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Gabriel Rufián ha "fracasado". Así de claro se ha expresado pocas horas antes de que se acabe el plazo para presentar coaliciones electorales de cara a las elecciones del 29 de noviembre. Quien será el candidato de Esquerra Republicana en estos comicios, y líder político mejor valorado del Estado, tenía el objetivo de unir todos los partidos de izquierdas para evitar la división del voto en las urnas. Pero esta es, a estas alturas, una meta muy complicada. El único movimiento que se ha producido es el entendimiento entre su formación y Podemos en Catalunya, que significará que los morados no se presenten en el país y que realicen actos con su líder, Irene Montero, en todo el Estado. En una semana en que su nombre ha estado en boca de todos, Rufián ha sido entrevistado en El món a RAC1, donde ha confesado que estuvo "a punto de dejarlo" esta misma semana. En la conversación en directo desde el Congreso, el portavoz ha asegurado que, si no ha abandonado su posición, no ha sido porque se lo haya pedido alguien "desde un despacho de ERC": "Estoy aquí por la gente de ERC y de más allá. Gente que me coge del cuello y me dice que ni de coña. Si no, me iría para casa porque me da mucha pereza", ha afirmado.

"Pido disculpas porque llegué a pensar que, a fuerza de repetir lo que se decía en la calle y de llegar a este punto de fuerza electoral, podría arrastrar los aparatos de los partidos. Es un fracaso. Hemos fracasado", ha insistido Rufián, que durante todo el 2026 ha ido reiterando su propuesta de coalición de izquierdas con la oposición de la dirección de su formación política. Así, ha lamentado que el Frente Amplio, tal como está planteado a estas alturas, sea Sumar con otro nombre y que en Catalunya no se haya llegado a producir un entendimiento con los Comuns. En las elecciones del 2023, este partido quedó segundo en número de votos por delante de los republicanos, con siete diputados por cada formación. Para Rufián, su fracaso pasa porque ERC no ha sabido interpretar adecuadamente el "momento histórico".

Buenas palabras para Colau

A pesar de afirmar, parafraseando a Joan Tardà, que es "más junquerista que Junqueras", durante la entrevista Gabriel Rufián ha recriminado diferentes decisiones a su partido, asegurando, eso sí, que se mantendrá "leal a las siglas" y que se quedará "siempre en Esquerra". "Pido que entiendan cuál es su papel histórico. Para ser la izquierda nacional hay que ir sección local a sección local. Y yo no tengo tiempo para hacerlo, tiene que hacerlo otro", ha espetado. Sobre la lista electoral, con Mireia Ingla de número dos, Jordi Albert tercero y Laura Pelay en cuarta posición, Rufián ha afirmado que no se le había consultado ni explicado, pero que se la ha hecho suya: "Es la hostia, la lista es mía".

Durante toda la conversación, el republicano ha asegurado no querer entrar en polémicas estériles y ha rechazado poner nombres a sus críticas a las direcciones del partido, pero, en cambio, sí ha alabado la labor de Ada Colau. Según Rufián, la exalcaldesa ha jugado un papel similar al suyo y también ha fracasado en su intento de conseguir que ERC y los Comuns vayan juntos en estas elecciones: "De Ada solo puedo decir buenas palabras; me creo su voluntad. No ha tenido la capacidad de arrastrar a según quién", ha lamentado. En este momento, Rufián y Colau se enfrentarán en la demarcación de Barcelona. 

Superar las heridas del pasado

Una de las heridas abiertas más importantes entre ERC y los Comuns es, precisamente, el pacto de Ada Colau con Manuel Valls para quitarle la alcaldía de Barcelona a Ernest Maragall, que en las últimas horas también ha sido crítico con Rufián. "Todo el mundo tiene mucha memoria hacia Ada por Barcelona. No me pareció bien y creo que fue un error estratégico bíblico, pero también pido la misma memoria hacia Junts, que nos ha llamado traidores durante años, o hacia la CUP, que en muchos momentos no ha sido capaz de calibrar adecuadamente", ha soltado Rufián, que en los próximos días publicará su nuevo libro Cómo ganar a los fachas (leer antes de votar).