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El partido Movimiento Sumar, que fundó Yolanda Díaz y es ahora uno de los impulsores del Frente Amplio para las elecciones generales del 29N, ya ha elegido a su cabeza de cartel para representarlos dentro de la coalición de las izquierdas. Se trata de Verónica Barbero, que es la portavoz de Sumar en el Congreso de los Diputados y es la dirigente de la formación junto con Rosa Martínez desde que Yolanda Díaz dio un paso al lado a nivel orgánico para centrarse solo en sus cargos institucionales en el Gobierno. El partido ha anunciado este viernes que Barbero ha obtenido el apoyo del 98% de su militancia tras una elección interna "con discreción y sin levantar la voz".

Este jueves, Barbero aseguró que las izquierdas van a "ser más" e ir "juntas" en las elecciones del 29 de noviembre. También afirmó que las distintas fuerzas que conforman el Frente Amplio elegirán a su candidato o candidata a la presidencia del Gobierno en un "cortísimo plazo". "Llevamos muchos años trabajando precisamente para que esa unidad, más allá de ser una unidad para este proceso electoral, sea una unidad de medio y largo plazo", ha señalado en declaraciones desde Vigo, donde ha participado en un acto de partido a nivel local. Barbero ha defendido que "la izquierda no puede estar cada cuatro años mirándose por encima del hombro" y ha abogado por construir un espacio con vocación mayoritaria y de gobierno.

Respecto a las negociaciones para definir la cabeza de lista y el liderazgo del proyecto, Barbero ha optado por la discreción y el trabajo interno lejos del ruido mediático. "Nosotros desde Movimiento Sumar apagamos micrófonos y encendemos teléfonos", ha comentado en una comparecencia en la que ha indicado que esas reservas ayudan a "construir una mesa en la que todo el mundo se sienta a gusto". En todo caso, ha pronosticado que el acuerdo para elegir a "la mejor" candidata posible es "cuestión de cortísimo plazo".

Verónica Barbero el viernes pasado en el Congreso / EFE

Movimiento Sumar es uno de los partidos que integran por ahora el Frente Amplio, junto con Izquierda Unida, los Comuns y Más Madrid. La coalición aspira a aunar también a Podemos y al resto de izquierdas con implantación territorial, como Compromís, la Chunta Aragonesista o el Més balear, como ocurrió en 2023, cuando todas ellas concurrieron a las elecciones bajo el paraguas del proyecto de Yolanda Díaz. Ahora, Díaz ha anunciado su renuncia y el espacio político está disgregado tras las pugnas y enfrentamientos entre Sumar y Podemos durante la legislatura y sin un líder claro.

Durante estas semanas tras el anuncio del avance electoral por parte de Pedro Sánchez, los partidos a la izquierda del PSOE se están preparando para las urnas y articulando las listas y candidatos. El nombre que toma más fuerza para liderar el espacio es, por ahora, Ada Colau. La exalcaldesa de Barcelona tiene el apoyo de los suyos, Comuns, y de Más Madrid, que ha aceptado en detrimento de Mónica García a cambio de tener el liderazgo de la lista madrileña. Sin embargo, Podemos tiene su agenda propia, quiere situar a Irene Montero como número uno y pide que se celebren unas primarias abiertas como condición para entrar al Frente Amplio. Compromís, Cha y Més también se muestran reticentes a diluirse en la coalición de izquierdas. 

Estos días habían sonado diversos nombres para liderar el espacio, como el del ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, un perfil muy valorado que participó en el primer Podemos y después Díaz recuperó en 2023. Él, sin embargo, se ha descartado. Durante meses, incluso se especuló con la figura del cabeza de lista de ERC, Gabriel Rufián, que maniobró junto con el madrileño Emilio Delgado para tratar de aliar de alguna manera las izquierdas estatales y las soberanistas para maximizar sus posibilidades ante el auge derechista que auguran las encuestas. ERC, sin embargo, se ha mostrado siempre reticente y sitúa a Rufián nuevamente como candidato de su marca.