Roger Español ha sido el primer testigo en declarar este miércoles en la Audiencia de Barcelona, que juzga a cuatro agentes de la policía española acusados de haberle mutilado el ojo derecho con un disparo de bala de goma el 1-O de 2017. "Fue una represalia, los agentes no corrían ningún peligro, caminaban hacia atrás y esperábamos que se marcharan", ha manifestado el activista al ser interrogado por su abogado, Benet Salellas. Español ha explicado que el día del Referéndum d'Independència de Catalunya fue a ver los centros de votación del barrio; en la calle Sardenya se unió a una sentada de ciudadanos para que no pasaran las furgonetas policiales. Los pegaron con las porras, se levantaron y Español admite que tira al suelo una valla para evitar el paso policial, y que le dio a un agente.
Por este hecho y su oposición "pacífica" a la actuación policial, Español cree que le dispararon metros después, cuando los agentes, caminando de espaldas, iban a las furgonetas que tenían en la Gran Vía. No obstante, ha asegurado que "creía que eran salvas porque pensaba que con la lesión de Ester Quintana no se podían disparar balas de goma". La verdad es que Catalunya prohibió a los Mossos disparar balas de goma desde el 2015, pero no a la policía española.
"¿Insultaban a la policía?"
En el interrogatorio, la fiscal Alejandra García Tabernero ha preguntado, en catalán, a Español si los concentrados "insultaban" a los agentes de la policía.
El escopetero de la policía española es el único que tiene un abogado particular, Javier Aranda, que ha preguntado al activista si realmente los policías no dispararon para evitar ser agredidos, y ha dicho que los seguían, pero sin lanzarles nada. Uno de los tres abogados del Estado que representan al inspector y los dos subinspectores imputados, ha preguntado a Roger si había vuelto a tocar el saxo y su actividad política al presentarse como candidato de Junts al Congreso y al Senado, que se ha interpretado como una manera de desvirtuar su afectación personal.
Afectado en la vida personal y social
Español, a preguntas de su abogado, ha explicado que cuando fue herido tenía 38 años y un hijo, Biel, de 8 años. La grave lesión truncó sus estudios de música y ha explicado las lesiones físicas y psicológicas sufridas. También su hijo tuvo que recibir apoyo psicológico, ha revelado. Español ha detallado que ha estado y está en tratamiento psicológico por los efectos de la mutilación y en afectar su percepción personal.
¿Algún agente de la policía española fue a ayudarle?, le ha preguntado Salellas. "No", ha respondido Español, que también ha asegurado que a día de hoy ningún agente o responsable policial le ha contactado.
El tribunal de la sección 2.ª de la Audiencia de Barcelona ha habilitado una traductora de catalán para los agentes, a pesar de que la mayoría de los abogados ha intervenido en catalán. En la sala, media docena de agentes de la policía española de paisano se han puesto en la primera fila del público para apoyar a los cuatro imputados.
Acusaciones por torturas
En cuanto a las acusaciones, Español, con el abogado Benet Salellas (contratado por Irídia), pide que cada uno de los cuatro agentes sea condenado a 13 años de prisión: 9 años de prisión por el delito de lesiones con pérdida de órgano y 4 años más de prisión por el delito de tortura, con la agravante de prevalencia de cargo público. También reclama que le indemnicen con 320.632 euros, y que el Ministerio del Interior sea responsable civil subsidiario.
Por su parte, la propuesta de las tres acusaciones populares es: la Assemblea Nacional Catalana (ANC), con las abogadas Esther Palmés y Pilar Rebaque, pide 12 años de prisión para cada uno de los agentes, y Òmnium Cultural, con la penalista Laia Serra, 13 años de prisión. Irídia, con el abogado Antoni Mansilla, también reclama 13 años de prisión.
Los responsables de las entidades catalanas han apoyado a Español en la entrada del Palau de Justícia. Después de la declaración de Español ha declarado un periodista que estaba con él.
"No pararon de disparar"
Después de Español, ha declarado el periodista de La Directa David Bou, que estaba a su lado, cuando lo hirieron. Bou grababa los hechos y ha asegurado que la policía "disparó a las personas" y que "no dejó de disparar" cuando Español cayó al suelo gravemente herido. El testigo ha asegurado, como Español, que los agentes no corrían ningún peligro.
Sergi Fernández, periodista de TVE, también ha declarado como testigo que grabó la primera sentada de los ciudadanos en la calle Sardenya y que primero los agentes intentaron apartarlos "sacándolos como cebollas" y como no podían, los "pegaron con las defensas" y los disparos hicieron dispersar a los concentrados. Los agentes bajaron por la calle Sardenya para ir a la Gran Vía y Fernández, al ser preguntado, también ha asegurado que "no había ningún riesgo para los agentes que formaban el cordón policial". Ha negado que se le tirara material de obra a la policía. Un vecino ha explicado que grabó la actuación policial desde su casa, un primer piso.
¿Armas blancas o bates de béisbol?
Marta Sardà, vecina del barrio, ha relatado que "se asustó" y se escondió en un portal al escuchar los disparos policiales cuando estaba en la calle Cerdeña para cruzar a Diputación. Vio cuando hirieron a Español y ayudó a llevarlo a un portal para atenderlo. "Me quedé muy impactada con este chico", ha confesado.
Sardà ha asegurado que la policía española "disparaba de forma directa a las personas" y la fiscal, como a Bou, le ha insistido en que aclarara cómo estaban las armas; "paralelas en el suelo", ha contestado. Una acción que puede confirmar la tesis de las acusaciones de que los disparos no fueron reglamentarios; es decir, las pelotas de goma tienen que dispararse al suelo, a pesar de que su rebote no se sabe dónde va.
"¿Las personas llevaban armas blancas o bates de béisbol e iban con la cara tapada?", ha insistido en preguntar Salellas a los testigos para evidenciar que la manifestación del 1-O era pacífica. Todos lo han negado. "La gente llevaba las manos en alto y la cara descubierta", han respondido.
En la primera sesión, también ha declarado como testigo David Pujol, que participó en la sentada y que fue herido por una bala de goma en la pierna izquierda, después de que cayera herido Español, hecho que confirma que la policía española continuó disparando a los ciudadanos que les seguían.
