Pedro Sánchez se ha desplazado este lunes hasta Adamuz (Córdoba), el epicentro de la tragedia originada por el descarrilamiento de un tren Iryo y su choque con un Alvia que ha provocado la muerte de al menos 39 personas. En una comparecencia ante los medios, el presidente del Gobierno ha prometido “absoluta transparencia y claridad” en la investigación sobre las causas del choque. Acompañado del alcalde del municipio, Rafael Ángel Moreno, el presidente de Andalucía, el popular Juanma Moreno, la vicepresidenta primera del Gobierno y candidata del PSOE a las próximas andaluzas, María Jesús Montero, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, el presidente socialista ha prometido "dar con la verdad". "El tiempo y el trabajo de los técnicos nos darán la respuesta a qué ha pasado", ha manifestado.

El jefe del ejecutivo de PSOE y Sumar ha decretado tres días de luto; hasta la medianoche del jueves. “Hoy es un día de dolor para toda España”, ha manifestado. "Todas las tragedias exigen unidad en el dolor y en la respuesta", ha señalado Sánchez en un breve discurso en el que ha afirmado que "el Estado ha actuado como debía actuar; unido, coordinado y con lealtad" y ha aplaudido "el trabajo de los servidores públicos con entrega profesional y humana". El presidente español también se ha comprometido a "asistir a las víctimas" desde la administración General del Estado "el tiempo que sea necesario", y ha hecho un llamamiento a la ciudadanía a informarse a través de los canales oficiales y medios de comunicación contrastados

Investigar las causas de un accidente "extraño"

Los técnicos trabajan para averiguar cuál ha sido el origen del accidente, que este domingo por la noche el ministro Óscar Puente calificó de “extraño” porque se produjo en una línea recta en un tramo recientemente renovado y con trenes relativamente nuevos y que acababan de pasar una revisión hacía pocos días. Se trata del primer choque de dos trenes en la red de alta velocidad española y el segundo más grave del siglo en el Estado

Desde Renfe, su presidente, Álvaro Fernández de Heredia, asegura que se puede descartar el error humano en el fatal accidente de este domingo porque "el sistema de señalización, en caso de que el maquinista tome una decisión errónea, la corrige". Pero las diligencias serán claves, también, para saber el estado de las vías y el estado de los trenes, uno de Iryo y un Alvia, de Renfe, los dos implicados en el accidente. También se descarta, según las primeras informaciones del presidente de Renfe, un exceso de velocidad. El tramo del siniestro es de 250 km/h y los dos trenes iban por debajo.

Será la Guardia Civil quien se encargue de la investigación. Se hará bajo tutela judicial, y contará también con una investigación a fondo por parte de una comisión gubernamental del Ministerio de Transportes, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que asumirá la parte más técnica, pero paralela a la investigación policial. La parte judicial, la que tendrá más importancia, servirá para dirimir posibles responsabilidades en el accidente y aclarar, sobre todo, qué ha fallado.