El encogimiento de la fuerza del Partido Popular en Catalunya ha sido inversamente proporcional al auge del independentismo. En las dos últimas elecciones en el Parlament, el PP ha quedado consagrado como fuerza residual y ahora, los populares tratan de levantar cabeza. El último movimiento es lanzar el anzuelo a los electores del PSC que "ahora se sienten humillados y abandonados", a raíz del pacto con ERC a raíz de la investidura.

Así lo ha verbalizado el presidente del PP catalán, en una comparecencia en la sede del partido. Alejandro Fernández ha afirmado que "el PP se pone a disposición de todas esas personas que depositaron su confianza en el PSC y que hoy se sienten abandonadas". Asimismo, ha intensificado las críticas contra Miquel Iceta, a quien ha acusado de "sumisión política humillante al independentismo".

Con las elecciones catalanas a la vista -la mayoría de voces coinciden en situarlas en octubre próximo- el PP busca hacer mella en el flanco constitucionalista y pescar entre los votantes del PSC, que a su vez buscará recoger el apoyo de aquellos quienes el 21-D escogieron la papeleta de Cs. Es en el marco de esta operación que Fernández se esfuerza en desacreditar al líder del PSC -que en caso de elecciones será el candidato socialista a la presidencia de la Generalitat. Según la jefe de filas de los populares, durante el pleno del Parlament del sábado, donde se abordó la inhabilitación del presidente por parte de la JEC, Iceta "hizo la pelota a Torra, una persona que ha menospreciado gravemente a los votantes socialistas".

Es más, Fernández acusa al PSC de haber "asumido el lenguaje separatista", por el hecho de aceptar que hay "un conflicto político.