Cargando...

El nerviosismo se ha apoderado este viernes del Congreso de los Diputados. En el ambiente flota la pregunta de si Pedro Sánchez debería aprovechar el rechazo de Junts per Catalunya a los decretos de vivienda para anticipar las elecciones generales. Ministros, dirigentes socialistas y el propio presidente del Gobierno debaten si es una ventana de oportunidad, si habrá un mejor momento para el PSOE y la izquierda española de ir a las urnas que ahora, con las calles movilizadas por la vivienda. Y Sánchez ha lanzado una advertencia. Al final del debate ha pedido la palabra a la presidenta de la cámara, Francina Armengol, y desde el atril se ha dirigido directamente a Junts, PP y Vox: "Hagan lo correcto; si no, la historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de lo que imaginan".

En un breve discurso, de poco más de dos minutos, el presidente español ha pedido a los diputados "olvidar el cálculo político, el argumentario del partido y las presiones de arriba para pensar en la gente y los millones de jóvenes que no pueden independizarse". Sánchez ha "suplicado" que los diputados votaran a favor de los decretos porque contienen "medidas ambiciosas, necesarias, razonables, equilibradas y diseñadas a través del diálogo".

 

Y, dicho esto, ha aseverado que el fracaso de los decretos comportará "un mal inmenso al país" que "afectará la vida cotidiana, nuestra economía y la imagen internacional del Estado". "La culpa no la tendrá la Troika o los bancos, sino los que voten no desde su escaño", ha espetado antes de amenazar a las tres formaciones contrarias mientras se extiende el rumor de un adelanto electoral. Según apuntan fuentes de la dirección de Junts, no temen elecciones anticipadas.

Antes de Sánchez, al principio del debate, la ministra de Vivienda ha hecho una propuesta a los independentistas: convalidar el decreto que ha sido trabajado con los grupos parlamentarios y retocarlo después con enmiendas. Se trata de una vía contemplada en el reglamento del Congreso: un decreto se convalida —por lo tanto, todos sus efectos se mantienen en vigor— y a continuación se tramita como proyecto de ley. De esta manera, todas las correcciones, mejoras y ampliaciones que se hagan a través de la incorporación de enmiendas durante un trámite parlamentario acaban modificando la norma.

La ministra Isabel Rodríguez, desde la tribuna, se ha comprometido a instar a la Mesa de la cámara a modificar la ley con trámite de urgencia. Si ha propuesto pisar el acelerador es, precisamente, porque esta semana fuentes parlamentarias de Junts descartaban este escenario: con la confianza con el PSOE rota, no tienen esperanza de que la norma modificada llegara a ver nunca la luz.

Rodríguez, durante su intervención, ha recordado que el texto que se votaba era fruto de meses de negociaciones y ha asegurado que "el 90%" de las propuestas que Junts entregó al presidente español hace unas semanas ya estaban recogidas en el BOE. A pesar de admitir que no se habían incorporado todas las peticiones de los independentistas, ha defendido que las negociaciones habían permitido alcanzar un equilibrio entre las demandas de las diversas formaciones.