El vicepresident de Junts, Jordi Turull, ha aprovechado el 14 de abril, para manifestar en un tuit que la bandera republicana española no le representa. "Esta bandera no me representa. Cambio de colores, de titulares, de muchas cosas, algunas buenas, cierto, pero la misma jaula para las ambiciones del pueblo de Catalunya". "De República, la catalana. Independencia", ha añadido. Turull ha adjuntado a su reflexión una fotografía de cuando la República española encarceló al Govern de Lluís Companys en 1934, después de declarar el Estado catalán en una república federal en un momento de involución política en España.

De hecho existen otras fotografías del encarcelamiento del Govern catalán por parte del Gobierno de la República.

Mundo Gráfico Companys presó

Tal día como hoy del año 1931, hace 91 años, en el balcón del Palau de la Generalitat ―en la plaza de Sant Jaume de Barcelona―, Francesc Macià i Lluçà, fundador y líder de Estat Català (1922), primer partido independentista de la historia de Catalunya, y de la plataforma ERC (que agrupaba a dos partidos independentistas y a dos partidos federalistas), proclamó la República Catalana como un estado de la Federación de Pueblos Ibéricos. Cuando se produjo este hecho, un poco más tarde del mediodía, hacía poco más de una hora que se habían hecho públicos y oficiales los resultados de las elecciones municipales del 12 de abril, que en Catalunya habían dado el triunfo a los partidos republicanos. Macià rectificó así la proclama que había realizado minutos antes Lluís Companys desde el Ayuntamiento de Barcelona, proclamando la República española, de acuerdo con el alma federalista del partido. Estrictamente, tampoco la proclamación de Macià fue independentista, pero tenía un carácter más confederal porque pensaba en una suma de Repúblicas.

Unos días después de la proclamación de Macià, tres ministros del nuevo gobierno provisional de la República Española volaban hasta Barcelona y se entrevistaban con él ―en aquel momento, el hombre fuerte de Catalunya―. En aquella cumbre pactaron la retirada de la proclama a cambio de la restauración de la institución histórica del autogobierno catalán: la Generalitat. También se pactó que la Generalitat asumiría, provisionalmente, una serie de competencias que serían recogidas y confirmadas en el posterior redactado de un Estatut de Autonomía, que tenía que contemplar el derecho a la autodeterminación. Al final el texto aprobado no incluyó este derecho.