La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid está que arde. Este lunes, la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso cesaba al consejero de esta cartera, Emilio Viciana, por su gestión de la controvertida tramitación de la ley universitaria autonómica, uno de los compromisos de la legislatura que se ha visto con recelo desde la comunidad universitaria. Ayuso anunciaba, al momento, que sería Mercedes Zarzalejo la nueva consejera sustituta de Viciana, siendo este el primer cambio en el Ejecutivo madrileño en esta legislatura. Un cambio que, según la presidenta, se ha visto precipitado por el incumplimiento de un "programa de apoyo, refuerzo y modernización de las universidades madrileñas".
Esto, sin embargo, le podría ir en contra, ya que este movimiento en la Consejería de Educación ha provocado el estallido de la peor crisis de la tercera legislatura de Ayuso: al día siguiente del cese de Viciana, el portavoz de Educación del PP en la Asamblea de Madrid, Pablo Posse, ha anunciado que renuncia a su acta de diputado por “coherencia” y ha avanzado que le seguirían dos diputadas más. Según ha avanzado eldiario.es, se trata de Mònica Lavín, que se ocupaba de Política Social, y Carlota Pasarón, de Juventud.
El fin de Los Pocholos, los pijos de la Asamblea de Madrid
Los tres forman parte del sector de Los Pocholos, nombre con el que se conoce a este grupo de diputados en la Asamblea de Madrid por su juventud y su estética pija. El malestar en el seno del grupo parlamentario es palpable e incluso alguna de las diputadas se la ha visto llorando por los pasillos de la Asamblea, según relatan diversos medios estatales. El diputado Posse, en su última intervención esta mañana en la comisión de Educación, ha dado por hechas también las ceses de la directora general de Secundaria y Formación Profesional, María Luz Rodríguez de Llera Tejeda, y del responsable de Universidades, Nicolás Javier Casas Calvo.
En total, serían como mínimo tres ceses y tres dimisiones. Todo esto, en el peor momento del departamento, en medio de una investigación de presuntas adjudicaciones a dedo y contratos troceados para la construcción de los centros de Formación Profesional de la Comunidad y con las universidades en pie de guerra por falta de financiación. Precisamente, este mismo martes la Universidad Complutense de Madrid ha aprobado un recorte de 33,18 millones de euros ante la precaria situación económica del centro, que tuvo que pedir un préstamo por 34,5 millones de euros a la Comunidad de Madrid a finales del ejercicio pasado.
Las universidades públicas se han convertido en la piedra en el zapato de la tercera legislatura de Ayuso. El departamento, con Viciana al frente desde 2023, no ha sido capaz de sacar adelante una ley con el nuevo modelo de financiación, por lo que la presidenta madrileña ya había mostrado su disgusto en privado con el trabajo del consejero, a quien criticaba por no conseguir llegar a acuerdos con los rectores. La mala sintonía entre estos y Viciana, que se extendía a todo su departamento, ha sido clave para que, a ojos de Ayuso, el proyecto haya fracasado.
La oposición madrileña se lanza sobre Ayuso
La oposición del gobierno de Ayuso ha criticado duramente el fracaso del proyecto de la ley universitaria autonómica de los populares. Más Madrid y el PSOE-M han coincidido en señalar que el PP madrileño "se derrumba". El secretario general del PSOE-M, Óscar López, ha escrito en la red social X que "los ceses y dimisiones" se suceden porque la presidenta autonómica "no consigue doblegar a los rectores con su sectaria ley de universidades" y, por su parte, la portavoz de Más Madrid en la Asamblea regional, Manuela Bergerot, considera que esta sucesión de cambios "es el reconocimiento de la debilidad del PP madrileño y la falta de resultados", y entiende que "lo que tiene que cambiar ahora son las políticas".