El caso del policía infiltrado en toda una serie de entidades y juventudes de la izquierda independentista sigue quemando entre aquellos que lo sufrieron, todavía más después que el ministerio del Interior justificara las infiltraciones dentro del movimiento, vinculando independentismo y terrorismo. Poreso, Marta Rosique, diputada de ERC y miembro del Jovent Republicà , una de las juventudes afectadas por esta infiltración, ha pedido explicaciones al ministro Fernando Grande-Marlaska, que ha acusado a la republicana de extraer unas "conclusiones ajenas a la realidad".

 

En este sentido, ha asegurado convencido de que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tienen como obligación "defender la diversidad de pensamiento y de ideología, independientemente de su adhesión a la constitución", y ha insistido en que estos organismos no se dedican a perseguir ningún tipo de ideología, sino que su tarea es garantizar un entorno seguro evitando que se lleven a cabo hechos delictivos. "No están pendientes de hacer frente a la disidencia política. Eso no existe, solo son ideologías diferentes, todas compatibles en una democracia militante, como es la española, ha defendido Marlaska. A principios de septiembre, el ministerio del Interior ya admitió y justificó las infiltraciones al SEPC y a la Juventud Republicana, vinculando directamente el movimiento independentista con el terrorismo, según se recoge en la respuesta al contencioso administrativo presentado por Òmnium ante la Audiencia Nacional.

 

 

"Prácticas abusivas para ser independentistas"

Esta respuesta ha indignado en Rosique, que ha cuestionado a Marlaska por su infiltración reconocida y celebrada, si no existe la persecución política, advirtiéndolo que se ha violado el artículo 6 de la "sacrosanta" constitución española. ¿"Si habláramos de una infiltración en las juventudes socialistas, no estarían indignados? Denunciamos prácticas abusivas y se trata de una persecución política para ser independentistas y jóvenes", ha insistido la republicana, advirtiendo al ministro y al conjunto del Ejecutivo que "a más persecución, más convencidos de la necesidad de marcharse de este estado represor".

Con todo, el discurso de Marlaska no ha cambiado ni una coma y ha insistido en la réplica que "no se persigue la disidencia política, solamente se previenen y se investigan hechos delictivos, no ideas". Además, se ha referido a ERC como un partido "con una concreta sensibilidad democrática con quién se pueden llegar a acuerdos y que estoy convencido de que no creéis que eso es compatible con llevar a cabo hechos delictivos".