"Si no estás en la mesa, es que estás en el menú": repensar el catalanismo para fortalecer el país en el mundo

Catalunya debe actualizar su proyecto para tener voz en un mundo en plena redefinición. Este ha sido el hilo conductor del debate “Catalunya en la geopolítica actual”, organizado por Acció Catalana, con la participación de las exconselleres Victòria Alsina y Meritxell Serret, el presidente del Consell Català pel Moviment Europeu, Jordi Xuclà, y la directora de la Fundació Catalunya Europa, Dolors Camats. Una de las frases de la tarde ha sido una cita que ha utilizado la exconsellera Alsina, que ha sintetizado uno de los mensajes del debate en el Espai Línia: “Si no estás en la mesa, es que estás en el menú”. Con esta metáfora, ha defendido la necesidad de que Catalunya tenga presencia en los espacios de decisión globales.

Meritxell Serret ha situado el debate en un contexto internacional, en cambio, acelerado, con una reconfiguración de los equilibrios globales y una Unión Europea que ha perdido “el primo mayor que siempre la había protegido”, en referencia a Estados Unidos. Ante este escenario, ha defendido que Europa debe reforzar su cohesión para mantener los estándares democráticos y de derechos humanos. En la misma línea, Jordi Xuclà ha advertido que “la idea de Occidente ya no existe” tal como se había entendido hasta ahora, y ha apuntado que el proyecto europeo sigue siendo el marco natural de Catalunya. Tanto Serret como Xuclà han coincidido en señalar el riesgo de que el auge de la extrema derecha debilite la Unión Europea, y han reivindicado el papel que actores como Catalunya pueden jugar para reforzarla.

Alsina ha remarcado que, en un mundo de gobernanza multinivel, no solo los estados tienen capacidad de influencia, sino también los territorios con músculo económico y tecnológico. En este sentido, ha asegurado que Catalunya puede jugar en la “carpeta” de los territorios que funcionan y generan proyectos atractivos, siempre que ofrezca certeza institucional y reduzca la burocracia. También ha insistido en que “los inversores no invierten en banderas, sino en certezas”, y ha defendido que la mejor política exterior es una buena política interior.

Repensar el catalanismo y reconstruir consensos

El debate ha evidenciado la necesidad de una actualización del catalanismo. Jordi Xuclà ha descrito el momento actual como "una mañana de resaca después de una noche intensa", en referencia a los últimos años de fuerte tensión política, y ha apostado por reconstruir consensos y reconectar con Europa. Xuclà ha reivindicado la tradición de un catalanismo cívico e integrador, pero ha advertido que este relato necesita una nueva actualización en una sociedad más diversa. En esta línea, ha alertado de que discursos excluyentes "son una enmienda a la totalidad" de este modelo. También Victòria Alsina ha recordado que los mejores momentos del catalanismo han sido cuando ha conectado con los grandes debates globales y con la modernidad tecnológica, y ha puesto como ejemplo el papel de Barcelona en espacios internacionales ya en el siglo XX.

Meritxell Serret ha subrayado que la acción exterior no es solo responsabilidad de las instituciones, sino también de la sociedad civil, y ha defendido la necesidad de construir una agenda propia en los ámbitos europeo, mediterráneo y global. Dolors Camats, por su parte, ha recordado que el Estatut de 2006 ya dota a la Generalitat de herramientas para desplegar esta acción exterior, y ha reivindicado el reconocimiento internacional de muchas entidades catalanas. "Cuando vamos por el mundo aportando soluciones, somos una tierra de referencia", ha afirmado. Alsina ha añadido que Catalunya cuenta con activos importantes, como la investigación y la innovación —con el polo científico de Barcelona— o su capacidad exportadora, pero ha alertado de la competencia global por el talento y de la necesidad de retenerlo y atraerlo de nuevo.

El papel de las regiones y la batalla europea

Camats ha puesto el foco en el papel de las regiones dentro de la Unión Europea, destacando que el 70% de la normativa europea impacta directamente en el ámbito local y regional, a pesar de que su participación en la toma de decisiones es limitada. En este contexto, ha advertido de una "batalla soterrada" por el futuro presupuesto europeo, mientras las desigualdades entre regiones aumentan. También ha defendido la fiscalidad como herramienta clave para garantizar la igualdad. Xuclà ha recordado que el regionalismo europeo gana peso, pero que Catalunya no siempre ha sabido aprovechar este espacio, a pesar de tener antecedentes relevantes en organismos internacionales.

Finalmente, los participantes han coincidido en señalar la cohesión social como uno de los grandes activos de Catalunya. Camats ha destacado que el país ha evitado tradicionalmente modelos identitarios excluyentes y ha defendido que la lengua catalana debe seguir siendo un elemento de cohesión. Serret ha insistido en la necesidad de reforzar la capacidad de adaptación en un contexto global cambiante, mientras que Alsina ha apuntado que los aliados de Catalunya pasan por Europa, el Mediterráneo y las redes globales de talento.