El president, Carles Puigdemont, y el vicepresident, Oriol Junqueras, han acordado rebajar la polémica en relación al IRPF, que ha ido aumentando de temperatura desde que el líder de Esquerra apuntó que el Govern estudia un incremento del impuesto en las rentas más altas.
El debate sobre el IRPF no apareció durante la reunión de Govern de ayer pero sí en el encuentro que, como es habitual los martes, president y vicepresident mantuvieron al acabar el consell executiu.
Debate en el Parlament
La voluntad de los socios de Govern es aprobar los presupuestos, sin incluir ningún incremento del IRPF, y dejar este punto para el debate parlamentario que se tendrá que hacer el mes de julio. Eso permitirá, entre otras cosas, alejar la discusión sobre los presupuestos de la pugna electoral del 26-J.
La rebaja del IRPF para las rentas bajas es uno de los compromisos electorales con qué Junts pel Sí se presentó a las elecciones del 27-S. No obstante, los socios de gobierno discrepan sobre la manera de compensar la reducción de ingresos que eso comporta.
Junqueras admitió hace quince días en una entrevista que su departament estudiaba incrementos fiscales para las rentas más altas. Estas declaraciones atizaron las especulaciones hasta que la semana pasada Puigdemont salió a desmentir que el ejecutivo tuviera ninguna intención de subir el IRPF ni ningún otro impuesto. Paralelamente, desde los respectivos gabinetes se trabajaba para evitar conflictos y buscar una salida consensuada.
Incremento
El fin de semana, sin embargo, se publicó uno de los escenarios con que trabaja el Departament d'Economia para rebajar la presión a las rentas medias y bajas, que pasaría por subir el IRPF a las rentas superiores a 90.000 euros.
Este es de uno de los 36 escenarios que ha diseñado la conselleria que encabeza Junqueras para dar respuesta a la resolución que se aprobó en el pleno de emergencia social, celebrado en el Parlament el pasado mes de marzo, y donde se reclama al Govern que estudie “la implementación de nuevas figuras fiscales, y mejora de las ya existentes”, entre las cuales el IRPF, que permitan “incrementar los niveles de ingresos y garanticen una mayor progresividad en el sistema”.
Después que la publicación de estos datos han vuelto a dar aire a la polémica, la consellera de Presidència, Neus Munté, quiso quitar ayer hierro al debate rechazando cualquier especulación sobre un adelanto electoral.
Martes
La voluntad del Govern es aprobar el próximo martes el proyecto de ley de presupuestos para llevarlo al Parlament. La ley de acompañamiento de los presupuestos, como se conoce la ley de medidas fiscales y financieras no incorporará ningún incremento del IRPF para las rentas más altas, según aseguró la portavoz.
Desde Economia se descarta incluir nada que no genere el máximo consenso dentro del gabinete en la propuesta que se enviará a la cámara catalana. Otra cosa será el debate que se hará en sede parlamentaria, dado que la aprobación del proyecto requiere el apoyo de la CUP, que ha incluido el reequilibrio fiscal como una de las líneas rojas de la negociación.
En este sentido, desde Economia se apuntan diferentes posibilidades incluida la de incorporar una rebaja para las rentas medias y bajas, aunque fuera simbólica con el fin de hacerla asumible para las finanzas catalanas, y con un compromiso de reducción progresiva de estos tramos en los próximos ejercicios.