La oposición al Govern ha coincidido este martes en cuestionar el discurso de Salvador Illa en el debate de política general y en reprochar al president de la Generalitat falta de autocrítica, de ambición y de concreción ante los principales problemas de Catalunya. Junts, ERC, PP, Vox, Comuns y CUP han cargado contra el tono triunfalista de la intervención de Illa, que ha estado marcada por los anuncios en materia de vivienda, pero también por la educación, la seguridad, la financiación y la proyección internacional de Catalunya. La vivienda ya se perfilaba como uno de los grandes ejes del debate, que llega con la crisis residencial como una de las principales preocupaciones sociales. Incluso, la portavoz de ERC en el Parlament, Ester Capella, ha definido directamente el discurso como "aburrido".
Junts defiende facilitar la construcción de vivienda
Los primeros en cargar contra el ejecutivo, sin embargo, han sido desde Junts per Catalunya. Su portavoz, Salvador Vergés, ha calificado el discurso de "previsible" y ha acusado a Illa de haber hecho un "publirreportaje" basado en "propaganda", promesas y datos parciales. Vergés ha lamentado que el president no haya hecho autocrítica ni haya planteado soluciones realistas a los problemas del país. "Hemos visto un president lejos de la realidad, ajeno al sufrimiento de la gente", ha afirmado, citando colectivos como maestros, médicos, agricultores, bomberos y pescadores.
Vergés ha situado a Junts como una alternativa al Govern y ha avanzado que el partido pondrá el foco en las clases medias, la vivienda, la educación, la seguridad y el concierto económico. También ha cuestionado los anuncios de Illa sobre vivienda, especialmente la compra conjunta y la ampliación de los préstamos de emancipación, de las cuales ha reclamado conocer la "letra pequeña". A su parecer, el problema de fondo es la falta de oferta de vivienda y hay que adoptar medidas estructurales para facilitar su construcción.
Para ERC, el discurso ha sido "aburrido"
La portavoz de ERC en el Parlament, Ester Capella, ha definido directamente el discurso como "aburrido" y ha reprochado a Illa que haga "el ir haciendo" en lugar de marcar un rumbo para el país. "Catalunya necesita un president que marque el rumbo", ha afirmado. Los republicanos consideran que el debate de política general debía servir para que el president explicara qué modelo de país quiere impulsar y han señalado especialmente los problemas de vivienda, educación y Rodalies.
Capella también ha cuestionado las propuestas anunciadas por Illa en vivienda. Ha considerado que la fórmula de compra compartida anunciada por el presidente es una "gota en un océano" y ha reclamado más ambición tanto en el ámbito nacional como en el social. A la vez, ERC ha celebrado que Illa haya defendido la lengua catalana y el nuevo modelo de financiación. La intervención republicana ha empezado, además, con la celebración de la aplicación de la amnistía a Marta Rovira y la exigencia de que se aplique al resto de causas pendientes.
El PP y Vox consideran un discurso "alejado de la realidad"
El PP también ha sido especialmente crítico con la intervención del presidente. Su portavoz, Lorena Roldán, ha definido el discurso como "muy decepcionante" y ha acusado a Illa de haber dedicado dos horas a repetir promesas sin asumir responsabilidades sobre aquello que, según los populares, no ha funcionado durante los dos primeros años de Govern. "¡Hoy tocaba rendir cuentas y explicar qué ha fallado!", ha señalado. Roldán ha afirmado que los catalanes siguen sufriendo problemas para llegar a final de mes, para acceder a la vivienda y por las listas de espera, y ha reprochado a Illa que no dedicara suficiente atención a la educación y a la falta de médicos. El PP ha reclamado bajar impuestos, facilitar el acceso a la vivienda protegiendo la propiedad privada y recuperar la autoridad de los maestros.
Vox, por su parte, ha acusado a Illa de vivir "totalmente alejado de la realidad". Su portavoz, Joan Garriga, ha definido la intervención como un discurso "atrapado con los titulares fáciles, propaganda y triunfalismo". Garriga ha criticado que Illa hablara de Ucrania, Palestina, cambio climático o conferencias internacionales y, en cambio, no abordara cuestiones como Rodalies, la inmigración o la seguridad. También ha cargado contra las políticas de vivienda del Govern y ha defendido la necesidad de construir más vivienda y de aplicar una política de "remigración" ante lo que considera un exceso de demanda.
Los Comuns lo acusan de "quedarse a la mitad", mientras la CUP de "discurso vacío"
Los Comuns han situado su principal reproche en el hecho de que Illa, a su parecer, se queda "a la mitad" de las medidas. La presidenta del grupo, Jéssica Albiach, ha considerado positivo que el president haga un discurso contra la extrema derecha, pero ha advertido que esto no es suficiente para gobernar. "Catalunya no está mejor que hace dos años, ni con Rodalies, ni con las listas de espera, ni con vivienda ni en educación", ha asegurado. Albiach ha cargado especialmente contra las medidas de vivienda anunciadas por Illa. Ha recordado que los Comuns habían pactado con el Govern la creación de una unidad antidesahucios en el acuerdo de investidura y ha reprochado que esta no esté prevista hasta principios de 2027. También ha considerado que buena parte de las medidas anunciadas no son nuevas y ha reclamado intervenir más directamente el mercado ante la especulación.
Finalmente, el diputado de la CUP Xavier Pellicer ha acusado a Illa de hacer "malabares" para cuadrar las cifras de vivienda y de pronunciar un discurso "vacío" y sin concreciones. Los anticapitalistas han reclamado prohibir la especulación y ampliar de manera decidida el parque de vivienda pública. Pellicer también ha criticado que Illa apele a la autoridad en las aulas mientras, según la CUP, los maestros necesitan más recursos, y ha cuestionado el discurso del president sobre cambio climático, modelo territorial e industria armamentística.
La CUP, como ERC, ha comenzado su valoración celebrando la aplicación de la amnistía a Marta Rovira, pero ha denunciado también la situación de los CDR y el resto de represaliados. En el ámbito nacional, Pellicer ha reprochado a Illa que hable de "ganar" sin poner sobre la mesa ninguna propuesta para hacer efectivo el derecho a decidir.
Las críticas llegan después de que Illa haya anunciado durante su discurso un fondo de emergencia habitacional de 25 millones de euros, un programa de compra conjunta de vivienda con una dotación inicial de 100 millones y la ampliación de los préstamos de emancipación para jóvenes. El president también ha anunciado una Conferencia de Regiones por la Democracia en noviembre y un programa de colaboración entre Catalunya y Ucrania.