El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, ha anunciado este jueves la detección de cinco nuevos casos de peste porcina africana, todos localizados dentro de la zona considerada de alto riesgo. El titular del departamento ha valorado este hecho como “positivo”, ya que indica que el foco de la enfermedad se mantiene acotado dentro del área prevista. Con estas nuevas detecciones, el total de casos registrados se eleva hasta los 232. Ordeig ha facilitado estos datos durante su intervención en el Parlamento, en respuesta a una interpelación de Aliança Catalana sobre las políticas agrarias del Govern.
El conseller ha destacado también un “dato positivo” en la evolución reciente de la enfermedad: de las 213 muestras analizadas en los últimos días —entre animales capturados y encontrados muertos— solo un 2,3% han resultado positivas. Ordeig ha explicado que el departamento está intensificando las capturas con un sistema de rastreo que ha calificado de “muy importante” para controlar la expansión del virus. Paralelamente, ha señalado que se han movilizado 24 millones de euros para reforzar el dispositivo del mando avanzado, donde actualmente trabajan 750 efectivos dedicados a combatir la peste porcina “siete días a la semana”.
Dos días antes, el pasado martes, el Govern ya había anunciado un refuerzo del dispositivo para acelerar la fase de erradicación del brote en el área metropolitana de Barcelona. El propio Ordeig, junto con la consellera de Interior, Núria Parlon, detalló que el operativo incorporaría 15 nuevos agentes rurales especializados en capturas, 17 efectivos adicionales para la unidad de drones y 132 miembros de las ADF. El conseller subrayó la magnitud del despliegue asegurando que “nunca ha habido un despliegue de medios tan grande como este en toda la historia de la Generalitat de Catalunya por sanidad animal”.
El conseller de Agricultura pidió entonces paciencia y, a pesar de defender que la situación está bajo control, advirtió que la resolución del brote no será inmediata: “No lo arreglaremos en cuatro días”, afirmó Ordeig. En la misma línea, Parlon destacó que la primera fase del dispositivo ha permitido contener la enfermedad y evitar su expansión fuera de la zona afectada. Este perímetro se mantuvo intacto hasta el 13 de febrero, cuando se detectaron los dos primeros casos fuera del área de alto riesgo, en Molins de Rei y el Papiol. Posteriormente, el brote también ha llegado a Barcelona, hecho que la semana pasada obligó a cerrar completamente el Parque Natural de Collserola. La segunda fase del plan contra la PPA prevé, pues, la erradicación de todos los jabalíes en la zona de alto y bajo riesgo.