La responsabilidad de la no ejecución de los presupuestos en infraestructuras no es del Estado, según la consellera de Economia, Alícia Romero, sino de la incapacidad de Catalunya para llevar adelante los proyectos. En el acto de presentación del libro del 4º congreso de Economía y Empresa de Catalunya que se ha celebrado este martes en el Palau de la Generalitat, la consellera ha aconsejado hacer un "mea culpa" sobre este tema, porque, "el presupuesto, en general, está". A parecer de Romero, el consorcio de inversiones, pactado con ERC, y que actualmente negocia con el Estado, podría ser una solución a este problema.
En la intervención con que ha cerrado el acto organizado por el Colegio de Economistas de Catalunya, Romero ha admitido que ha habido diversos problemas con las infraestructuras, pero ha puntualizado que "no ha habido un problema de presupuesto". Ha asegurado que la disposición adicional 3 del Estatut, que señala que la inversión del Estado en Catalunya debe equipararse a la participación catalana en el PIB, "marca el camino" y "en general, como mínimo los últimos gobiernos han cumplido en presupuestar lo que nos tocaba". "Lo que ha pasado es que muchas veces no hemos tenido proyectos para poder ejecutar estos presupuestos. Y, después, si había proyectos, muchas veces no hemos ejecutado y tenemos ejecuciones muy bajas. Un poco culpa de todos", ha añadido para explicar el bajo nivel de ejecución de los presupuestos del Estado en Catalunya.
La consellera ha puesto como ejemplo de esta situación la B40, en referencia a la ronda norte entre Terrassa y Sabadell, de la cual asegura que se habla desde hace 30 años, pero no se ha ejecutado porque, entre otras cuestiones, no ha habido acuerdo.
"También tenemos que hacer una autocrítica porque a menudo hay plataformas que nos han parado, ha habido discrepancias con qué trazado debe tener una carretera... y nos ha parado. Hay otras comunidades autónomas que tiran, tiran, o se ponen de acuerdo antes", ha sentenciado la consellera.
Consorcio de inversiones
Con todo, ha advertido que el Govern no se puede quedar de brazos cruzados ante esta constatación. Según la consellera, el consorcio de inversiones que negocia el Govern la Generalitat con el Estado, a raíz del acuerdo de investidura con ERC, puede ser una solución, dado que se trata de un organismo mixto, Estado-Generalitat, que debería recibir el dinero presupuestado y se encargaría de licitar y adjudicar directamente las inversiones que hace el Estado en Catalunya, con lo cual los recursos no se perderían aunque la inversión no se acabe ejecutando. "Tenemos que avanzar y poder ejecutar desde la proximidad", ha asegurado, lo cual permitiría que Catalunya fuera más "responsable" de sus infraestructuras
Precisamente, durante el acto, el economista Oriol Amat ha denunciado que "se presupuesta poco y se ejecuta menos" y que, cada año cuando aparecen los datos sobre presupuestos del Estado hay una doble decepción, primero porque no se cumple la disposición adicional 3a y, después, porque no se ejecuta lo presupuestado
No solo eso, Amat ha lamentado que en este tema los catalanes no se pongan "más fuertes" para reclamar lo que no se ejecuta. "Debería ser un tema de país", ha advertido el economista, que ha lamentado que esta cuestión se utilice como munición en el debate político cuando temas troncales como son las inversiones o la política de educación deberían quedar al margen de la trifulca partidista.
El economista ha reclamado que se deberían hacer cumplir aquellos compromisos que adopta el Estado y que la responsabilidad de los incumplimientos es un poco de todos, tanto de formaciones políticas o sindicatos como de la población que se resigna ante la falta de inversiones.