Reunión inesperada de Sánchez y Felipe VI en la Zarzuela, después de la pulla por la ausencia del rey en Ceuta

Reunión inesperada en el Palacio de la Zarzuela. Este lunes por la tarde, Pedro Sánchez ha visitado la residencia oficial de la familia real española en Madrid para reunirse con Felipe VI, según una información de The Objective. La reunión, de carácter reservado, no había sido comunicada previamente ni constaba en las agendas oficiales y se produce después de que esta mañana el presidente del Gobierno haya tirado de las orejas al monarca por no haber visitado todavía Ceuta ni Melilla desde que reina España. La reunión ha durado tres horas y media. Según el mismo medio citado, ha empezado alrededor de las 16 horas y se ha alargado hasta las 19:35 horas. El encuentro entre ambos se produce en un contexto de creciente tensión en la ciudad autónoma que, después de más de un mes de la entrada masiva de migrantes por la frontera del Tarajal, todavía quedan 5.000, según cifras oficiales. Su presencia en las calles de Ceuta ha alterado la vida de los vecinos, que se han manifestado los últimos días pidiendo una solución al conflicto e, incluso, algunos han atacado y quemado el campamento de los migrantes.

Aunque Felipe VI se ha comprometido a visitar Ceuta, todavía no hay una fecha concreta. Eso sí, este lunes Sánchez ha asegurado que la visita "se hará" cuando se den las condiciones. El socialista, durante su entrevista en la Cadena SER ha sacado pecho de ser "el presidente del Gobierno que más ha ido a Ceuta y Melilla", en una clara referencia a José María Aznar, que visitó la ciudad autónoma la semana pasada, después de hacerlo solo una vez cuando estaba al frente de la Moncloa. Para Sánchez, el expresidente y exlíder del PP fue para "embarrar". El actual presidente de la Fundación FAES reclamó a los socialistas actuar con "firmeza" ante este episodio que ha generado una profunda crisis política.

2007, la última visita de la Casa Real a Ceuta

La última vez que la Casa Real visitó Ceuta fue en noviembre de 2007, cuando el entonces rey Juan Carlos I y la reina Sofía viajaron a las dos ciudades autónomas españolas en el continente africano. El viaje provocó un choque diplomático con Marruecos y Rabat llamó a consultas a su embajador en España. Fue necesaria una carta del entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero para que ambas partes pudieran hacer las paces. Todo ello cinco años después del conflicto por el islote Perejil —bajo el mandato de Aznar—, que acabó siendo uno de los capítulos más tensos de las últimas décadas entre los dos países a ambos lados del estrecho de Gibraltar.