cuarentena —domingo 17 de mayo— den negativo en la PCR y no presenten ningún síntoma podrán empezar a recibir visitas, siempre con las medidas de protección pertinentes y el uso de equipos de protección individual y manteniendo en todo momento el uso obligatorio de la mascarilla FFP2. Si su evolución continúa siendo favorable, también tendrán autorización para salir puntualmente de la habitación y moverse por las zonas comunes de la planta hospitalaria. En cambio, los pacientes con sintomatología confirmada continuarán aislados hasta obtener el alta clínica, mientras que las personas positivas, pero asintomáticas, deberán mantener la cuarentena hasta que las pruebas resulten negativas.

Actualización del protocolo

Estableciendo el 10 de mayo como día cero para el inicio de la cuarentena, la previsión es que el período de confinamiento se alargue hasta el 21 de junio. De esta manera, la decisión se alinea con el criterio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que también había establecido el 10 de mayo como punto de partida del período de cuarentena por el hantavirus. Esta decisión de la Comisión de Salud Pública se aprobó este martes, en el marco de la actualización del protocolo de seguimiento de personas en España relacionado con el brote de hantavirus Andes asociado al crucero MV Hondius. Según este protocolo, si alguna de las personas bajo seguimiento desarrolla síntomas compatibles con la enfermedad —como fiebre, tos, dificultades respiratorias, dolores musculares, vómitos o diarrea— será considerada un caso probable y trasladada a una habitación de aislamiento con presión negativa para someterse a pruebas diagnósticas específicas. En estos casos, también se activará de manera preventiva la red de Unidades de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN), con el objetivo de garantizar una respuesta inmediata si el diagnóstico acaba confirmándose.

El positivo español, estable

De los 14 españoles hospitalizados, entre ellos los cinco catalanes, hay uno que dio positivo, y según el último comunicado médico del Ministerio de Sanidad, el paciente se mantiene estable, a pesar de presentar algunos síntomas, como febrícula y dificultades respiratorias. El resto continúa dando negativo en las pruebas diagnósticas y no presenta sintomatología. En cuanto a la gestión de los casos confirmados mediante una prueba de laboratorio positiva, el protocolo establece el ingreso de los pacientes en una Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN). La duración de la estancia en estas unidades especializadas variará según el estado clínico de cada persona: los pacientes con síntomas permanecerán en ellas hasta la recuperación completa, mientras que los casos asintomáticos deberán mantener el aislamiento hasta obtener un resultado negativo en las pruebas diagnósticas. El documento también prevé una revisión del protocolo en un plazo máximo de 28 días, con el objetivo de ajustar las medidas en función de la evolución epidemiológica y de los nuevos conocimientos científicos disponibles.

¿Quién es considerado contacto?

El protocolo también actualizó la definición de contacto estrecho para reforzar las medidas de vigilancia. A partir de ahora, se considerará contacto a cualquier persona que haya estado a bordo del barco entre el 1 de abril y el 10 de mayo o que haya mantenido relación con un caso confirmado durante el período de transmisión, establecido oficialmente desde dos días antes de la aparición de los primeros síntomas, o de una PCR positiva en los casos asintomáticos. Esta categoría incluye a las personas que hayan compartido habitación o baño con un positivo, las parejas sexuales, los contactos físicos directos y también a los pasajeros de avión sentados en la misma fila o en las dos filas contiguas en vuelos de larga duración con un caso confirmado por laboratorio.

El protocolo establece también una gestión diferenciada de los contactos estrechos. Así, solo las personas evacuadas del crucero deberán cumplir la cuarentena obligatoria en habitaciones individuales del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid. Para el resto de contactos detectados fuera de este grupo, las autoridades sanitarias efectuarán una evaluación individualizada de cada caso y podrán permitir que el aislamiento se realice en otros espacios habilitados para el seguimiento y la cuarentena.  Según el protocolo, todos los contactos identificados —independientemente del lugar donde realicen la cuarentena— estarán sometidos a una vigilancia sanitaria reforzada durante los primeros 28 días, el período considerado de máximo riesgo para la aparición de síntomas compatibles con la enfermedad. Durante este tiempo, se les practicará una PCR cada siete días, aunque los resultados solo se considerarán definitivos después de la validación oficial del Centro Nacional de Microbiología. Este dispositivo de seguimiento se complementará con una vigilancia activa supervisada, que incluirá el control de la temperatura corporal dos veces al día y la observación de posibles síntomas, como fiebre, dificultades respiratorias o dolores musculares.