Xavier Trias, líder de Trias per Barcelona, ha desafiado al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, a tomar una decisión crucial entre una alianza con Barcelona en Comú o su propia formación, Trias per Barcelona, para formar un gobierno estable que pueda gobernar la ciudad. En una entrevista en Betevé emitida este lunes, Trias ha admitido que no se trata de una decisión "fácil", pero ha recordado al líder del PSC en la capital catalana que tampoco lo ha sido la que ha tomado Carles Puigdemont de dar apoyo a Pedro Sánchez para que vuelva a ser presidente del Gobierno. Trias también ha revelado que su partido le ha pedido que no abandone la política municipal hasta que la gobernabilidad de Barcelona esté asegurada.
Trias ha afirmado que no confía demasiado en el hecho de que Collboni escoja su formación para buscar a un aliado para gobernar, ya que en las conversaciones que mantienen, afirma, el alcalde de Barcelona siempre le dice que su opción preferente es una alianza con Barcelona en Comú y ERC. En este sentido, el líder de Trias per Barcelona ha instado al alcalde a tomar una decisión definitiva, recordándole que gobernar en solitario con diez concejales es una tarea casi imposible. Sin embargo, Collboni sigue gobernando en solitario, por lo cual Trias lo insta a decidirse de una vez. "Él sabe que con diez concejales no se puede gobernar la ciudad", ha indicado, y también le ha recordado que si él continúa a la oposición no le votará los presupuestos. "Que el jefe de la oposición te vote los presupuestos todavía no se ha inventado", ha ironizado.
Con respecto a su idea de retirarse de la política si no era alcalde, Trias reitera que la decisión está tomada y dice que el partido lo tiene cuello abajo. "No sé si me comeré el roscón de Cuaresma, yo diría que no, pero no lo sé", ha afirmado. En todo caso, en el margen que se ha dado para conseguir que la gobernabilidad de la ciudad sea estable, también ha dejado entrever que su grupo empieza a pensar en cuál será su relevo. También ha expresado su desaprobación hacia ERC por su gestión de la marcha de Ernest Maragall, afirmando que no se han comportado bien con él y subrayando la suya estima personal hacia el político. Con la situación política de Barcelona en un punto álgido, la ciudad espera una resolución que defina el futuro gobierno y el papel de Trias en este contexto.