Sumar ha empezado este lunes a hacer un esfuerzo para intentar apagar el fuego con Junts per Catalunya. Las llamas las provocó la semana pasada Yolanda Díaz. En una entrevista radiofónica, la vicepresidenta segunda del Gobierno tachó de “racista y clasista” al partido de Carles Puigdemont. La consecuencia fue que la formación independentista decidiera romper relaciones con el socio minoritario del ejecutivo de Pedro Sánchez —si bien hace unos meses ya anunció que rompía peras con el mayoritario, el PSOE— y, por lo tanto, que aún se viera más inviable la aprobación del decreto ley sobre los alquileres. La medida se votará la próxima semana en el Congreso de los Diputados y, para salir adelante, es necesario que los juntaires entreguen sus siete votos, o bien que el PP decida esta vez no castigar al Gobierno.
En la rueda de prensa que Sumar celebra habitualmente los lunes, el portavoz del partido y también ministro de Cultura, el catalán Ernest Urtasun, ha intentado rebajar el choque. Se le han hecho multitud de preguntas sobre Junts. No ha querido desautorizar a Díaz y ha evitado pronunciarse sobre si sus palabras fueron adecuadas o no; al día siguiente, por cierto, de que Díaz insistiera en conversación con la SER en que no se presentará en ninguna candidatura a las próximas elecciones generales.
Pero sí que ha destacado las importantes medidas que se han podido acordar últimamente con Junts, a pesar de las “muchas diferencias” que existen entre las dos formaciones. “Quiero reiterar que fue Díaz quien fue la primera en desplazarse a Bruselas para reunirse con Puigdemont, fuimos quienes negociamos la amnistía y hemos conseguido aprobar decretos como el de medidas contra la guerra o la reforma fiscal”. "Nosotros continuaremos hablando con quien haga falta", ha aseverado.
Las referencias a Junts, de hecho, las ha hecho solo en respuesta a las preguntas de los periodistas. Durante su exposición inicial solo ha disparado contra Vox y contra el PP, un partido que ha rechazado reunirse con el Gobierno para negociar la aprobación de este decreto. Sumar ha vuelto en esta rueda de prensa a tender la mano. De hecho, Urtasun ha utilizado la demoscopia como arma. Y ha asegurado que hay encuestas que acreditan que los votantes de estas dos formaciones de derechas ven la medida con buenos ojos. Se trata de un decreto que prorroga por dos años más los contratos de alquiler que caduquen antes del 31 de diciembre de 2027. “Tendrán que elegir entre el mercado inmobiliario o sus electores”, ha enfatizado el ministro.
Paralelamente, la dirigente de Más Madrid y ministra de Sanidad por parte de Sumar, Mónica García, ha opinado que “adjetivar” a Junts es “innecesario” si se quiere negociar con ellos iniciativas como el decreto ley de vivienda, pendiente de votarse en el Congreso. “Un 75% de la población española, de derechas y de izquierdas, quiere regular este asunto”, ha dicho en una entrevista en La 2.
Las palabras de Yolanda Díaz
La semana pasada, durante la conversación con el periodista Carlos Alsina, Díaz fue preguntada por unas afirmaciones previas en las que ella calificaba a Junts como “un proyecto racista”. Lejos de matizarlas, insistió en ellas y añadió un nuevo calificativo: “Y clasista”. “Lo han sido siempre; definir a Junts como progresista… yo en ningún caso lo he hecho, ni se me pasa por la cabeza”, aseguró Díaz. “En todo caso, buen viento. La próxima vez, que pida al PP los votos para ser vicepresidenta y quizás vivirá mejor”. Así respondió minutos más tarde el presidente de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont, a las acusaciones de Díaz. Además, fuentes de la cúpula de Junts anunciaron entonces que rompían todo tipo de relación con Sumar.