Rull, en un pleno atareado con la ultraderecha, corrige a Vox: "Lleida es Lleida aquí y en la China popular"

La presencia de la ultraderecha en el Parlament le hace sudar la gota gorda al presidente de la cámara, Josep Rull. Y hoy no ha sido una excepción. Cuando las intervenciones se tensan, el debate parlamentario asume una dialéctica áspera y el enfrentamiento dialéctico provoca que salten chispas. Pero, a veces —pocas—, también puede arrancar algún momento irónico. Así ha sido esta mañana cuando Rull ha salido al paso de una referencia de Vox a la exportavoz del PSOE, Montse Mínguez, que el viernes dimitió a raíz de la polémica generada por la vinculación de su pareja a una empresa propietaria de pisos.

El portavoz de Vox, Joan Garriga, había dedicado su pregunta a la colaboración de la Generalitat con Marruecos y los programas para impulsar la innovación agroalimentaria en ese país, mientras en Catalunya los agricultores protestan por su situación y la asfixia normativa. Su razonamiento ha desembocado en preguntar a Illa qué deuda tienen con el gobierno de Marruecos y concluir que los socialistas catalanes "mienten más que hablan", porque aseguran que son un partido diferente del PSOE, pero una diputada por Lleida era portavoz de la formación estatal.

Y aquí ha saltado Rull. Porque Garriga ha dicho ante el hemiciclo que Mínguez era diputada por Lérida. "Una aclaración, Lleida es Lleida, tomando prestadas palabras de un antiguo vicepresidente del Govern, 'aquí y en la China popular'", le ha espetado el presidente de la cámara, evocando la fórmula con la que el vicepresidente del Govern con Pasqual Maragall, Josep Lluís Carod-Rovira, respondió en un programa de televisión a una persona del público que se empeñaba en llamarle José Luis. El momento ha provocado la sonrisa de la cámara y cierta estupefacción de Garriga, que no parecía captar el comentario irónico.

Código de conducta

El debate, sin embargo, ha subido de temperatura cuando ha llegado el turno de la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols. La dirigente de AC, que ha recordado la amonestación de buena parte de la cámara por sus referencias al velo islámico, ha vuelto a señalar a la diputada de ERC Najat Driouech. "Hoy las redes sociales están llenas de marroquíes recomendando el voto al PSOE. Parece que ERC no ha sabido rentabilizar la diputada con velo tan bien como Sánchez ha rentabilizado la regularización masiva", ha asegurado con sarcasmo.

Al finalizar la primera intervención de Orriols, Rull ha interrumpido el debate para advertir que "las formas siempre son hermanas de la libertad y enemigas de la arbitrariedad" y que el Parlament siempre aplicará el código de conducta cuando se señale a otro diputado. "Las veces que haga falta", ha remachado.

Al reanudar el turno de respuesta, Illa ha cargado contra la diputada de Aliança, acusándola de "demagoga, maleducada, ignorante y provocadora", pero Orriols ha centrado su última réplica en Rull. Le ha reprochado que no acepta lecciones, después de que Junts avale la amonestación contra ella por haber vulnerado valores constitucionales, los mismos valores, según ella, que reprimían el independentismo. Rull ha insistido en que "el código de conducta fue aprobado por unanimidad de la cámara y está sujeto a la soberanía de esta cámara".

También el diputado de ERC, Josep Maria Jové, ha pedido intervenir para expresar su rechazo por las palabras de Orriols y advertir a su diputada Driouech que no se sienta amenazada por ello. "Porque nosotros aplastaremos al fascismo", ha remachado.