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La Comissió Nacional dels Mercats i la Competència ha decidido multar a Ibai Llanos y Jordi Wild, dos de los streamers más conocidos del panorama audiovisual español con un público muy joven. Ambos han incumplido la normativa sobre publicidad encubierta, distribución de contenido perjudicial para menores y publicidad de medicamentos. Un tercer influencer, con también muchos seguidores en las redes sociales pero más desconocido para el público general, Nacheter, también ha sido sancionado por el mismo motivo. Las multas son irrisorias comparadas con los ingresos que tienen estas figuras públicas por sus contratos publicitarios con diferentes marcas, pero sí que sirven de advertencia. Por ejemplo, Ibai Llanos, que acumula millones de seguidores y es la imagen de diferentes productos, ha sido multado con 710 euros, reducidos a 568 por pago anticipado. Según el expediente de la CNMC, en varios vídeos que colgó en las redes sociales de la presentación de la conocida como La Velada, un "torneo" de boxeo organizado por el streamer vasco que es seguido en todo el mundo, se incorporaban marcas comercializadas sin señalizar que se trataba de publicidad.

Los motivos de las sanciones

Jordi Wild, que desde Manresa ha hecho llegar su canal The Wild Project, ha sido expedientado por el evento Dogfight Wild Tournament, también un programa de combates de boxeo llevados al extremo. En su caso, según la CNMC, algunos de estos contenidos se tendrían que haber identificado con las clasificaciones y advertencias adecuadas, activando también los mecanismos de la plataforma para restringir el acceso de menores a estos vídeos en directo. En su caso, la multa es de 1.543,44 euros, reducidos a 1.241 por el pago anticipado.

Nacheter, muy popular en internet, pero a menudo criticado por considerar que su contenido es una copia de otros perfiles con menos seguidores que él, también ha sido multado. En su caso, queda acreditado por la Comissió Nacional dels Mercats i la Competència que difundió publicidad relacionada con "antigripales" sin respetar los requisitos previos para la publicidad de medicamentos. Su multa es la más alta, 1.779,94 euros, pero queda reducida por debajo de la de Jordi Wild hasta los 1.067,96 y un reconocimiento de responsabilidad.