Junqueras afirma que "la amnistía es una victoria política del independentismo" pero una "victoria incompleta"

"El TJUE ha hablado y valida la esencia de la ley de amnistía. La amnistía es una victoria del independentismo", ha asegurado el presidente de Esquerra Republicana, una victoria, sin embargo, "todavía incompleta", ha añadido el republicano, que ha celebrado que ha hecho una comparecencia muy centrada en lo que representa para el futuro de Catalunya la sentencia del Tribunal del TJUE que avala la ley de amnistía, dado que ha apoyado la norma y ha descartado que contravenga la normativa comunitaria antiterrorista o que atente contra los intereses financieros de la Unión, tal como consideraban dos juzgados españoles. El presidente de Esquerra Republicana ha sido de los más rápidos a la hora de valorar la sentencia del TJUE, una sentencia que "valida el esencial de una ley que nació para dar una respuesta política a un conflicto político" y que demuestra que "la represión no podía ser la respuesta a un conflicto democrático" y pide que el Tribunal Supremo actúe con consecuencia y "sin más dilaciones". "Ya no hay excusas, la ley se tiene que aplicar".

Junqueras era uno de los dirigentes del procés a los que el Tribunal Supremo denegó la aplicación de la amnistía al delito de malversación, pero ha tenido un recuerdo para todos los afectados, y que ahora "tienen que ser amnistiados de forma inmediata". Esta decisión del TJUE todavía mantiene vigente su pena de inhabilitación, que se alarga hasta el 2031. El republicano tiene pendiente un recurso de amparo contra la decisión del Supremo de no aplicarle la amnistía. El pronunciamiento del TJUE, abre la puerta a que Junqueras recupere antes sus derechos políticos. Aunque no es una consecuencia automática del pronunciamiento del TJUE, es un elemento de peso para que el Constitucional resuelva este recurso de manera favorable, lo que presumiblemente hará este otoño. "Los derechos políticos no pueden depender de una parte de la judicatura con intereses partidistas", ha subrayado el dirigente republicano.

Cuando Junqueras vea aplicada la ley de amnistía a su caso, y en consecuencia deje de estar inhabilitado para ocupar un cargo público, podrá hacer realidad su deseo de convertirse en candidato a la presidencia de la Generalitat por Esquerra Republicana, tal como anunció en septiembre del 2025, en una conferencia en el Auditorio de Barcelona ante más de 600 personas, y ha reiterado hoy, "si conviene a ERC y al país".

Junqueras ha querido subrayar que la decisión de Luxemburgo no solo tiene consecuencias para los principales líderes del proceso, sino también para decenas de personas que continúan pendientes de que se les aplique la ley. Ha citado expresamente a los afectados por las cuestiones prejudiciales planteadas por el Tribunal de Cuentas, la Audiencia Nacional y el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, y ha reclamado que "unas cuarenta personas tienen que ser amnistiadas de forma inmediata". Entre ellas ha citado al president Carles Puigdemont, los ex consellers Toni Comín y Lluís Puig, así como dirigentes independentistas como Dolors Bassa, Raül Romeva, Carme Forcadell, Jordi Cuixart, Jordi Sànchez, Jordi Turull, Josep Rull, Joaquim Forn, Carles Mundó, Josep Maria Jové o Lluís Salvadó. "Una ley no se mide solo el día que se aprueba. Una ley se mide el día que se aplica", ha afirmado. En este sentido, ha denunciado que más de dos años después de la aprobación de la norma todavía hay exiliados que no han podido volver a Catalunya y dirigentes independentistas que continúan inhabilitados o pendientes de causas judiciales.

El líder republicano ha denunciado que una parte de la judicatura ha impedido hasta ahora la aplicación efectiva de la norma aprobada por el Congreso. "El artículo 10 de la ley es muy claro: las decisiones se tenían que adoptar en un plazo máximo de dos meses y los recursos no tenían que tener efectos suspensivos. Han pasado más de veinticuatro meses", ha lamentado. Por eso, ha insistido en que, después del pronunciamiento del TJUE "ya no hay excusas" para que el Tribunal Supremo continúe aplazando la aplicación de la amnistía a los casos que todavía mantiene excluidos.

Junqueras también ha reivindicado el papel de ERC en la negociación de la ley de amnistía y ha asegurado que la sentencia europea "da la razón a todos aquellos que siempre hemos defendido que la política era el único camino". Aun así, ha advertido que la resolución de Luxemburgo no cierra el conflicto entre Catalunya y el Estado. "La amnistía es una victoria política del independentismo porque reconoce que aquello que algunos quisieron convertir en un problema penal era, y continúa siendo, un conflicto político", ha afirmado. Un conflicto que, según ha insistido, "solo puede encontrar una solución a través de la política".

A pesar de celebrar el pronunciamiento del TJUE, el presidente de ERC ha reiterado que se trata de una "victoria incompleta". "Solo será completa cuando todas las personas represaliadas vean reconocidos sus derechos y cuando nadie más pueda volver a ser perseguido para defender democráticamente la independencia de Catalunya", ha defendido. En este sentido, ha advertido que la represión judicial "no puede volver a ser nunca más el instrumento para afrontar un conflicto político" y ha instado a los tribunales españoles a ejecutar "de manera inmediata" una ley que, ha remarcado, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea considera compatible con el derecho europeo.

El presidente de ERC ha aprovechado la sentencia del TJUE para cargar contra una parte de la judicatura española, a la cual ha acusado de actuar con criterios políticos. "Los derechos políticos no pueden depender de la voluntad de una parte de la judicatura al servicio de determinados intereses partidistas", ha asegurado. "La democracia no puede aceptar que sean determinados jueces quienes acaben decidiendo quién puede hacer política y quién no. La política la tienen que hacer la ciudadanía y sus representantes electos, no los jueces", ha remachado.

Finalmente, Junqueras ha querido situar el debate más allá de las consecuencias judiciales del proceso y ha defendido que Catalunya tiene que abrir una "nueva etapa". "No queremos quedar atrapados en el pasado ni vivir permanentemente hablando de represión", ha asegurado, antes de reivindicar que el país tiene que centrarse en cuestiones como la vivienda, Rodalies, la lengua catalana, la sanidad, la educación o la lucha contra el cambio climático. Aun así, ha advertido que este futuro solo se podrá construir "cuando todos los derechos políticos hayan sido restituidos".

En el tramo final de la comparecencia también ha tenido un recuerdo por Carles Puigdemont y el resto de exiliados. "Espero poder abrazar bien pronto el presidente Puigdemont en las calles de Girona o de Barcelona. Espero que todos los exiliados puedan volver a casa", ha afirmado. Y ha reiterado su disposición a volver a optar a cualquier responsabilidad institucional una vez recupere sus derechos políticos. "Espero poder volver a dar clases en la universidad y, si conviene en el país y conviene en Esquerra Republicana, volver a ejercer cualquier responsabilidad política en plena libertad y con todos mis derechos". A pesar de celebrar la sentencia, ha concluido que "la amnistía no cierra el conflicto político, la amnistía lo confirma" y que la "solución definitiva continúa siendo la democracia y el derecho de Catalunya a decidir libremente su futuro".