Madrid se despierta con 500 personas acampadas en Sol para exigir la aprobación del "decreto Maricarmen"

La Puerta del Sol de Madrid ha despertado este domingo convertida en un campamento. Unas 500 personas han pasado la noche en la plaza, según los datos facilitados por la delegación del Gobierno, después de que una parte de los participantes en la manifestación por la vivienda del sábado decidiera volver al punto de inicio de la marcha y quedarse. A lo largo de la madrugada se han instalado centenares de tiendas y se ha habilitado un punto para repartir comida y agua. La noche ha transcurrido sin incidentes destacados.

La protesta comenzó después de la movilización convocada bajo el lema "Ni una Maricarmen más", que salió de Sol el sábado a las 18:30 horas y llegó hasta los alrededores del Congreso de los Diputados. La delegación del Gobierno situó la asistencia en unas 25.000 personas, mientras que los organizadores ofrecieron una estimación muy superior. Acabada la marcha, el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid hizo un llamamiento a volver a la plaza: "¡Acampada en Sol por el derecho a la vivienda. No aguantamos más. O cae el rentismo, o cae el Gobierno. ¡Todo el mundo a Sol!".

Una acampada con el horizonte puesto en el martes

Los participantes quieren mantener la presión al menos hasta el martes, coincidiendo con la próxima reunión del Consejo de Ministros. Durante la madrugada han seguido llegando personas con sacos de dormir, esterillas y tiendas, mientras se organizaban provisiones y actividades para dar continuidad a la protesta. Algunos de los acampados han expresado explícitamente la voluntad de quedarse hasta que se conozca qué pasa con el decreto de vivienda en el que trabaja el ejecutivo.

El Sindicato reclama la aprobación inmediata de lo que ha bautizado como "decreto Maricarmen", con medidas para evitar nuevos desahucios y dar más estabilidad a los contratos de alquiler. Entre sus peticiones está la renovación de los contratos, cambios en la regulación de los alquileres de temporada y de habitaciones, medidas contra los desahucios de personas vulnerables y limitaciones sobre la actualización de los precios. Paralelamente, el Gobierno de Pedro Sánchez trabaja para que el martes llegue al Consejo de Ministros un real decreto de vivienda que incluiría una moratoria de los desahucios cuando las personas afectadas no dispongan de una alternativa habitacional.

El desahucio de Maricarmen, detonante de la movilización

La protesta se ha acelerado después del desahucio, el pasado miércoles, de Maricarmen Abascal, de 87 años, de la vivienda del distrito madrileño de Retiro donde había vivido durante cerca de siete décadas. La mujer abandonó el edificio en una litera y fue trasladada en ambulancia después de que se ejecutara la orden judicial de lanzamiento. Su caso ha centrado las movilizaciones de esta semana y ha acabado dando nombre a la propuesta que los colectivos de vivienda reclaman ahora al Gobierno de España.

La misma Maricarmen, desde el hospital, ha pedido que su caso sirva para impulsar cambios. "Quiero que lo que me ha pasado a mí sirva para que la gente luche y se cambien las leyes injustas", afirmó en un vídeo difundido antes de la manifestación. Con esta reivindicación como eje, la primera noche de acampada ha dejado este domingo una imagen que no se veía en Sol con esta dimensión desde hace años: cientos de personas durmiendo en el centro de Madrid y dispuestas a prolongar la protesta mientras esperan la decisión del Govern sobre el decreto de vivienda.