Esta Semana Santa ha pillado a Andalucía, uno de los lugares donde se vive con intensidad, en plena precampaña electoral. Juanma Moreno, el presidente de la autonomía, convocó las elecciones para el próximo 17 de mayo, provocando la salida repentina, pero no imprevista, de María Jesús Montero, candidata del PSOE a la Junta, del gobierno español. El efecto dominó de esta decisión tomada en Sevilla ha acelerado también el ascenso del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, como vicepresidente y la aparición del relevo de Montero, el valenciano Arcadi España, como ministro de Hacienda, con el IRPF y el modelo de financiación como sus dos grandes carpetas. Una segunda mayoría absoluta consecutiva de Juanma Moreno y el PP siempre ha estado en el horizonte y ahora, dos nuevas encuestas publicadas este lunes, confirman esta tendencia. La primera, publicada por la edición sevillana del ABC (elaborada por GAD3), augura entre 54 y 57 diputados para los populares, ganando ligeramente apoyo electoral respecto al 2022 (pasando de un 43,1 % a un 43,6%), pero perdiendo escaños, ya que le auguran entre 54 y 57 escaños: la mayoría absoluta se sitúa en los 55. La otra encuesta la ha publicado La Razón (NC Report), con unos resultados muy similares: 57 escaños para Moreno.
Con los buenos resultados para el PP en estas encuestas, la otra cara de la moneda son, evidentemente, María Jesús Montero y el PSOE-A, que se queda muy lejos de sacudir el tablero político de la comunidad donde ya ejerció de consejera. Si el batacazo de Juan Espadas fue sonado, con 30 diputados y el peor resultado histórico de un partido que había sido hegemónico, la exvicepresidenta no lo mejoraría, según estos dos sondeos. La Razón le augura 28 escaños y el ABC entre 29 y 30. Al despedirse del gobierno español, del cual ha formado parte durante los ocho años en que Pedro Sánchez ha estado al frente, Montero, que también es secretaria general del partido en Andalucía, aseguraba que afrontaba esta carrera hasta las elecciones con "ilusión y esperanza". Las encuestas, sin embargo, no son demasiado esperanzadoras ni ilusionantes para la sevillana.
Por otro lado, después de un gran crecimiento electoral tanto en Extremadura como en Aragón, Vox vive una situación muy diferente de cara a estos comicios. En medio de una gran guerra interna que Santiago Abascal intenta tapar a golpe de expulsiones, los ultras se han "estancado" en Andalucía. Si en las últimas elecciones consiguieron 14 diputados, las encuestas le otorgan 14-15 (ABC) o 16 (La Razón), un crecimiento lejos de las cifras obtenidas en otros lugares del estado.
Las coaliciones, hasta el Viernes Santo
En cuanto a las izquierdas andaluzas, los resultados son similares a los obtenidos cuatro años atrás. Si actualmente la coalición Por Andalucía tiene 5 escaños en el parlamento andaluz, este año, con el líder de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, al frente, podrían mejorar ligeramente su representación hasta los 6 escaños. Adelante Andalucía, la formación de Teresa Rodríguez liderada en esta ocasión por José Ignacio García y que ya ha dejado claro que se quiere presentar en solitario, sufrió un gran batacazo en 2022 cuando pasó de 9 a 2 diputados. Ahora, según el ABC, se podría recuperar hasta llegar a los 4-5 mientras que, según La Razón, se mantendría en 2. Sea como fuere, esta formación ya ha anunciado que se quiere presentar en solitario. Podemos no lo ha aclarado y existe la posibilidad de que finalmente se integre dentro de la candidatura de Por Andalucía, con IU al frente. El ejemplo de Castilla y León, donde las dos formaciones se quedaron sin representantes, es reciente y aún escuece. Los partidos tienen hasta el día 3, Viernes Santo, para registrar las coaliciones.