El presidente de Ceuta amenaza con ir a los tribunales si el Gobierno no resuelve la crisis en 30 días

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), da un plazo de treinta días al Gobierno para resolver la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma desde el pasado 30 de julio, cuando 80.000 personas irrumpieron en la frontera con Marruecos. En una comparecencia después del Consejo de Gobierno Extraordinario, Vivas ha amenazado al Ejecutivo de Pedro Sánchez con recurrir a los tribunales. El dirigente ha aseverado que Ceuta vive un "estado de excepción" y ha reprochado al Gobierno "pasividad" y "falta de voluntad" para solucionarlo. Así las cosas, se ha mostrado dispuesto a llevar la situación al Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional y las Cortes Generales.

Juan Jesús Vivas ha comenzado la atención a los medios admitiendo que "no le gusta" tener que llevar a cabo esta comparecencia, pero que es su "obligación" denunciar "la falta de respuesta adecuada" del Gobierno. "Una parte de España se encuentra en alto riesgo, en temas tan sensibles como la seguridad ciudadana, el normal funcionamiento de los servicios, la convivencia y la seguridad nacional". Asimismo, ha aseverado que la población de Ceuta vive "con el pulso alterado", "asustada" y con "el alma en vilo".

El presidente ceutí ha reprochado al ejecutivo de Pedro Sánchez que, casi veinte días después de la llegada de los migrantes, "todavía no se han identificado" a todas las personas que todavía quedan en la ciudad. "No sabemos, a ciencia cierta, cuántas personas quedan en Ceuta", ha lamentado. El Gobierno español cifró la semana pasada que quedaban unos 8.000 migrantes en la ciudad autónoma fronteriza, de los cuales había 2.500 menores que no podían ser devueltos y unos 2.500 potenciales solicitantes de asilo —si en sus países de origen sufren persecución o una guerra— que permanecían en la playa del Trampolín.

Vivas ha afirmado que tampoco tienen información de cuántos expedientes de devolución o expulsión se han dictado; ni qué medidas se aplicarán para "garantizar la seguridad y el blindaje de la frontera", a pesar de que en los últimos días se ha reforzado la valla con más efectivos ante la llamada a volver a irrumpir en Ceuta este sábado 15 de agosto. Para el presidente de Ceuta, el Gobierno español dispone de "suficientes medios y capacidades para, si quiere, poder alcanzar el objetivo de que Ceuta vuelva a la normalidad en un plazo no superior a treinta días". "Los ciudadanos se preguntan, y el gobierno de la ciudad también, cuál es la razón por la que no se actúa con contundencia. ¿Cuál es la razón de esta pasividad?", ha preguntado.

Según el ceutí, solo hay tres posibilidades: "la ineptitud, la irresponsabilidad o que, por no molestar al vecino, por mantener lo que se consideran unas 'pseudobuenas' relaciones, o por cualquier otra razón, no se actúe". En este sentido, ha hablado de un "hipotético plan" de Marruecos para "golpear sucesivamente Ceuta hasta su caída definitiva". "Ojalá no sea esta la razón, lo digo de todo corazón", ha subrayado. Por eso, ha dejado claro que acudirán a todas las instituciones que sean necesarias hasta que se resuelva la situación de la ciudad autónoma. "Tenemos que ir también a Europa, porque es una de las claves existenciales de nuestra seguridad".

Ceuta, "en estado de excepción" y "embriagada de tristeza"

El otro punto crítico en torno a la crisis migratoria de Ceuta es la presión asistencial que ha sufrido el sistema sanitario de la ciudad. La ministra de Sanidad, Mónica García, visitó este domingo la ciudad autónoma, y remarcó que "no hay colapso sanitario". También afirmó que necesitan que el gobierno ceutí les ceda instalaciones para poder atender a los migrantes. Preguntado por las palabras de la ministra, Vivas ha remarcado que García no les puede dar "ninguna lección de solidaridad o de humanidad". "Tratar de descargar, de eludir la responsabilidad, echándole las culpas a un gobierno autonómico y local me parece absolutamente incorrecto", ha disparado.

El presidente ha recordado que ya la semana del 27 de julio alertó del aumento de llegadas y que entonces pidió que se declarara la emergencia, con un único mando que coordinara la acción de los diferentes ministerios; "y no se hizo". También ha destacado que el pasado 6 de agosto ya habló de emergencia humanitaria. "Que la ministra hubiera actuado como debería en su momento y no viviríamos los momentos que vivimos", ha recalcado. Vivas ha insistido en que Ceuta "vive en un estado de excepción", que la población está "embriagada de tristeza"; y ha vuelto a reclamar que todos los migrantes que entraron en la ciudad los días 30 y 31 de julio "deben retornar". "Tenemos que alzar la voz para que se cumpla con la principal obligación y objetivo que tenemos, que es que Ceuta vuelva a la normalidad", ha resuelto.