Pedro Sánchez ha lamentado este lunes que Junts per Catalunya rompiera relaciones con el PSOE y que, por lo tanto, no tenga ningún tipo de contacto con Carles Puigdemont. El presidente del Gobierno ha asegurado que las relaciones entre su ejecutivo y la formación independentista son "sectoriales". Es decir, conversaciones en el Congreso de los Diputados sobre algunos aspectos concretos que se debaten; pero "políticamente no las hay al máximo nivel", ha dicho. "Lo lamento porque los contactos son necesarios para sacar políticas importantes para Catalunya y España; y no me refiero únicamente a la vivienda, sino también a la inmigración, a la financiación autonómica o la condonación de la deuda", ha manifestado. Se trata de carpetas que se tendrán que debatir en el Congreso en los próximos meses, y que ninguna de ellas tiene garantizada su aprobación.
En una entrevista en la cadena SER para iniciar el curso político, Sánchez ha sido preguntado por el posible regreso de Carles Puigdemont, ahora que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha avalado la ley de amnistía. El presidente español no se ha querido meter y ha dejado esta posibilidad en manos de Puigdemont. "Dependerá de su decisión", ha dicho; además de salir en defensa de la aprobación de la norma. "El Gobierno y el Congreso de los Diputados dieron un paso importante que ha funcionado; y ha sido uno de los grandes hitos de la legislatura", ha dicho.
El jefe del ejecutivo ha sostenido que la "política del reencuentro" ha dado frutos. Según Sánchez, el debate público en Catalunya ha vuelto "a la legalidad" y ha dejado atrás unas causas judiciales que, a su parecer, han impedido que España "brillara como tendría que haber brillado". Sobre el decreto ley de vivienda, Sánchez ha reconocido la complejidad parlamentaria y ha apelado a un consenso amplio ante la preocupación por el acceso a la vivienda. Ha admitido discrepancias sobre las medidas planteadas: Junts las considera excesivas, mientras que algunos partidos a la izquierda del PSOE las ven insuficientes. Con todo, ha asegurado que el Gobierno trabaja para conseguir su convalidación en las Cortes y ha pedido "la máxima responsabilidad" a los grupos.
Sánchez también ha reiterado el compromiso de presentar y debatir los presupuestos generales del Estado de 2026. Ha insistido en que su intención es agotar la legislatura, que termina en 2027, y se ha mostrado dispuesto a volverse a presentar a las elecciones. En este sentido, ha cargado contra el PP por una oposición que ha calificado de "destructiva" y ha advertido de una "involución" política que, según ha dicho, ya se ha visto en otras partes del mundo.