Pocos minutos antes del comité federal del PSOE de este sábado, donde será proclamado oficialmente cabeza de lista para el 26-J y candidato a presidir el gobierno, lo último que desea el secretario general socialista, Pedro Sánchez, son frentes abiertos en las filas del partido. Pero se ha guardado un as en la manga. La ceremonia tiene lugar en Móstoles, y se perfila como el primer acto de campaña, motivo por el que ha pedido a la presidenta de Andalucía, y líder del PSOE en la comunidad, Susana Díaz, que lo presente. 

Tras forzar la renuncia del líder del Partido Socialista del País Valenciano (PSVP) y presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en la lista con Compromís y Podemos en el Senado, Sánchez reunió los barones la tarde del viernes en la sede de la formación , en un intento de calmar los ánimos y pacificarles. Las aguas estaban alborotadas. Puig no asistió al cónclave, quizás, en señal de protesta por una decisión de la que afirmó en Valencia "no estaba contento". Tampoco asistirá este sábado para ver el líder hacer el pistoletazo de salida a la carrera electoral.

Los líderes territoriales, lejos de considerar las decisiones de Ferraz sobre las listas para el Senado como un cuestionamiento al federalismo que defiende su partido, señalaron un chivo expiatorio contra quien cargar. "Iglesias entiende la política de forma trilera, él está en el tacticismo y en el regate corto", le reprochó Díaz.

A juicio de la presidenta, Puig podría haber caído en una "trampa", como había exclamado en un pleno del parlamento autonómico días antes. "Ximo es una buena persona, una persona noble, entrañable, que siempre todas las decisiones que toma las hace pensando en Valencia, que es la tierra que preside, y en su gente", ha defendido la lideresa andaluza, que se ha deshecho en elogios hacia su compañero de formación.

Díaz, que tampoco siente simpatía hacia Podemos en Andalucía, se despachó también sobre la alianza entre Podemos e IU, que se llamará Unidos Podemos. "Son el reencuentro con las juventudes comunistas, animadas por Julio Anguita, que representan lo que representan, vienen de donde vienen, y vuelven a la misma casa", opinó sobre la coalición de izquierdas, con tono mordaz.

El temor del PSOE hacia el sorpasso se hace evidente tanto en Ferraz, como en el resto del territorio. "La única pretensión de Iglesias es aniquilar el PSOE, son pactos trampa, él nunca pretende hacer acuerdos de gobierno", le acusó el presidente de Aragón, Javier Lambán.

El aragonés gobierna su comunidad con apoyo de los podemitas, concretamente con el del secretario de organización de Podemos, Pablo Echenique, por lo que Lambán rebajó el tono hacia su socio y carga contra Iglesias, de nuevo. "A mí Echenique nunca me ha engañado, nunca me ha hecho trampas. Pablo Iglesias no es capaz de avanzar ni una hora de su carrera política. Es un tramposo político", dijo, en alusión a por qué el PSOE presenta contradicciones en los municipios y autonomías donde gobiernan juntos, y amasa tantas dificultades para entenderse con ellos en el Estado.