El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha querido quedar bien este lunes con los representantes del empresariado catalán reunidos bajo el paraguas del G8, con los que ha comido en el Palau de Pedralbes. Acompañado del president de la Generalitat, Salvador Illa, Sánchez se ha mostrado dispuesto a escuchar las preocupaciones de los empresarios e incluso ha tomado notas, según fuentes de los asistentes, para dejar claro que sus reivindicaciones no caían en saco roto. Y eso que la lista de agravios que le han transmitido la conoce bastante bien: déficits en infraestructuras, carencias de la propuesta de financiación —ordinalidad y coste de la vida—, problemas de competitividad, infraestructuras, migración... y, no hace falta decirlo, la vivienda. Precisamente, al salir de la comida en el Palau de Pedralbes, el presidente español, que había comenzado su agenda barcelonesa en la plaza de les Glòries, ha vuelto a cruzar toda la ciudad hasta la calle Badajoz donde ha visitado la Illa Sibèria, una promoción de alquiler asequible construido en el espacio que ocupó una antigua fábrica de hielo.
A la comida del Palau de Pedralbes han asistido, además de Sánchez e Illa, Josep Lluís Sanfeliu, presidente de Barcelona Global; Josep Santacreu, presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona; Teresa Garcia-Milà, presidenta del Cercle d’Economia; Carles Puig de Travy, decano del Col·legi d’Economistes de Catalunya; Tatxo Benet, presidente de FemCat; Antoni Cañete, presidente de Pimec, y Josep Mateu, presidente del RACC. No ha habido ninguna intervención inicial por parte del presidente y los empresarios han transmitido a Sánchez sus opiniones "con mucha franqueza", según fuentes de los asistentes. Ha sido un diálogo, aseguran, en el que también ha intervenido Illa, entre otras cosas, para advertir a los empresarios de sus responsabilidades.
Vivienda
El presidente español había iniciado su agenda de este lunes encabezando en el Museo del Disseny, en la plaza de las Glòries, la presentación del informe Vidas Futuras: Un día en 2050. A pesar del evocador título del estudio, el acto ha estado dominado por el presente más perentorio. En plena crisis desencadenada por el desahucio de una mujer de 87 años en Madrid, Sánchez ha reiterado el llamamiento a privilegiar "de una vez por todas" el uso residencial de la vivienda frente al turístico, aplicando desde las comunidades autónomas la ley aprobada por el Congreso en 2023. Con Sánchez, también Illa y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, han mostrado su preocupación por esta cuestión durante sus intervenciones en la presentación del informe.
Por la tarde, tras comer con los empresarios, la vivienda se ha convertido de nuevo en protagonista de la visita, cuando Sánchez, otra vez escoltado por Illa y Collboni, ha visitado Illa Sibèria, 42 pisos de protección oficial construidos donde hubo la antigua fábrica de hielo de la calle de Badajoz. Este proyecto, según informó el Ayuntamiento, se ha desarrollado con 1,5 millones procedentes del fondo Next Generation y aplicando el modelo de promoción delegada. El Ayuntamiento cedió el terreno durante 75 años a la promotora Coyoacan, vinculada al empresario Jaume Roures, y a la Fundació Habitat3 para impulsar la construcción y gestionar las viviendas, que en el futuro pasarán a formar parte del parque público municipal. El alquiler oscila entre los 428 y los 501 euros, y la construcción, con estructura de madera para reducir el impacto ambiental, incorpora diversas soluciones sostenibles, como placas fotovoltaicas para autoconsumo y sistemas de reutilización de agua.
Feijóo
Sánchez cerrará su visita a Catalunya por la noche, una vez más en el otro extremo de la Diagonal, en concreto, en el Palau de Congressos, donde participará en la entrega de los premios Vanguardia. Allí le esperan las anunciadas protestas de lo Sindicat de llogueteres, que le recordarán que a pesar de los 42 pisos de la antigua fábrica de hielo, el problema de la vivienda sigue encendido.
Como ya pasó hace dos semanas, tras la estela de la visita de Sánchez a Catalunya este martes será el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien aterrizará en Catalunya. Feijóo participará a las 9:30 horas en un encuentro con la CECOT en Terrassa junto con el presidente de aquella patronal, Xavier Panés.