Sentado delante de la gran mesa instalada en el salón Torres García donde celebra las reuniones de trabajo, el president, Quim Torra (Blanes, 1962), valora en una entrevista a El Nacional el efecto que ha provocado el escrito de la fiscalía contra los acusados por el 1-O. Advierte que Catalunya está a punto de hacer frente a uno de los momentos de más dificultad de su historia y no esconde la satisfacción ante la coincidencia con la secretaria general de ERC, Marta Rovira, que este viernes aseguraba que no aceptará una sentencia condenatoria. "No aceptaremos las sentencias y eso quiere decir reaccionar con la fuerza de un 3-O", anuncia Torra. El presidente insiste en que no lo echará un 155 y que el independentismo ha aprendido de los errores cometidos el 1-O.

Foto: Sergi Alcàzar

Esta semana el pleno del Parlament ha vivido momentos de tensión. Incluso, JxCat ha pedido al presidente del Parlament, Roger Torrent, en un escrito que actúe contra los insultos de los partidos de la oposición... ¿Qué está pasando?
Hay un punto de humanidad en toda esta cuestión: para unos es un tema moral y ético, y para los otros no parece que les afecte a la conciencia. Eso nos está llevando a todos a un punto de tensión importante. Y como ya llevamos muchas semanas escuchando unos términos que no se habían oído nunca en este Parlament, unas escenificaciones, un convertir casi el Parlament en una taberna..., pienso que todos necesitamos encontrar este punto de dignidad. Hemos decidido a partir de ahora que no toleraremos estos comportamientos que nos parece inapropiados que pasen en un parlamento. Todo el debate con toda la dureza, con toda la ironía que haga falta, sólo faltaría, pero hay rayas que se están saltando. Y cuando se salten, nosotros presentaremos estas quejas.

El presidente del Parlament tiene que tomar nota de lo que ha pasado esta semana

¿Qué respuesta esperan?
El presidente del Parlament tiene que tomar nota de lo que ha pasado esta semana y las semanas anteriores y ser conscientes de que esto no puede repetirse incluso por respeto a la ciudadanía.

¿No se sienten suficientemente amparados por el presidente del Parlament?
No es eso. Es que hemos llegado a un punto, todos, en que nos parece normal que en un parlamento te tilden de supremacista; son insultos gravísimos.

¿Pedirá la expulsión de los diputados que les insulten?
Pediremos que se aplique el reglamento del Parlament de Catalunya. Todos los diputados tienen un deber de comportamiento y de respeto hacia sus compañeros.

No obstante, también el PSC se ha quejado al presidente del Parlament después de que el president de la Generalitat afirmara que el cinismo de Iceta chorreaba por las escaleras...
Es que justamente en esta sesión que veníamos con la mano tendida, que pensábamos que un grupo como el PSC, ante 214 años de prisión que se piden a sus colegas, mostraría una actitud de comprensión de solidaridad, de fraternidad, etc. No sé.

De hecho, usted mismo había anunciado que habría un otoño caliente y de momento, aparte de esta tensión en el Parlament, este otoño caliente no se acaba de ver...
Es el otoño que todos podíamos esperar, que nos temíamos, el otoño de prisión, de esta injusticia incalificable, de esta indecencia. Un otoño que arranca de una Diada del 11 de Septiembre con más de un millón de personas en las calles y que nos permite ser muy optimistas sobre el grado de movilización de la ciudadanía.

No tengo ninguna impresión de haber retrocedido en lo que es nuestro objetivo de hacer efectiva la República

En cambio, por lo que respecta a la acción del Govern se le acusa de cierta desorientación, de no tener una hoja de ruta, de no saber demasiado bien dónde van.
Nosotros presentamos un plan de Govern teóricamente para toda la legislatura -tuve la prudencia de decir que hay un punto de inflexión que son las sentencia pero teóricamente es para toda la legislatura- con centenares de medidas. Y gobernamos cada día. Estamos haciendo, al tiempo que construimos el edificio republicano, el gobierno de cada día. No tengo ninguna impresión de haber retrocedido en lo que es nuestro objetivo de hacer efectiva la República.

Nos disponemos a encarar uno de los momentos de más dificultad de la historia de Catalunya, como será este juicio

Sin embargo, la legislatura anterior había una hoja de ruta muy clara, estaba todo muy pautado hacia donde se iba en el proceso independentista, cuando menos hasta el 1-O, y en esta legislatura no está demasiado claro cuáles son los objetivos. 
De la restitución a la Constitución, en una legislatura que todo el mundo es consciente que es de una dificultad extraordinaria por la situación extraordinaria que estamos viviendo. Hay que ser muy prudente, tener esta visión a largo plazo, pero siendo muy conscientes de que estamos en una fase de un pre-juicio, de un juicio y de un post-juicio que marcará decisivamente también la legislatura. Para estas fases que empezamos ahora, a las cuales pienso que llegamos después de estas dos últimas semanas con más fuerza que la que quizás podríamos incluso haber aspirado a tener, el país tiene que ser muy consciente de que encara uno de los momentos de más dificultad de la historia de Catalunya, como será este juicio.

De momento, una de las dificultades con que ha tropezado esta legislatura son las relaciones entre JxCat y ERC, que vivieron un episodio de tensión el pasado mes de octubre a raíz del debate sobre el voto de los diputados encausados. ¿Cómo están las relaciones?
Nos conjuramos -e hicimos una declaración conjunta con el vicepresident Aragonés- a buscar esta acuerdo. Es un gobierno de coalición, con las dificultades lógicas de un gobierno de coalición en un momento extraordinariamente complicado. Precisamente porque el momento es extraordinariamente complicado pienso que este acuerdo es más necesario que nunca. Desde aquel momento de octubre hemos seguido trabajando para trazar esta estrategia común para asegurar esta estabilidad tanto en el Govern como en el Parlament, y pienso que lo estamos consiguiendo.

Foto: Sergi Alcàzar

Lo más importante de las elecciones en Barcelona es si hay o no alcalde independentista. Sólo hay que ver qué ha pasado hasta ahora, que no lo hemos tenido

Precisamente, las elecciones municipales, y en particular el Ayuntamiento de Barcelona, sería un momento para poner a prueba esta capacidad de acuerdo. ¿Ve alguna posibilidad de conseguir una lista de consenso?
En un momento de emergencia nacional como el que se encuentra el país, con la importancia que tiene la capital del país, yo me haría mío el grito de Lluis Llach en Lledoners: seamos capaces de encontrar esta unidad republicana. Este es el mensaje más importando de las elecciones en Barcelona, si tenemos o no un alcalde independentista, y sólo hay que ver qué ha pasado hasta ahora en el tiempo en que no lo hemos tenido este alcalde independentista o los meses del 155, para ver la gran importancia que puede tener, o sobre todo la gran importancia que puede tener si las sentencias vienen después de las elecciones municipales y necesitaremos de toda la fuerza del país para poder dar el salto que queremos hacer.

También este viernes la secretària general d'ERC, Marta Rovira, ha hecho en una entrevista en Catalunya a Ràdio un llamamiento a la unidad muy contundente.
Mucho. Estuve en Ginebra con ella. Encontré que teníamos una completar sintonía y hoy vuelvo a sentirme muy representado por las palabras de Marta Rovira.

¿Cree que todo el mundo se siente igual de representado?
Todo el independentismo se siente interpelado hoy a buscar más que nunca la unidad, especialmente desde el viernes pasado, y ante el hecho de que el Estado español es incapaz de hacer un mínimo movimiento hacia la libertad de nuestros compañeros y el retorno de los exiliados y el derecho a la autodeterminación.

Pero lo cierto es que, de momento, no ha habido ningún cambio, todo sigue igual en relación a esta unidad...
Espero qué pasado este shock y esta interpelación seamos capaces de reaccionar. No tenemos en demasiado tiempo para hacerlo.

La acusación por el 1-O lo cambia todo: o encontramos la unidad o no tendremos la fuerza que necesitamos

ERC no esconde las reticencias a hablar de listas conjuntas...
La acusación de la fiscalía y la abogacía del Estado lo cambia todo. Hasta entonces podíamos estar hablando de hipótesis. El viernes constatamos hechos, y ante hechos tienes que tomar decisiones, y una de las decisiones es que o somos capaces de encontrar ahora aquel punto de unidad que hizo posible el 1-O para responder a las sentencias o no tendremos la fuerza que necesitamos.

¿Quim Forn podría ser un buen candidato en una lista conjunta en Barcelona?
Yo no le contestaré sobre nombres porque todo eso todavía no deja de ser hipótesis y por lo tanto es mejor que no pongamos nombres sobre la mesa.

Sin embargo, la consellera Elsa Artadi dijo que una lista a las europeas liderada por Oriol Junqueras podría ser una buena posibilidad...
Yo lo suscribo al 100 por 100.

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Colau ha tenido un gobierno de luces y sombras. Barcelona todavía no está en la AMI

Dice que en Barcelona se ha visto lo que pasa cuando no hay un gobierno independentista, ¿le ha decepcionado Ada Colau?
La alcaldesa Colau ha tenido un gobierno de luces y sombras. Ella llevó, y con muy buena voluntad, un intento de nueva política al Ayuntamiento, y quizás seguramente fruto de esta minoría con que se ha encontrado ha habido muchos proyectos que se han acabado desbordando en la ciudad. Lo que el Ayuntamiento de Barcelona necesita es un gobierno fuerte, que sepa dónde va, y sobre todo en estos momentos para el independentismo necesitamos a un alcalde independentista.

¿Cree que Colau podía haber sido más solidaria con los independentistas?
Yo recuerdo que Barcelona todavía no está en la AMI [Associació de Municipis per la Independència], por ejemplo. Hay carencias para un independentista. Yo las tengo que poner de manifiesto. Al mismo tiempo también es verdad que en el frente de los derechos civiles, sociales y nacionales, los Comunes y la alcaldesa Colau está y, por lo tanto, también querría agradecérselo. Ahora bien, para nosotros no es suficiente. Por eso estamos en espacios diferentes. Pero, por ejemplo, que votara también el Ayuntamiento de Barcelona la reprobación del Rey como hizo al Parlament también me pareció un tema importante. Hay grandes consensos en que nos podemos encontrar y nos gustaría que en lo que es el paso definitivo hacia hacer efectiva la república también pudiéramos contar con los comunes.

Recuperando el tema de las relaciones con ERC, se comprometieron a mantener la legislatura como mínimo hasta que haya la sentencias por el caso 1-O, pero ¿la voluntad es que acabe allí o agotarla?
Dependerá de las sentencias. Las sentencias pueden ser -y queremos que sean- absolutorias o el archivo del caso, es lo que estamos reclamando desde el minuto 1. Pero, es evidente que si hay una sentencia condenatoria la legislatura vendrá muy marcada por la reacción del pueblo de Catalunya, a través de sus representantes el Parlament.

El vicepresident se ha comprometido a presentar presupuestos y es nuestra voluntad, pero es posible que ya no lleguemos a tiempo

Foto: Sergi Alcàzar

Este martes la consellera Elsa Artadi advirtió que es muy posible que no se llegue a tiempo para los presupuestos de la Generalitat y, por lo tanto, se necesaria una prórroga. ¿Habrá o no presupuestos?
El vicepresident se ha comprometido a presentar los presupuestos y que empezará a negociarlos con los grupos, pero a las alturas que estamos del año es posible que ya no lleguemos a tiempo para que se puedan aplicar en caso de que fueran aprobados los nuevos. No obstante, nuestra voluntad sigue siendo ir a unos nuevos presupuestos, por eso hablaremos con los Comunes y, si es posible, también con la CUP para intentar sacarlos adelante.

¿Ve posibilidad de que los Comunes los apoyen?
Veo una gran posibilidad. Los objetivos qué ellos nos marcan para estos presupuestos, son los objetivos con que nosotros los hemos elaborado, los mismos. Y estamos dispuestos también a escuchar las reivindicaciones que los Comunes planteen para la aprobación de las cuentas del Ayuntamiento de Barcelona. Por lo tanto, en lo que es la negociación de los presupuestos de Barcelona y de Catalunya, estamos abiertos a una negociación franca, amplía y del calado que sea necesario.

Lo ha dicho Rovira, no aceptaremos las sentencias. Reaccionaremos con la fuerza de un 3-O:  será la solución

Marta Rovira también se ha mostrado de acuerdo con usted en qué no aceptará sentencias condenatorias, pero cuál tendrá que ser la respuesta? 
Sí, es otro punto muy importante de coincidencia con Marta Rovira. Este punto justamente será la solución de las próximas semanas.

¿Por qué dice que es importante?
Vamos encontrando estos puntos comunes denominadores, pienso que la sociedad catalana, este 80% que está contra la represión, a favor de la República y el derecho a la autodeterminación, no aceptará las sentencias, como ha dicho Marta Rovira. Lo ha dicho ella, no nos quedaremos en el sofá, como no nos hemos quedado nunca, y el no quedarse en el sofá quiere decir reaccionar con la fuerza de un 3 de Octubre.

¿Sin embargo, qué quiere decir eso? ¿Qué pasará en caso de que haya una sentencia condenatoria?
Yo pienso que lo que es importante no es qué pasará entonces sino qué estamos haciendo desde hoy para que lo que tenga que pasar entonces tenga una posibilidad de éxito. Lo que he venido pidiendo es esta capacidad de organización, que sepamos muy bien el momento en que nos encontramos, que hacemos fuertes las entidades en cada una de ellas, que nos preparamos para las sentencias. Ahora no es tan importante saber qué pasará entonces sino que el movimiento independentista se dé cuenta del momento histórico trascendental que tiene por delante y que coja toda la fuerza, el impulso, recupere aquel espíritu ilusionante que nos hizo ganadores el primero de octubre y sepa trabajar la fuerza que nos dimos todos junto el 3-O.

Usted ha hablado de una nueva ventana de oportunidades, una nuevo 1-O...
Un momentum.

¿Será este momentum?
Dependerá del pueblo de Catalunya, de si cree que este es el momento. Yo me debo sólo a lo que el pueblo de Catalunya decida. Aprovecho para remarcarle también al señor Alejandro Fernández [presidente del PP] que dice que ya me querría destituido desde el minuto 1 por parte del artículo 155. A mí no me destituirá ningún artículo 155, a mí sólo me puede destituir el Parlament de Catalunya. Y, por lo tanto, será el Parlament de Catalunya el que en aquel momento adopte la decisión que quiera adoptar. Es evidente que una reacción política habrá. Y es evidente que en función de la fuerza de la esperanza del trabajo que hayamos hecho durante todos aquellos meses podremos optar por una solución o por otra.

¿Es decir, que se están dibujando diferentes escenarios?
Sí.

Foto: Sergi Alcàzar

El juicio puede ser una plataforma para explicar al mundo lo que supone el Estado español para los catalanes

¿Con diferentes respuestas?
Diferentes respuestas en función de cómo se haya trabajado durante todas estas semanas, qué grado de consenso alcanza las propuestas a la ciudadanía catalana. Lo digo en los términos en que los compañeros que están en la prisión me lo dijeron el otro día: nosotros, aunque parezca una paradoja, queremos ir al juicio. En esta injusticia, a pesar de los meses que vendrán. Porque queremos ir no a defendernos de nada, queremos ir a acusar al Estado español, queremos ir a desenmascarar al Estado español. Por eso este juicio también tiene esta importancia. Puede ser una plataforma para explicar en el mundo lo que supone el Estado español para los catalanes. Y nosotros, sin duda, les daremos todo el apoyo. Y yo pienso multiplicarme a nivel internacional para denunciar lo que está haciendo al Estado español. Lo digo porque todo eso me parece muy importante que lo tenga en esta fase del pre-juicio y el juicio. Nos tiene que acabar llevando a qué reaccionemos de manera colectiva ante esta injusticia en el momento en que haga falta.

Hemos aprendido de lo que no hicimos bien el 1-O. Sería imperdonable que cayésemos en los mismos errores

¿Habla de volver a hacer un nuevo 1-O, quiere decir que han aprendido también de los errores que se cometieron entonces? ¿No se volverán a repetir?
Sí, hemos aprendido. Hemos aprendido muchas lecciones de lo que no hicimos bien. También de lo que hicimos bien. Ahora sería imperdonable que cayéramos en los mismos errores.

Dice que no lo sacará de la presidencia de la Generalitat un nuevo 155...
No.

¿Qué hará para impedirlo?
Yo no tengo que responder esta pregunta, el que lo tiene que responder es el presidente del Gobierno. ¿Qué hará él para sacarme?

¿Se tiene que aceptar un indulto en caso de condena de los presos?
Los presos han dicho que no.

¿Y Usted que piensa?
Lo que piensan los presos.

Llach brilla como una de las grandes personalidades de consenso en este mundo tan complicado donde todos sabemos la solución para llegar a la independencia

Ha recuperado una figura clave para el consenso independentista como Lluís Llach y lo ha situado al frente del Consell per la República...
Llach es de esas personas que tiene siempre una visión constructiva, positiva. Estuvo en la legislatura pasada, seguramente podría decir millones de cosas, pero mantiene este tono de decir, nos necesitamos todos, tenemos que seguir saliendo adelante, tenemos que empujar, y cuando veo otras actitudes, siempre como negativas, encuentro que brilla Llach, como una de las grandes personalidad de consenso en este mundo tan complicado donde todos queremos ser entrenadores del Barça y sabemos la solución para llegar a la independencia. Él sencillamente dice, yo soy uno más, ¿qué puedo hacer? Este estar a disposición del país, que me recuerda mucho a Muriel Casals. Son grandes patriotas.

Foto: Sergi Alcàzar

Cada cinco minutos sale alguien del PP o Cs diciendo aplicad el 155 y ponedlos en la prisión ya. ¡Como puede ser que esta gente te esté diciendo eso!

También se pone en marcha el Consell per la República, finalmente. Ha costado...
Ha costado porque la situación cuesta, pero lo hemos conseguido. Es otro de los instrumentos que serán esenciales en los meses que vendrán, porque actúa desde el espacio libre. Sólo el hecho de que digamos espacio libre, ya es que aquí pasa alguna cosa. A nadie se le ocurriría decir ahora mismo que en Catalunya somos un espacio libre, porque no es verdad. A cada cinco minutos sale algún dirigente del PP o Ciutadans o quien sea diciendo aplicad el artículo 155 y ponedlos en la prisión ya. ¡Como puede ser que esta gente te esté diciendo eso cada cinco minutos! Pues, en Europa no pasa. En Europa está la libertad para poder explicarse con total tranquilidad.

¿Y los presos, qué papel tienen?
Siempre habíamos hablado de tres grandes vías de acción republicana: el Consell per la República, las instituciones catalanas en el interior y una ciudadanía organizada y movilizada. Yo añadiré un cuarto, que son las prisiones. Para mí, las prisiones son un espacio político importantísimo en los tiempos que vienen. Desde la prisión tiene que salir un mensaje político muy claro de denuncia y acusación al Estado español de todo lo que ha pasado. Si estas cuatro vías de acción republicana son capaces de entender el momento histórico trascendental y actuamos juntos llegaremos a un momento...

¿Y serán capaces?
Yo trabajo para eso. Sólo trabajo para eso.

Me parece esencial y clave reforzar a Puigdemont ahora más que nunca

El Consell de la República marca uno de los espacios de coordinación del president Torra y Carles Puigdemont. ¿Cómo va esta coordinación?
Va muy bien desde el primer momento. Desde el primer momento el president Puigdemont me dijo: Quim, tú eres el president de la Generalitat, adelante, tienes todo mi apoyo. Como diciendo, gobierna. Yo también le dije, president, tú eres el president legítimo de Catalunya y gobierno para que tú vuelvas. Y, por lo tanto, pienso que partimos de este respeto mutuo y del hecho de que el president Puigdemont es el líder de la coalición con que me presenté a las elecciones. Más allá de todo eso, a nivel internacional es el líder del movimiento independentista. Me parece esencial y clave reforzar al president Puigdemont ahora más que nunca.

¿Qué papel tiene Puigdemont en las decisiones del Govern?
Yo me aconsejo, y no podría ser de otra manera, con mucha gente, y lógicamente del líder de mi coalición electoral para tomar las decisiones que acabo tomando. Me parece una cosa bastante normal y habitual. Lo que me parecería extraño es que no hablara con la gente.

A usted se lo tilda de vicario de Puigdemont...
No sé de dónde empezó a salir eso... Se dicen muchas cosas.

¿Qué piensa de esta acusación?
Pienso que se equivocan y mucho, que es una crítica sobre todo que devalúa la presidencia de la Generalitat. Y le aseguro que si alguien en estos momentos tiene presente de mantener todo el prestigio y toda la autoridad de la presidencia de la Generalitat soy yo. Y, sobre todo, cara a las decisiones que se puedan tomar en el futuro. Me parece muy importante. Tenemos que velar para que el prestigio que siempre ha tenido continúe.

La próxima semana hará seis meses que preside la Generalitat, ¿cómo lo lleva?
Estoy bien, muy bien, muy animado, muy decidido, con la esperanza cierta de que ganaremos, dispuesto a sacar adelante este momento. No he venido a convocar elecciones, he venido a hacer efectiva la república, este es mi compromiso. Con todo el coraje y toda la fuerza. No he perdido ni un milímetro de la misma ambición con que me presenté a la investidura. También es evidente que esta situación en que ves compañeros en la prisión, en el exilio, sus familias, los procesados... ves pasar todo eso, o cuando se detiene a alguien, todo esto te afecta, te duele y piensas cómo es posible que esto nos esté pasando, que hayamos llegado hasta aquí. Pero eso, en vez de desanimarme, a mí me anima a seguir avanzando y a comprometerme todavía más, hasta el final, hasta conseguirlo.

Foto: Sergi Alcàzar

Quizás me siento más a gusto con la gente que con los partidos

Se ha convertido en una imagen habitual que acabe los actos hablando con la gente. ¿Por qué?
Me gusta mucho hablar con la gente. Pienso que los gobernantes tenemos la necesidad de hablar con la gente y es una oportunidad. Me parece muy importante que demos la cara. Gobernar es para la gente. Me siento muy a gusto con la gente. Quizás me siento más a gusto con la gente que con los partidos políticos. Además, entiendo que no es por nada especial que yo haya hecho, debe ser la magia de la presidencia o una cosa de estas, pero yo me siento muy apoyado. Voy por todas partes y me siento con muchas muestras de agradecimiento y de afecto. Me parece que nunca le podré devolver a la gente y al pueblo de Catalunya tanto apoyo y solidaridad como me expresan a mí. Es extraordinario.

¿La dinámica de los partidos le ha sorprendido?
Sí.

A veces no me gusta cosas que veo [en la dinámica de los partidos]. Me crea desasosiego que no estemos a la altura

¿Por qué?
Una de las obras teatrales que más me ha gustado en la vida es por Delante y por detrás. Era muy divertida. Una comedia de entradas y salidas. El primer acto veías una obra teatral por delante. El segundo acto lo giraban y veías como desde destrás los actores intentaban organizarse, y el tercer acto, en plena crisis, era un descalabro delante del escenario. Yo estoy en el segundo acto. Estoy viendo lo que no acostumbras a ver cuando eres un ciudadano. Yo estoy viendo este otro lado y a veces no me gusta cosas que veo. No me gustan en estos momentos. Pienso, cómo puede ser que en este momento en que nos lo estamos jugando todo, que es un momento clave para la historia del país, a veces no estemos a la altura de lo que nos pide la ciudadanía y eso sí que me crea un cierto desasosiego. Eso no lo tenía previsto. Me ha sorprendido.