Unos senadores con muchas llaves: 529 viviendas y seis de cada diez con más de un inmueble

En plena crisis de la vivienda y cuando el precio de los alquileres, los desahucios y el acceso a una casa se han convertido en uno de los principales campos de batalla políticos, las declaraciones patrimoniales de los miembros del Senado dejan una fotografía especialmente significativa: los 266 senadores acumulan 529 viviendas, entre pisos, apartamentos o viviendas unifamiliares, y 148 de ellos, el 56%, declaran tener más de un inmueble. Es decir, casi seis de cada diez miembros de la cámara alta disponen de dos casas o más. Los datos proceden de las declaraciones de bienes patrimoniales y rentas que los parlamentarios están obligados a presentar cuando recogen el acta y que pueden actualizar durante la legislatura. En estos documentos deben hacer constar pisos, apartamentos y viviendas unifamiliares, pero también qué porcentaje poseen y cómo los adquirieron, por ejemplo, mediante compra o herencia.

Los del PP encabezan la lista de propietarios

Las diferencias entre grupos parlamentarios son notables. El PP, que con 142 escaños es el partido mayoritario en el Senado, es también el grupo que declara más viviendas: 318. Dos de cada tres senadores populares, concretamente el 66%, aseguran tener más de una casa. A continuación aparece el PSOE. Sus 88 senadores suman más de 168 viviendas y el 53% declara ser propietario de más de una. Entre ambos grandes partidos, por lo tanto, concentran la inmensa mayoría de las viviendas que constan en las declaraciones de la cámara.

La fotografía es diferente en los grupos más pequeños. Entre los miembros de ERC-EH Bildu, ningún senador declara más de una vivienda y hay dos que no declaran ninguna casa en propiedad. Los siete integrantes del Grupo Plural, formado por Junts, Coalición Canaria, BNG y Agrupación Herreña Independiente, suman once viviendas, y tres de sus miembros tienen más de una. Los cuatro senadores del PNV declaran ocho viviendas, con dos parlamentarios que tienen más de una, mientras que los miembros de Esquerra Confederal suman dos y ninguno declara una segunda casa. Finalmente, el Grupo Mixto —integrado, entre otros, por cinco senadores de Vox y una representante de UPN— llega a las dieciséis viviendas, y cinco de sus miembros tienen más de una.

Diez viviendas, ocho locales y veinte plazas de aparcamiento

Pero dos nombres sobresalen especialmente entre las declaraciones patrimoniales: los senadores del PP María Salom Coll y José Manuel Barreiro Fernández, ambos portavoces adjuntos del grupo popular. Salom declara una decena de viviendas, ocho locales y veinte plazas de aparcamiento en Mallorca. El patrimonio incluye, entre otras propiedades, un piso con trastero y aparcamiento, cuatro locales comerciales, veinte plazas de parking y una finca con dos locales y cuatro pisos. Una parte de los bienes procede de herencias, según consta en su declaración oficial presentada en el Senado. A esto se añaden propiedades vinculadas a una sociedad en la que participa, entre las que constan una casa y una finca con varios pisos, locales y garaje. Al comenzar la legislatura, Salom declaró 22.932 euros de ingresos anuales procedentes de alquileres.

El segundo gran patrimonio inmobiliario es el de José Manuel Barreiro. El senador popular declara participaciones, principalmente del 50%, en trece viviendas, además de seis solares, dos bajos comerciales, plazas de garaje, un entresuelo y fincas rústicas. Su declaración patrimonial oficial también recoge un plan de pensiones que superaba los 179.000 euros. Barreiro declaró, además, 10.014 euros anuales en rentas procedentes de alquileres al inicio de la legislatura.

No solo casas: naves, bodegas, fincas y cabañas

La radiografía patrimonial de los senadores va mucho más allá de las viviendas. Las declaraciones incluyen también plazas de aparcamiento, naves industriales, parcelas, fincas rústicas, bodegas, trasteros, solares, cabañas o caseríos. Y los parlamentarios están obligados igualmente a informar de los vehículos, las acciones, las participaciones societarias y las deudas u obligaciones patrimoniales que tienen. Un patrimonio que adquiere una relevancia política especial en un momento en que la vivienda se ha situado en el centro del debate público y parlamentario. Mientras en el Congreso y en el Gobierno de España se discuten nuevas medidas sobre alquileres, desahucios y grandes propietarios, las declaraciones de bienes permiten poner cifras a otra realidad: la relación que mantienen con el mercado inmobiliario aquellos que participan directamente en la elaboración y aprobación de las leyes.

Foto principal: La senadora del PP, María Salom Coll, es la que tiene más propiedades en la cámara alta: una decena de viviendas, ocho locales y veinte plazas de aparcamiento en Mallorca