Cargando...

Junts cierra la puerta a volver a investir a Pedro Sánchez después de las elecciones generales del 29 de noviembre. El secretario general del partido, Jordi Turull, ha sido tajante este miércoles: "Nosotros, a Sánchez, no lo investiremos". Después de una legislatura marcada por una relación tortuosa con el PSOE y por los reiterados choques sobre el cumplimiento del Acuerdo de Bruselas, Turull considera que Junts ha salido totalmente escaldado. "Estamos escaldados de esta persona, pero muy escaldados", ha asegurado en una entrevista en Els matins de TV3. El dirigente de Junts acusa a Sánchez de no haber cumplido buena parte de los compromisos asumidos para conseguir los siete votos independentistas que permitieron su investidura en 2023. "Con este señor es imposible porque no ha cumplido", ha sentenciado. Turull sí que reconoce que el Gobierno sacó adelante la ley de amnistía, pero recuerda que aquel era el compromiso a cambio de la investidura, no el cheque en blanco para sostener toda la legislatura. "A partir de ahí, todo lo demás han sido excusas", ha lamentado. Según Junts, el PSOE ha ido retrasando los compromisos pactados en Bruselas mientras Sánchez "solo ha mirado por él" y por mantenerse en la Moncloa.

El secretario general de Junts también ha señalado directamente al ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, a quien considera "muy responsable" de los retrasos e incumplimientos. Y ha reprochado a Sánchez haber gobernado, según él, como si dispusiera de "mayoría absoluta" a pesar de depender de sus socios parlamentarios. Junts ya había llegado a reclamar durante la legislatura que Sánchez se sometiera a una cuestión de confianza.

Ni Sánchez ni PP y Vox

La negativa tiene una lectura especialmente importante ante el nuevo escenario electoral. Junts quiere dejar claro antes del 29N que sus votos no están comprometidos con ninguno de los dos grandes bloques españoles. Turull descarta a Sánchez, mientras que este martes la portavoz de la formación en el Congreso, Míriam Nogueras, también descartaba "absolutamente" facilitar un eventual gobierno formado por el PP y Vox. Es, por lo tanto, un aviso también para el día después de las elecciones: si el resultado vuelve a dejar a Junts en una posición decisiva en el Congreso, los de Carles Puigdemont no quieren dar por reproducido el esquema de 2023.

Turull defiende el "no" a los decretos de vivienda

Turull también ha reivindicado el voto contrario de Junts a los decretos de vivienda que precipitaron la última gran crisis parlamentaria de Sánchez. El dirigente independentista rechaza que el partido pueda ser señalado como responsable de bloquear medidas sociales y acusa al Gobierno de haber intentado aprovechar políticamente la crisis residencial y la movilización generada a raíz del desahucio de Maricarmen en Madrid. Según Turull, las medidas planteadas acaban enviando al pequeño propietario el mensaje de que poner un piso en el mercado de alquiler puede convertirse en "una tortura". "Todo son medidas que criminalizan al pequeño propietario e invitan a mucha gente a no pagar el alquiler y que nadie lo compense", ha afirmado.

Junts sostiene que había trasladado al PSOE su disposición a pactar medidas específicas contra los fondos buitre, pero acusa al ejecutivo de convertirlas después en una especie de decreto ómnibus. "Empezaron a querer hacer otra olla mezclada", ha criticado Turull, que acusa a socialistas y Sumar de hacer "postureo" con la vivienda después del caso Maricarmen.

El Gobierno de Sánchez, sin embargo, ha vuelto a aprobar esta semana dos decretos con buena parte de las medidas rechazadas en el Congreso, entre las que hay protecciones ante los desahucios, financiación para vivienda pública, medidas contra las operaciones especulativas de grandes fondos y la prórroga de determinados contratos de alquiler. Ahora deberán pasar por la Diputación Permanente.

La campaña puede alterar el regreso de Puigdemont

Turull también ha evitado poner fecha al regreso de Carles Puigdemont a Catalunya después de que el Tribunal Constitucional avalara la aplicación de la amnistía a la malversación del procés y el Supremo levantara la orden de detención contra el expresident. La campaña electoral "lo altera todo", ha admitido. Lo que sí ha querido dejar claro es cómo quiere Junts que se produzca este regreso. "Debe ser el regreso del president de un país y no del president de un partido", ha defendido. Según Turull, Puigdemont ha preservado durante nueve años en Bélgica la institución de la presidencia de la Generalitat y su vuelta "debe ser coherente con eso".

Por eso, ha rechazado convertir la fecha del regreso en una pieza más de la estrategia electoral. "Esto trasciende unas elecciones", ha remarcado. Junts quiere que la vuelta de Puigdemont tenga una dimensión institucional y política propia, más allá de la campaña del 29N.

Y Turull todavía ha lanzado una última advertencia al Tribunal Supremo: después de la sentencia del Constitucional que obliga a revisar la negativa a amnistiar la malversación del procés, considera que negar ahora la aplicación de la ley a los líderes independentistas supondría una "prevaricación absoluta". El Constitucional ha reprochado al Supremo que su interpretación anterior de la ley vulneraba el derecho a la tutela judicial efectiva y lo ha obligado a dictar una nueva resolución.