La Assamblea Nacional Catalana (ANC) afronta unas elecciones internas inéditas en su historia: por primera vez, el número de candidatos al secretariado nacional es inferior al de plazas disponibles. En total, se han presentado 64 aspirantes para ocupar 77 puestos, según la lista definitiva de candidaturas hecha pública internamente y a la que ha tenido acceso la agencia EFE. Los comicios se harán del 14 al 18 de abril, y el nuevo secretariado se constituirá el 25 de abril. Como es habitual, serán los mismos miembros escogidos quienes designarán los nuevos cargos de dirección —presidencia, vicepresidencia, secretaría y tesorería. El actual presidente, Lluís Llach, figura entre la veintena de dirigentes de la dirección saliente que optan a repetir, pero aún no ha aclarado si quiere continuar al frente de la entidad.

La falta de candidaturas evidencia un momento de desmovilización que afecta tanto a la ANC como al conjunto del tejido asociativo. A pesar de una reforma reciente de los estatutos que permite volver a presentarse a antiguos secretarios nacionales, la participación ha caído hasta mínimos históricos. Ni siquiera en las elecciones de 2022 —cuando se registraron 85 candidatos— se había producido una situación similar.

Este descenso también se refleja en la dinámica electoral. En la mayoría de las circunscripciones no habrá competencia real, ya que el número de aspirantes es igual o inferior al de plazas disponibles. De hecho, solo habrá una cierta pugna en dos ámbitos: el bloque nacional, con 16 candidatos para 13 puestos, y la región que incluye las Comarcas Gironinas y el Empordà, con 6 candidatos para 5 plazas.

Lejos de los 77 miembros previstos en los estatutos

En otros territorios, la situación es aún más significativa. Hay nueve regiones con candidatos insuficientes e, incluso, una —el Barcelonès Sud— donde no se ha presentado ningún aspirante. También destaca el bloque joven, que solo cuenta con un candidato para dos plazas. Este escenario hará que el futuro secretariado nacional quede por debajo del límite establecido. De hecho, se prevé que solo se llegue a una sesentena de miembros, lejos de los 77 previstos en los estatutos.

La desafección de los jóvenes, datos preocupantes

La situación se inscribe en una tendencia más amplia de pérdida de implicación ciudadana, especialmente en la juventud. Según el informe Participació i implicació política de la joventut catalana de l’Observatori Català de la Joventut, la afiliación juvenil a organizaciones políticas y sociales ha pasado del 12,5% en 2011 al 3,4% en 2023.