Marruecos ha vuelto a exhibir músculo en la frontera con Ceuta. Diversas fuerzas de seguridad marroquíes participaron este jueves por la tarde en un simulacro de refuerzo del dispositivo fronterizo, tanto en Bab Sebta —el nombre que recibe, en el lado marroquí, el paso fronterizo terrestre entre Marruecos y Ceuta, en la zona de Fnideq/Castillejos— como en varios puntos del perímetro que separa el territorio marroquí de la ciudad autónoma. El ejercicio llegó a comportar el cierre temporal del paso fronterizo durante cerca de media hora, según informa El Faro de Ceuta. La operación, sin embargo, no respondía a la detección de un grupo de migrantes preparado para intentar cruzar la frontera. Según la misma información, no se han observado acumulaciones de personas ni en los montes próximos ni en los alrededores de la valla, tampoco en los controles que la Guardia Civil española mantiene habitualmente con helicópteros y drones desde la crisis migratoria de finales de julio. Se trataba, por tanto, sobre todo de un ensayo preventivo y de una demostración visible de capacidad de respuesta. Las imágenes difundidas por medios marroquíes muestran el movimiento de diferentes unidades en la zona fronteriza en lo que las autoridades presentan como un "refuerzo de las medidas de seguridad" ante cualquier eventualidad.
Un momento delicado con Bruselas
El despliegue marroquí en la frontera se produce, además, en un momento especialmente delicado en las relaciones con Bruselas. Marruecos es un socio clave de la Unión Europea en el control de los flujos migratorios y recibe importantes recursos comunitarios para reforzar la gestión de fronteras y la cooperación en materia migratoria. Pero este papel ha quedado bajo escrutinio después de la crisis de Ceuta. Solo unas horas antes del simulacro, el Parlament Europeo había aprobado una resolución que señalaba a Marruecos. Denuncia la instrumentalización de la migración irregular como una "herramienta de guerra híbrida contra la integridad territorial de un Estado miembro" de la Unión Europea y reclama a Rabat que asuma sus responsabilidades y cumpla los compromisos adquiridos con la UE en materia de control fronterizo, retorno y cooperación migratoria. El papel de Marruecos como gendarme de la frontera sur de la Unión Europea tiene también una importante dimensión económica. Bruselas destina cientos de millones de euros a la cooperación migratoria con Rabat, una parte significativa de los cuales sirve para reforzar la gestión de fronteras, combatir las redes de tráfico de personas y facilitar retornos. La resolución también rechaza como "inaceptables" e "incompatibles con las obligaciones de un país socio" las reivindicaciones marroquíes sobre la soberanía de Ceuta y Melilla. Bruselas pone así el foco sobre una contradicción especialmente sensible: el mismo país al que confía una parte importante de la contención migratoria en la frontera sur europea es señalado ahora por la Eurocámara en relación con la instrumentalización de estos flujos.
Simulacro de las autoridades marroquíes en la frontera de Marruecos con #Ceuta pic.twitter.com/ggFWjUgAeE
— KARIM PRIM (@KARIMPRIM) September 17, 2026
A cinco días de las elecciones marroquíes
El movimiento de fuerzas llega, además, en plena campaña electoral en Marruecos. El país celebrará elecciones legislativas el miércoles 23 de septiembre, en las que se escogerán los 395 miembros de la Cámara de Representantes. La campaña empezó el 10 de septiembre y acabará a medianoche del día 22. Esta coincidencia añade sensibilidad política a cualquier incidente que pueda producirse en la frontera norte del país. De momento, sin embargo, lo que se ha visto en Bab Sebta es un simulacro y no la respuesta a una amenaza concreta detectada sobre el terreno.
Dos fechas bajo vigilancia: el 20 y el 23 de septiembre
El simulacro marroquí llega con dos convocatorias diferentes circulando por las redes sociales y bajo vigilancia de los servicios de seguridad. La primera está prevista para el 20 de septiembre y llama a una movilización para reclamar la "liberación" de Ceuta, Melilla y otros territorios bajo soberanía española. De momento, no se ha identificado ninguna organización oficial detrás ni hay constancia de que se haya traducido en concentraciones sobre el terreno. La segunda fecha señalada es todavía más sensible: el 23 de septiembre, coincidiendo con las elecciones legislativas en Marruecos. En este caso, las llamadas detectadas en las redes plantean un posible nuevo intento de entrada masiva en Ceuta. Ante estos mensajes, las autoridades marroquíes han reforzado la presencia de efectivos en puntos considerados sensibles, la vigilancia de los alrededores de Bab Sebta y de los caminos que pueden conducir hasta la frontera, así como el control de la costa. Mientras tanto, al otro lado de la frontera, España mantiene la vigilancia reforzada después de la crisis de finales de julio, mientras continúan las investigaciones sobre los avisos previos, la gestión de la entrada masiva y la respuesta de las administraciones durante aquellas horas.
A pesar de este refuerzo preventivo, no se han detectado hasta ahora concentraciones importantes de migrantes en las proximidades de Ceuta. El dispositivo desplegado por Marruecos se enmarca, por lo tanto, en una estrategia de prevención ante unas fechas consideradas especialmente sensibles después de la crisis de finales de julio. La situación remite inevitablemente a los días previos a la entrada masiva. Documentos desclasificados han revelado que el CNI ya había advertido entonces a la Delegación del Govern en Ceuta de una llamada difundida por redes para llevar a cabo un "asalto por valla y mar".
Medios marroquíes como Hespress ya habían informado en los últimos días de un refuerzo de los controles en Fnideq, en las carreteras que conducen a Ceuta y en el litoral, ante las convocatorias difundidas por las redes sociales para intentar nuevos cruces masivos. El dispositivo de Marruecos de este jueves pretende precisamente dejar preparadas las unidades ante la posibilidad de que alguna de las convocatorias virtuales acabe traduciéndose en movimientos sobre el terreno. Alrededor de las nueve de la noche, hora peninsular española, se efectuaron ejercicios de control y despliegue en diferentes puntos próximos a la frontera.
Un precedente reciente
No es la primera vez que Marruecos refuerza de forma visible la zona. El pasado 15 de agosto ya se activó un dispositivo especial a raíz de otra alerta de intento de entrada en Ceuta difundida a través de las redes sociales. En aquella ocasión sí se produjo la aproximación de grupos de migrantes subsaharianos hacia la valla. Ahora, en cambio, la diferencia es que no hay indicios sobre el terreno de una concentración similar. El despliegue tiene así un componente preventivo, pero también disuasorio: mostrar que las fuerzas marroquíes están movilizadas y preparadas para intervenir si se produce un intento de aproximación masiva. Y de paso, demostrar a la Unión Europea que
