Rufián se marca como objetivo la Generalitat: "Quiero ser presidente después de Junqueras"

Gabriel Rufián es, de nuevo, el candidato de Esquerra Republicana al Congreso de los Diputados. Pero este domingo, después de todo un fin de semana en Barcelona, ha reconocido que, después de más de una década en Madrid, su objetivo es otro: la Generalitat de Catalunya, eso sí, como heredero de Oriol Junqueras, que, a partir de esta semana, puede volver a ser candidato de ERC, ya que se le ha aplicado la amnistía y se le ha levantado la inhabilitación. Durante la presentación de su libro, Cómo ganar a los fachas, leer antes de votar, en la capital catalana ha ido repitiendo que le gustaría que Junqueras fuera el presidente de su país, Catalunya, y Elisenda Alamany la alcaldesa de Barcelona. No es la primera vez que lo dice, ni probablemente será la última. Pero cuando Àngels Barceló, que ha conducido la presentación, le ha preguntado cuál era su ambición más allá de ser la voz de los republicanos en Madrid, ha reconocido que a él también le gustaría ser presidente de la Generalitat, eso sí, "después de Oriol". Desde que recuperó la presidencia del partido hace casi dos años, Junqueras ha manifestado abiertamente que quiere ser el candidato de ERC en las próximas elecciones, que si no se adelantan serán en 2028. Ahora, con la inhabilitación levantada, podrá serlo.

Rufián, que ha cargado contra los disturbios que se vivieron este sábado en el centro de Barcelona y que pueden marcar la campaña electoral en Catalunya, ha reiterado su fracaso por no haber conseguido unir a las izquierdas en los comicios del 29 de noviembre, pero, eso sí, no lo ha dado todo por perdido. Mientras las encuestas auguran una mayoría absoluta de PP y Vox, el líder de Esquerra en estos comicios, no lo tiene tan claro. Ha reprochado al PSOE que convocara elecciones cuando al partido de Sánchez le venía bien, sin tener en cuenta el contexto de los partidos a su izquierda, imprescindibles para una mayoría: "Yo quiero un gobierno del PSOE. Quiero someter al PSOE, no someterme al PSOE", ha soltado en referencia a los partidos que integran el Frente Amplio. Esta coalición, heredera de Sumar y liderada por Ada Colau, fue la diana de las críticas de Rufián y Montero en el acto de este sábado en Nou Barris, donde se reunieron, según el candidato, más de 3.000 personas. Ante esta movilización y a pesar de las encuestas en contra, ha optado por el optimismo: "Estoy en la obligación de batallarlo, creo que hay posibilidades de darle la vuelta", ha afirmado.

Tampoco mujer por perdida una alianza de izquierdas en Catalunya, que en el marco del 29N no ha estado posible. Rufián insistió en reiteradas ocasiones en la necesidad de un acuerdo entre ERC y los Comuns para optimizar la oferta electoral, pero estos dos partidos tienen demasiadas heridas abiertas y, con la convocatoria repentina, no ha habido tiempo de curarlas. Este domingo, Rufián ha añadido la CUP a la ecuación: "El futuro es encontrar espacios de colaboración entre los Comuns, la CUP y ERC", ha afirmado, lamentando que las direcciones del partido no han sabido leer "el momento histórico", pero mostrándose convencido de que esta alianza acabará siendo una realidad por la fuerza de la calle. "Qué fácil que es ser de derechas. Es facilísimo. Tengo envidia a Junts, es todo tan simple", ha ironizado después de lamentar las diferencias entre las formaciones de izquierdas. 

Un acuerdo de ERC con Comuns y la CUP, "el futuro"

Rufián era uno de los platos fuertes en el Campus Ciutadella de la Universitat Pompeu Fabra en el Día Abacus, organizado por la editorial. El líder político, ahora uno de los más conocidos y muy valorados en todo el estado, ha recordado que él mismo había ido a clase en estas aulas. Durante la presentación del libro, que llega a las librerías en catalán este martes, Rufián se ha ido refiriendo a Joan Tardà, sentado en primera fila, agradeciéndole su acogida cuando llegó a Madrid. Desde este domingo, pero, el objetivo del de Santa Coloma ya no está en la capital española, sino en la catalana. Eso sí, siempre "después de Oriol".